«Luna de sangre» en su punto máximo.

Este domingo 15 de mayo tendrá lugar uno de los eventos astronómicos más impresionantes del cielo nocturno: un eclipse lunar, por ello, ahondamos un poco sobre este fenómeno que tiñe la Luna de un manto rojo en medio de la profundidad del espacio. Se estima que inicie alrededor de las 8:30 pm.

Desde que se tiene registro escrito o tallado de nuestros antepasados, se ha evidenciado una fascinación y curiosidad por el entendimiento y la interpretación de los fenómenos cósmicos, creando en las lejanas civilizaciones, un sinnúmero de mitos asociados a eventos celestes.
En el registro escrito de nuestra historia como humanidad, las distintas culturas dejaron por sentado su adoración y temor hacia estos fenómenos naturales. Se estima que la humanidad tiene registros de los eclipses desde hace casi 4.000 años, han sido presagios de desventuras y males para los pueblos primigenios, tanto como encuentros de deidades para otras culturas en civilizaciones lejanas separadas por el tiempo y su interpretación particular de este fenómeno, dotada de misticismo y naturalmente de leyendas.

En términos sencillos, un eclipse lunar es provocado cuando la Tierra se interpone entre el sol y nuestra Luna, es la sombra de nuestro planeta la que se proyecta sobre el satélite, creando variaciones de colores que van desde el rojo sangre, al óxido y color ladrillo. La duración de este enigmático fenómeno suele darse entre una hora y media a dos horas, siendo este mucho más prolongado que los eclipses solares, además de ser más recurrentes.

La duración de este enigmático fenómeno suele darse entre una hora y media a dos horas, siendo este mucho más prolongado que los eclipses solares, además de ser más recurrentes.

Fases del eclipse desde su inicio hasta su punto máximo.

Helbert Casallas, Astrónomo aficionado, divulgador científico y miembro de la Asociación Colombiana de Astronomía (ASASAC), profundiza lo siguiente:

«Ya en la antigua Mesopotamia hay registros de observaciones alrededor del siglo VIII a. C., los cuales dieron como resultado ‘el ciclo de saros’: un lapso de aproximadamente 18 años que tomaba el tiempo que ocurría entre dos eclipses de similares características».

«En la Grecia Clásica, varios personajes (Aristóteles, Hiparco, Tucícides, entre otros) dieron algún algunas explicaciones racionales a la ocurrencia de los mismos y algunos hasta se aventuraron a predecirlos (el famoso eclipse de Sol del 585 a. C. que Tales de Mileto al parecer predijo basado en el ciclo anteriormente mencionado)».

«En la actualidad se sabe de su ocurrencia gracias al conocimiento que se tiene del movimiento orbital de la Luna, la Tierra y el Sol: la órbita lunar tiene una inclinación de aproximadamente cinco grados (5°) con respecto a la órbita terrestre y la inclinación del eje de rotación de la Tierra hacen que ocurran en lugares distintos y en fechas sin un tiempo definido aparente. Si ambas órbitas no tuvieran esta inclinación, los eclipses de Sol y Luna tendrían lugar cada mes».

El dato: los eclipses de Luna siempre son en fase luna llena, así como los de Sol en fase luna nueva.

Eclipse lunar entrando en su fase final.

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