Por ANA BELIZA MERCADO

Editora de moda

@anabelizam

Desde el primer encuentro global de la moda a mediados de febrero fue evidente que el Coronavirus era una preocupación latente para la industria. Sin embargo, no fue hasta que se supo de la crisis en Italia que los grandes del juego empezaron a tomar medidas. Pronto todos los editores, buyers, y demás grandes de la industria cancelaron eventos. Daniela Salcedo, la renombrada diseñadora de joyas caleña, y yo, presentes en la París Fashion Week, nos diferenciamos en ese momento en nuestros cuatro trayectos (ambos con parada en Nueva York), por ser unas de las pocas personas que usaba tapabocas, a tal punto que llegamos a considerar que las personas podrían estar más asustadas de nosotras que del riesgo del virus en sí. Pero no fue sino hasta el lockdown de Nueva York, que la industria empezó a sentir la presión de subsistir en un mundo enfrentándose al Covid-19.

En medio de esta nueva realidad se han realizado encuentros de los grupos más influyentes y relevantes dentro de la industria, Zooms y lobbies en donde se han propuesto distintas medidas de reacción. Se habla acerca de la política de rebajas y el Black Friday y de los más grandes retailers como Barney’s y Bergdorfs Goodman en descenso. También se ha planteado que esta es la primera oportunidad real para hacer cambios. Uno de estos, es el cambio de la comunicación de moda. El mundo que conocíamos consiste en colecciones por temporadas: Haute Couture en enero, Fall/Winter en febrero, Resort en mayo, Cruise en junio, High summer en agosto, spring/summer en septiembre y Prefall antes de cerrar el año.

Actualmente se está considerando la necesidad y relevancia de todas estas temporadas que implica que editores, buyers, prensa y personas interesadas en la moda vuelen a Estados Unidos y a Europa para cumplir con calendarios sin tener en cuenta el deterioro que esto implica para el planeta. En un mundo pre-covid donde no dábamos con los tiempos suficientes para utilizar lo que poseíamos, ¿es necesario tanto consumo? ¿Debe la moda tener tantas colecciones?



Daniela Salcedo, Laura Tobón y Nina Rodríguez

En virtud de este panorama internacional, muchas cosas que considerábamos posibles han cambiado. Con el Covid-19, la posibilidad de movilizarse a cumplir con la agenda de la moda internacional desaparece y con ella nacen las adaptaciones tan importantes para la evolución de la industria.

La primera de ellas fue el anuncio fugaz de la semana de la moda del grande de Latinoamérica, Mercedez Benz Fashion Week de México en donde por medio de una campaña de expectativa vía redes sociales, contaron que la gran cita sería digital y presentaron un line-up de talento latinoamericano de talla internacional como la marca colombiana Knitwear actualmente liderada por Pepa Pombo.

El formato mexicano consistía en una alianza con Youtube en donde a diversas horas se encontraban fashion films de los diseñadores a manera de pasarela y presentaciones en vivo.

El siguiente en anunciar su paso al mundo digital fue la Fédération de Haute Couture y la Camera de la Moda Nazionale, respectivamente Francia y Milán, hablando de su reconocida semana de la moda masculina y Piti-Uomo. Ambos espacios que reúnen lo mejor de la moda masculina a nivel global.

Asimismo Londres anunció que juntará el universo masculino y femenino en un fashion week conjunto durante el mes de junio y grandes firmas como Armani han anunciado que presentarán en septiembre ambos universos. Desfiles como el universo privé (normalmente presentado en París) tendría lugar en Milán dentro de un escenario seasonless, que quiere decir que no tienen temporada para el 2021.

Yves Saint Laurent se unió a esta alternativa seasonless anunciando que no presentaría en el calendario esperado en septiembre, si no que escogería una fecha para lanzarse en solitario, ligado a una propuesta creativa que no involucre las temporadas.

En Colombia, el escenario es similar. Carlos Eduardo Botero, presidente de Inexmoda, anunció por medio de Zoom que Colombiamoda también sería digital y que contaría con distintos espacios dentro de la plataforma  www.colombiamoda.com en donde al igual que en la versión original, se mantendrían órganos importantes de la feria como el pabellón del conocimiento, la oportunidad de compras y el universo de moda estaría compuesto por una serie de puestas en escena con la posibilidad de See now-buy now (mira ahora- compra ahora deliberadamente) que también haría un llamado al manejo de las temporadas ya que el hecho de tener prendas que estén listas para el mercado luego de la pasarela y no en espera del calendario internacional, plantea un universo seasonless.

Lo mejor de la moda local será digital y nos necesita, es un ejercicio estimulante ya que por primera vez en mucho tiempo, el tener acceso a todo lo que está sucediendo no depende de una serie de requerimientos laborales, conexiones sociales o poder adquisitivo. Al menos este año, la comunicación de la moda se democratiza. La mesa redonda de la moda sigue girando alrededor del Coronavirus y en virtud de lo que ha pasado desde que entramos en cuarentena. La adaptabilidad dentro del sistema moda es una palabra importante para permanecer vigentes en un mundo que poco a poco se aleja de todo lo que conocemos.

Elementor #2443

Laura Mattos y Cristina Cabarcos

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