El mundo de la cultura y las artes ha sido uno de los más golpeados por la pandemia. La estrategia del Distrito para reactivar el sector incluye ayudas directas a los artistas y campañas educativas para la gente.

Nicolás Montero ha sido actor de teatro, televisión y cine con numerosos galardones. Es antropólogo con estudios de dirección creativa en Londres.

POR JUAN FERNANDO SÁNCHEZ

Actor, productor teatral y gestor cultural 

@juanfernandosanchezv

Hace un año y medio, antes de que la pandemia de la covid-19 se expandiera por el mundo y trajera confinamientos e incertidumbre, la idea de conciertos virtuales transmitidos por redes sociales, visitas a los mejores museos del mundo por medio de una pantalla o puestas en escena virtuales de obras reconocidas parecía algo lejano. Pero con la situación actual, el mundo de la cultura –uno de los más afectados por la emergencia sanitaria– ha tenido que asumir duros retos y adaptarse a nuevas formas de atraer audiencias para mantener a flote el trabajo de miles de personas que dependen del sector.

Bogotá es sin duda una capital cultural; es el escenario donde cada año se realizan cientos de eventos que abarcan las artes plásticas y audiovisuales, el teatro, el cine, la música, la danza y la literatura. La ciudad es anfitriona de una de las ferias del libro más grandes de Latinoamérica y de conciertos y festivales internacionales como Rock al Parque o Estéreo Picnic, que atraen a miles de personas de todos los rincones del planeta. 

Pero con las cuarentenas, durante las cuales la capital se vio obligada a cerrar completamente, la cultura ha pasado horas críticas. 

“Ha sido una época muy complicada para un sector que depende en gran medida de las concentraciones de personas. Sin embargo, hemos salido con muchas respuestas que han mitigado la enorme afectación para el sector”, comenta Nicolás Montero, actor de teatro, cine y televisión, y actual secretario de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, quien señala, además, que la digitalización ha sido fundamental para dar un poco de oxígeno a los artistas, en particular a los de las artes performáticas.

Un ejemplo concreto de ello es la Orquesta Filarmónica de Bogotá, que ha ofrecido conciertos online y con ello ha logrado llegar a unas audiencias anteriormente inaccesibles. Montero resalta que no a todas las artes les ha ido mal con la pandemia. “Las audiovisuales pudieron ajustarse y, a medida que la ciudad ha ido abriéndose y otorgando permisos para funcionar, también han surgido los sistemas de recuperación”. Para la industria del libro, por su parte, la difícil coyuntura ha significado una grandiosa oportunidad: “Las bibliotecas lograron entregar más de 60.000 libros a domicilio, y eso es algo que antes de la pandemia no sucedía”, agrega Montero. 

Aunque poco a poco se han puesto en marcha estrategias para la reactivación, todavía queda mucho por hacer para alcanzar el mejor resultado posible. El programa Es Cultura Local, que ya va por su segunda edición, forma parte de la estrategia de mitigación y reactivación económica de la capital que tiene como objetivo apoyar, reactivar y fortalecer a las agrupaciones y microempresas de la cultura y la creatividad en Bogotá. Se trata de una apuesta liderada por entidades distritales que cuenta con recursos priorizados por 10 fondos de desarrollo local. 

“Este programa consiguió que las localidades aceptaran que para ellas los artistas son muy importantes, y que por eso deben recibir un fomento. Nunca antes se entregó tanto dinero a través de estímulos al sector”, precisa el secretario de Cultura. 

Recientemente lanzaron una nueva fase del Programa Distrital de Estímulos. Son cerca de 6.450 millones de pesos distribuidos en 31 convocatorias y 401 incentivos. A este valor se suman los recursos ya ofertados por las entidades en la fase anterior, por más de 15.000 millones, para un total de $21.450 millones de pesos invertidos en esta iniciativa en lo que va corrido de 2021.

Montero señala que “el sector cultural reactiva las localidades, hacia donde deben ir todos los esfuerzos. Si desde la Secretaría no se hubieran activado en su momento todos los protocolos de seguridad, las pérdidas hubieran sido incalculables”.

Así mismo considera que el papel de la gente es clave: “Solo si la ciudadanía en pleno acompaña al sector, lograremos una recuperación”.

En el campo de la cultura, Bogotá pasó de 401.000 personas ocupadas en 2019 a 242.000 en 2020; una reducción del 39,5 %.

Pandemia develó crisis de la cultura 

En términos globales, según datos del más reciente informe de la Unesco, las industrias culturales y creativas, estas contribuyen con 2.250 billones de dólares a la economía mundial (3 % del PIB) y representan 29,5 millones de puestos de trabajo. Solo en la industria cinematográfica mundial, las pérdidas han sido de 10 billones de dólares durante la pandemia.

También indica que la crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto las vulnerabilidades preexistentes del sector, incluidos los precarios medios de vida de los artistas y otros trabajadores culturales, así como los ajustados presupuestos de muchas instituciones culturales. 

En el rescate de la cultura, el empresariado también puede cumplir un rol importante. Está llamado a invertir en empresas culturales y creativas, no solo para obtener beneficios tributarios sino también por el enorme aporte de ellas a la sociedad. “Esto no funciona si la ciudadanía no nos acompaña”, insiste el secretario Montero.

Cada acción, por más pequeña que sea, suma en este desafío de reactivar la cultura y los trabajos de miles de personas que viven de ello. Montero resalta que “quien compra y lee un libro probablemente salga después a una obra de teatro y entienda la importancia de, por ejemplo, una puesta en escena de danza. Esto permite que las personas vean que los ejercicios culturales enriquecen su vida y con ello, que nuestro sector sea cada vez más pertinente para los ciudadanos”.