Halle Bailey interpretando a «La Sirenita».  Foto: Disney

Luego de la publicación del primer avance de la película “La Sirenita”, adaptación para la gran pantalla del clásico de Disney de la entrañable criatura mágica marina, una serie de comentarios raciales se volvieron virales en redes sociales en contra de la actriz Halle Bailey y la producción de la película, al tener como protagonista a una actriz negra y no una intérprete blanca y pelirroja como se conoce al personaje en animación.

Si bien, estas reacciones eran previsibles, no dejan de causar cierto malestar como sociedad, ¿realmente la gente está molesta porque no se adaptó estrictamente al personaje a su homólogo animado? O simplemente hemos construido un sinnúmero de estratagemas para disfrazar el rechazo hacia la inclusión de distintas razas, credos, etnias y lenguajes, entre otros, en la interpretación de personajes originalmente caucásicos.

Internet es el gran escenario donde se dan distintos y profundamente opuestos valores en la cultura popular. Existe una inmensa mayoría que navega a través de este infinito océano de conocimiento, entretenimiento, diversión y aprendizaje comunitario que ha elevado la comunicación humana a niveles jamás imaginados, tejiendo puentes entre distintas culturas, a través de decenas de idiomas, por los cuales transitan el saber y el ocio, al tiempo que es un gigantesco huracán de rabia, intolerancia y odio hacia lo diferente, hacia aquello que pretende reivindicar deudas históricas que como sociedad, hemos ocultado y dejado en el olvido.

Ismael Cruz Cordova interpretando a «Arondir» en «The Rings of Power».  Foto: Amazon Prime

Por otra parte, hay que mencionar que quizá hay sectores moderados en esta “polémica” que emiten otro tipo de juicios que no tienen nada que ver con el color de piel de la actriz que encarna a “Ariel”, pues se ha llegado a comentar que este tipo de discusiones tan profundamente cargadas de pasiones y odios, solo beneficia a una compañía que solo “usa” a la inclusión como un artefacto meramente comercial, si bien, todos sabemos que la función de una empresa y sus películas es tener ganancias, no deja de ser por lo menos, una perspectiva a considerar, en este gigantesco juego entre consumidores y mega corporaciones con infinidad de intereses, algunos en una zona bastante gris.

Lo cierto es que este caso ha reavivado las llamas de una discusión que no se ha tomado con la profundidad que merece, es inaceptable, que en pleno siglo XXI, luego de todo el acceso a nuestra historia, nuestras mayores atrocidades contra nuestra propia comunidad global, no hayamos aún aprendido las crueles lecciones del pasado, es inaceptable cualquier ápice de odio hacia una raza, hacia una credo, hacia un lenguaje, hacia un género o cualquier tipo de autorepresentación en nuestra aldea planetaria.

Pero no todo es negativo, la inmensa mayoría de los fanáticos del cine, el público en general y la población infantil se han visto reflejados en un apoyo indiscutible hacia la elección de Bailey como la protagonista de este cuento fantástico, más si tenemos en cuenta lo que puede significar para millones de niñas negras del mundo, el verse representadas en uno de los personajes más icónicos de Disney, sumado a miles de internautas que han expresado no solo solidaridad con la actriz y la producción, sino su apoyo a una causa mucho más grande que una película, la defensa de los derechos de las minorías y su participación en distintos proyectos pensados para entretener y disfrutar de la magia del cine al margen de estas discusiones acaloradas y polémicas.

Steve Toussaint interpretando a «Lord Corlys Velaryon» en «The House of the Dragon».  Foto: HBO

El caso de Bailey y su sirenita negra no es el único que recientemente ha hecho enfurecer a los sectores más radicales de internet, otras producciones también han sido víctimas del acoso y ataque constante hacia sus actores afroamericanos y latinos que desempeñan roles de personajes “blancos”. Es el caso de “El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder”, “House of the Dragon” y la próxima adaptación de otro clásico como lo es “Blanca Nieves” interpretada por la actriz de origen colombiano Rachel Zegler, quienes cuentan en su elenco con distintos artistas y variadas etnias, idiomas y tonos de piel, lo cual ha dejado en claro que si bien, la mayoría del público acepta los cambios y los percibe como un elemento sin ningún tipo de trascendencia con el producto audiovisual que están observando, se ha develado un oscuro manto que cubre a un gran porcentaje de los internautas que no dudan en atacar a intérpretes que consideran no deberían estar en sus “películas y series”, aun cuando las artes y especialmente el cine, sean el mayor ejemplo de trabajo colaborativo que necesita de la participación de una gigantesca y diversa comunidad que represente lo mejor de nuestros valores y nuestras posibilidades más optimistas como sociedad.

Por lo pronto, este no es un problema que tenga un solución en las orillas cercanas, es una indiscutible y necesaria reflexión que se debe poner como prioridad en la mesa de las discusiones en cada hogar, escuela, universidad, o tertulia en la que las distintas formas de manifestarse de la sociedad, reivindiquemos una vez más nuestra capacidad para construir puentes hacia un mañana más diverso, más colorido, más optimista, de la mano de millones de fanáticos que han expresado con aún mayor vehemencia, su apoyo y solidaridad hacia la actriz y al arte mismo de contar historias diversas y novedosas con un significado mucho más profundo y reivindicativo.

“La Sirenita”, tiene previsto su estreno para el próximo 23 de mayo de 2023 en todo el mundo.

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