La pandemia del Covid ha transformado el panorama musical, los conciertos sin público y emisiones en directo por redes se han disparado, mientras que la prohibición de eventos masivos se mantiene, ¿estamos ante un nuevo paradigma?.

Por Nina Rodríguez / Cantante, compositora y diseñadora colombiana/ @ninarodriguezmusica

Una de las industrias más golpeadas debido a la pandemia ha sido sin duda alguna la musical. Los conciertos, festivales, venues y bares de música en vivo, cerraron sin ningún aviso y sin un horizonte claro frente a un plan de acción para la reapertura. Por ahora, todo lo que sea eventos con aglomeración de personas en espacios cerrados parece cosa del pasado. 

Uno de los últimos shows al que tuve la oportunidad de asistir como artista fue el de Caravana. Una serie de autoconciertos que se llevaron a cabo en el parque del Salitre de Bogotá y reunió a artistas de diferentes géneros musicales, como Aterciopelados, Bomba Estéreo, Esteman junto a Juan Pablo Vega, Santiago Cruz, los Petit Fellas, Vicente García, Nanpa Básico, entre otros.

En mi experiencia volver a estar frente a un escenario fue muy grato. Reunirse nuevamente con los músicos y miembros de toda la producción me hizo sentir un poco de esperanza. Aunque tras el escenario se compartían muchas emociones. Entre felicidad y nostalgia, pues no es lo mismo cantarle a un público que se abraza, grita y se emociona, que a un grupo de carros parqueados. Creo que fue en ese momento donde la nueva realidad nos hizo preguntarnos. ¿Esta será la nueva dinámica de interacción?

El Teatro Colón, Radiónica, RTVC Play y Señal Colombia se unieron en el programa ‘Músicas para salvar al mundo’, que buscaba dar visibilidad a bandas y artistas emergentes, permitiéndoles grabar un en vivo de alta calidad en el Teatro Colón y que en otro momento para un artista emergente era una idea distante, pues se trata de un espacio reservado para las grandes luminarias de la industria.

En esta ocasión el teatro no tenía público y el aforo era el recuerdo de esa realidad que dábamos por sentado. Planteándonos una nueva pregunta: ¿quién es un artista sin público? En esta nueva normalidad vemos cómo se reúnen esfuerzos para entretener a una audiencia que está recluida en sus casas. Y los nuevos conciertos vía streaming entraron a competir con series, películas y documentales de las grandes plataformas como Netflix, Amazon Prime y Apple+. Conciertos que aún no representan un ingreso significativo en relación a los conciertos en vivo, pero que ha logrado que muchos artistas empiecen a migrar y a proponer nuevos contenidos. Contenidos que buscan conectar con sus seguidores, desde una perspectiva diferente.

Podemos identificar como ciertos artistas mainstream tomaron como oportunidad esta situación, lanzando documentales como el de Shawn Mendes en Netflix, Justin Bieber en la plataforma de YouTube TV o el de Billie Eilish en Apple TV+ que se lanza este 26 de febrero. 

Igualmente, con la llegada de Disney+ tuvimos la oportunidad de acceder a Broadway con un solo clic y disfrutar de uno de los musicales más importantes de la escena: Hamilton, que antes de la pandemia era casi imposible conseguir ver en vivo por la alta demanda. 

O la aclamada película animada Soul, dirigida por Pete Docter y Kemp Powers que cuenta con las voces de Jamie Foxx, Tina Fey y Graham Norton. El film narra la historia de Joe Garner, un maestro de música apasionado con el jazz que sufre un accidente cuando está a punto de cumplir su sueño y que nos hace cuestionarnos lo desconectados que estamos del mundo. Sobre las pasiones, los sueños y el legado que queremos dejar. Una película que tuvo como invitada a la artista colombiana Greeicy Rendón interpretando Así es la vida, la canción oficial en su versión en español.

También encontramos la nueva versión de la exitosa producción de High School Musical, protagonizada por Josua Basset y Olivia Rodrigo, quien es uno de los fenómenos más grandes de las plataformas digitales con más de 3 millones de seguidores en TikTok.

Olivia, con tan solo 17 años logró romper todos los récords de reproducción a nivel global en Spotify con su canción Driver License que alcanzó 100 millones de reproducciones. Según la plataforma de streaming, la canción ha sido la que más veces se ha escuchado en una sola semana con la suma de 65 millones, 873 mil reproducciones. 

Y es que explorar los diversos puntos de vista de los que trata la canción se ha convertido en una gran tendencia en las redes sociales por el posible drama de la vida real que podría haberla inspirado. El tema de la artista habla sobre un corazón roto y la gráfica letra parecía dar a entender que podía hablar de su ex Joshua con Carpenter. 

Lo cierto es que la música es y seguirá siendo una de las más grandes fuentes de inspiración y como artistas tenemos un compromiso de adaptarnos a los nuevos formatos que tenemos actualmente gracias a la tecnología y a nuevas maneras de difundir nuestros mensajes y contar nuestras historias. Como plantea el autor Simon Sinek, en su libro Empieza con el porqué, la visión es un destino, es un punto fijo al que enfocamos todo el esfuerzo. La estrategia es una ruta. Una ruta adaptable para llevarnos a donde queremos ir.