POR: Álvaro Rodríguez Ferrero
Cofundador de Innside y creador del podcast “Boss Tank: ser tu propio jefe”
@alvarorodriguezf

Algunas empresas o dueños de compañías desconocen el potencial de la capacitación empresarial, la consideran un gasto innecesario o un riesgo de que sus empleados por el hecho de aprender cosas nuevas, busquen otros empleos. Lo cierto es que la capacitación empresarial debe verse como una inversión a largo plazo que beneficiará a ambas partes y hará más productiva la vida laboral de los colaboradores.

Esta opción de aprendizaje toma fuerza cuando se trata de mantenerse competitivo en el mercado. Platzi, se ha convertido en la alternativa de muchas personas que buscan un crecimiento profesional, diferentes estudios muestran que al menos 74% de empleados quieren aprender nuevas habilidades.

La compañía es considerada una de las plataformas de educación profesional en línea más grandes de América Latina y del mundo hispano, cuenta con más de tres millones de estudiantes activos de diferentes partes del planeta y miles de cursos y áreas de estudio enfocadas en el desarrollo de habilidades y conocimientos que requieren las grandes empresas en la actualidad.

El enfoque de Platzi, fundada en 2011 por el colombiano Freddy Vega y el guatemalteco Christian Van der Henst, es proporcionar a los estudiantes un entrenamiento adecuado que les permita crear su propia compañía o conseguir un empleo de alto nivel en la industria de la tecnología, la cual ha demostrado en los últimos años, una necesidad inmensa y permanente por contratar nuevos talentos.

Muchas startups se caracterizan por su crecimiento acelerado, mientras otras empresas crecen en promedio de un 2 al 5% mensual, las de tecnología lo hacen a un ritmo del 100 o 200 % anual. El año pasado se invirtieron cerca de 14.000 millones de dólares en América Latina y ese dinero seguramente se va a reinvertir en talento humano.

“Buena parte de los estudiantes resultan ganando entre 1000 a 3000 dólares al mes, mientras que antes devengaban entre 200 a 500 dólares, lo cual los ubicaba al borde o por debajo de la línea de pobreza”

Según Freddy Vega, CEO de Platzi, la industria de la tecnología es el acelerador social y económico que necesita América Latina para que se transforme la economía de extra cción por una que sea potencia en exportar servicios de economía digital al mundo, “no somos una región que fabrica automóviles ni aviones, pero si tenemos talento creativo y nuestro principal recurso renovable es la gente.

La magia de la industria de la tecnología es que no requiere materia prima, solo educación y una computadora con acceso a internet, esto arroja resultados constantes”. Y agrega: “la misión de Platzi es romper el ciclo de pobreza de millones de latinoamericanos y lograr que aquí nazca la próxima generación de entusiastas y emprendedores en tecnología y con el tiempo que llevamos, empezamos a pensar que eso es lo que va a pasar”.

¿Cómo lograrlo?

De acuerdo con su creador, cuando una persona ingresa a Platzi y estudia en promedio una o dos horas al día durante 12 a 18 meses, tiene la posibilidad de incrementar sus ingresos de dos a 10 veces, y eso es de por vida. Aunque dicha promesa genera al principio mucho escepticismo, buena parte de los estudiantes resultan ganando entre 1000 a 3000 dólares al mes, mientras que antes devengaban entre 200 a 500 dólares, lo cual los ubicaba al borde o por debajo de la línea de pobreza.

El reto en Latinoamérica no es fácil y más cuando por mucho tiempo en esta parte del mundo predomina la injusticia. Según Freddy, “la justicia no existe o no opera como debería y muchas veces eso hace que las personas se vuelvan cínicas, negativas, pesimistas y es como una de esas profecías que se cumplen solas, porque si yo creo que voy a vivir en un hueco toda la vida y que nunca voy a salir del hueco pues efectivamente siempre voy a vivir en el hueco”, pero una de la razones de ser de Platzi, además de incrementar los ingresos de los estudiantes, es demostrarle a esas nuevas generaciones otro camino distinto, un camino en el cual no dependan de lo que pase en su país, con sus gobiernos, con los sistemas en los que están y donde directamente se desconecten de la realidad en la que nacieron o en la que viven y se conecten a lo que en opinión de Vega, es una de las tribus más poderosas del planeta, la tribu hispana online, “nosotros tenemos una ventaja inmensa y maravillosa, somos un continente de 650 millones de personas que comparten la misma cultura, el mismo idioma y hasta la misma zona horaria -lo que es muy relevante en tiempos de trabajo remoto- no solo con los países de la región sino que también es muy similar a la de buena parte de Estados Unidos, eso permite crear formas escalables digitales basadas en software para que millones de personas rompan su propio ciclo de pobreza sin importar donde nacieron o crecieron”.

Platzi fue fundada en 2011 por el colombiano Freddy Vega y el guatemalteco Christian Van der Henst.

Rendirse no es una opción

Esta es una de las constantes que recalca este emprendedor a sus estudiantes, incluso cuando no se tenga el control de la vida pero se intente, “rendirse es aceptar que algo no va a pasar y lo que yo he visto una y otra vez, es que cuando nuestros estudiantes no se rinden, lo intentan, fracasan y lo siguen intentando, eventualmente no fracasan, eventualmente alcanzan un crecimiento importante de sus vidas”. Y si alguien sabe de persistencia es precisamente el propio Vega, quien antes de poner en marcha Platzi, probó suerte primero con dos empresas y luego tuvo que hablar con cerca de 50 fondos de inversión, hasta que por fin encontró quienes estuvieron dispuestos a apoyar su compañía. Ahora sus esfuerzos apuntan al lanzamiento de la firma en Brasil, algo que le ha costado un poco pero que tarde o temprano cree que lo va a conseguir porque para él los milagros son estadísticas, entre más se intente algo, más se aumenta la probabilidad de lograrlo de lo contrario la probabilidad es igual a cero.

Apoyo gubernamental

Freddy es consiente que dentro de la misión de Platzi también es necesario un mayor compromiso de los gobiernos, por eso ahora que estamos en época de transiciones de poder en algunos países de la región y en especial al próximo presidente de Colombia, sea cual sea el elegido, lo invita a crear con sus equipos, políticas que garanticen educación profesional continua en el empleo de forma obligatoria. En 10 años muchos empleos que se consideran importantes no van a existir y la única manera de ser un país competitivo es mediante la formación del talento humano como el caso de Japón, donde las empresas se caracterizan por su determinación a brindarle a sus empleados educación continua profesional y es quizás una de las razones por las cuales este país se convirtió en potencia mundial.

Por otro lado, Vega insiste en la necesidad de conectar al país, llevar un Internet de alta velocidad a todo el territorio nacional, “esto además de servir para que todos los ciudadanos tengan acceso a ese servicio y mejores condiciones de vida, también permite atraer el talento externo, cuando los extranjeros llegan al país en escala empiezan a compartir conocimiento, cultura, experiencias e incluso crear empresas, no solo para Colombia sino para el resto del mundo” asegura el empresario.

Compartir

Relacionados

Le debemos todo al viejo Fuenmayor
Elecciones presidenciales, lo que pasó y lo que se viene