Charles Duque, director para América del gremio de las lecheras francesas, invita al mundo a mezclar las culturas a través de los sabores.

Charles Duque, director para las Américas de Cniel, gremio de las empresas lecheras francesas.

Quizás son contadas con los dedos de la mano las personas que podrían atreverse a proponer como tendencia un maridaje gastronómico entre la milenaria tradición de los quesos franceses y los platos típicos colombianos. ¡¿Qué?! ¿Queso Brie con aguardiente? ¿Una arepita con carne desmechada recubierta de queso Emmental? ¿Salsa de queso Roquefort para acompañar nuestros fritos típicos como la carimañola, la empanada o el envuelto de maíz? ¡¿Y por qué no?!

Pues quién más podría hacerlo sino alguien que lleva en su sangre y en su corazón la esencia de estas dos culturas, pese a haber nacido en Nueva York. Hijo de inmigrantes costeños (mamá samaria y papá barranquillero) y francés por adopción, Charles Duque es ante todo un apasionado por las culturas y la diversidad expresada a través de las cocciones de todos los países, aunque los recuerdos de su infancia lo llevan siempre a traer a sus papilas gustativas los sabores que disfrutaba durante las vacaciones en la casa de sus abuelos en Barranquilla. 

El latir del corazón por una mujer lo condujo a ‘vivir a Francia’ hasta convertirse en un experto, no solo en el idioma francés, sino también en la gastronomía y la agroindustria de ese país, para, posteriormente, asumir el cargo como director para las Américas del Centro Nacional Interprofesional de Economía de Lácteos (Cniel), gremio de las empresas lecheras francesas. Así, con esta combinación explosiva de ‘colombianidad’, ‘norteamericanidad’ y ‘francesidad’, se propuso retar a los chefs latinos a explorar en las honduras de estas tradiciones para preparar y ofrecer platos emblemáticos de sus países, pero con los quesos franceses como ingrediente distintivo del maridaje. A ello se sumó el propósito de la Comunidad Económica Europea de fortalecer mercados no convencionales entre países latinoamericanos que tienen tratados de libre comercio con los europeos. De esta manera nació la campaña Quesos de Europa, el idioma del amor. 

“Con ella buscamos entablar un armonioso diálogo entre culturas a través de los platillos, los colombianos en este caso, y los quesos hechos con tradición, calidad y amor en Francia”, dice Duque 

“Usted menciona la palabra amor. ¿Por qué decidieron incluirla en el lema de la campaña?”, le preguntamos, y él, con una sonrisa, responde: “Porque justamente ese es el término que une estas tradiciones. Los platos típicos colombianos han sido creados con la pasión por la cocina surgida de nuestros ancestros. Así mismo, la industria lechera europea nació del amor de los campesinos por su terruño; los quesos de Francia son elaborados principalmente con amor. Además, son culturas mezcladas desde siglos atrás. Los colombianos tienen muchas cosas de la cultura del Viejo Continente”. 

 

“Buscamos entablar un diálogo entre las culturas a través de sabores sensacionales de aquí y de allá que se pueden maridar a la perfección”.

 

 

No obstante, datos recopilados por Cniel indican que Colombia es uno de los países de Latinoamérica con más bajo consumo per cápita de quesos (1,7 kilos/año). Lo superan de lejos países como México y Perú.  “De ahí surge la idea de retar a los colombianos a que el queso se convierta en parte de su vida diaria, como lo es en Francia”, agrega el experto. 

¡Navidad, tiempo para empezar! 

Y para crear la tendencia, por qué no empezar en la temporada navideña, cuando, “las mejores conversaciones sobre el amor, la vida y las experiencias increíbles se dan alrededor de la mesa, mientras compartimos con familiares y amigos”, expresa. 

Por ello, Duque extiende la invitación a los colombianos a atreverse a experimentar combinaciones como tamal con queso Brie derretido por encima, ensalada de papa con cubitos de Gruyere apanados; buñuelos rellenos de queso Saint Paulin; aborrajados con Roquefort; obleas con Emmental rallado; o Camembert con “el dulce de moras que suelen preparar las abuelas en esta época. ¡Y agréguenle arequipe!”.

Frituras típicas de la costa Caribe preparadas con variedad de quesos franceses. Elaboradas por la chef Alejandra Sánchez.

Dejándonos estás delicias en la imaginación, se apresura a decir: “Les aseguro que las texturas y los sabores de estos quesos combinados con los ingredientes colombianos les brindarán sensaciones únicas que se quedarán para siempre en sus papilas, tal como me sucedió a mí con los platos de mis abuelos en Barranquilla”.

Y si se trata de cerrar con broche de oro una velada navideña o una novena, qué mejor que nuestro café o el típico aguardiente de cada región, pero maridados con trozos de queso, como lo sugiere Duque: “Prueben un espresso con un trozo de Raclette ahumado o un coctel de aguardiente con zumo de maracuyá complementado con un pedazo de Brie. ¡La sensación es fantástica!” 

Un dato curioso, y tal vez un buen regalo adicional para quienes sienten temor de experimentar con este tipo de preparaciones por aquello de la intolerancia a la lactosa, es que los quesos entre más maduros menos lactosa contienen. “Estos comensales pueden optar por el Gruyere, el Roquefort, el Emmental o el Saint Paulin, por ejemplo. Así no tendrán inconvenientes”.

Se trata, entonces, de novedosos matrimonios gastronómicos que nos harán experimentar sensaciones diferentes y exquisitas a la hora de decir ¡Feliz Navidad! o ¡Feliz Año Nuevo!

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