El 11 de septiembre de  2001, las emblemáticas Torres Gemelas de Nueva York fueron derrumbadas por terroristas de Al Qaeda que estrellaron dos aviones con pasajeros contra ellas. En total, 2.977 personas murieron o no fueron encontradas.

El 11- S  hace referencia al ataque del grupo terrorista islamista Al Qaeda a las Torres Gemelas, que eran los edificios más altos del mundo (110 pisos). 

Construidas en 1973 en el Bajo Manhattan, albergaban más de 300 empresas, entre las que estaban Allianz, American Express, CNN y Hyundai. Los dos rascacielos constituían el World Trade Center. Eran el emblema del corazón financiero del mundo 

A las 8:46 de la mañana de ese día trágico, el primer avión, el vuelo 11, chocó contra la torre norte. Ese primer impacto fue pensado como un accidente, hasta que llegó el segundo avión. Pasados 17 minutos, 9:03 am, el vuelo 175 de United Airlines se estrelló contra la otra torre.

Todo se hizo fuego y humo. Todo era angustia y desesperación para las personas que estaban dentro de las torres. Muchas tomaron la decisión de saltar al vacío para no morir quemadas.

Los terroristas secuestraron dos aviones más. El vuelo 77 de American Airlines fue estrellado contra la fachada oeste del Pentagono y el vuelo 93 de United Airlines, que iba a ser dirigido contra el Capitolio en Washington, se estrelló en una zona rural de Shanksville, Pensilvania,  porque tripulantes y pasajeros, en un acto heroico,  se enfrentaron a la célula terrorista que había tomado la aeronave. 

El entonces presidente estadounidense, George W. Bush, quien se encontraba visitando una escuela primaria en Florida, fue llevado a una base militar en Luisiana, luego de enterarse del segundo avión, y posteriormente fue llevado a un búnker en Nebraska. Su cuerpo de seguridad temía lo peor.

Pasado 56 minutos después del segundo impacto, a las 9:59 de la mañana, se derrumbó la torre sur. Las calles de Manhattan se llenaron de cenizas, humo y escombros. La gente, cubierta de polvo, corría desesperada por las calles. Una hora y 42 minutos después, cayó la torre norte. El ambiente alrededor era aterrador.  

Pasado el mediodía, a las 12:36, el presidente Bush declaró desde Luisiana alerta roja en todo el país. También dejó en claro que la búsqueda de los responsables de tan cobarde acto sería incansable y contundente. Nadie se había atrevido a desafiar de tal manera a la gran potencia. 

Luego se supo que Al Qaeda planeó el golpe durante más de cinco años. Khalid Sheik, cabeza de la operación, fue quien le dio la idea al líder de la agrupación yihadista, Osama Bin Laden, un multimillonario saudí convertido desde entonces en el enemigo número uno de Estados Unidos.

El gobierno estadounidense llegó a ofrecer cincuenta millones de dólares por su cabeza. Cazarlo fue tarea de años. Finalmente , el 2 de mayo de 2011, en una operación ordenada y monitoreada directamente por el presidente  Barack Obama y su vicepresidente Joe Biden, una fuerza élite dio de baja a Bin Laden en Abbotabad, Pakistán.

El lugar que ocupaban las torres fue un hueco conocido como la Zona Cero hasta que se levantó un nuevo complejo arquitectónico en el cual resalta hoy el One World Trade Center, que tiene más de 500 metros de altura y fue inaugurado en el 2012. 

La Torres Gemelas no están allí, pero la memoria de quienes perecieron por causa de ese acto demencial probablemente nunca se derrumbará.