La erupción del Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai pone en alerta a todo el Pacífico a la espera de las primeras evaluaciones de los daños.

Imagen de la erupción submarina del volcán Hunga-Tonga-Hunga-Ha'apai
Imagen de la erupción submarina del volcán Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai – SERVICIO METEOROLÓGICO DE TONGA

EUROPA PRESS

Un tsunami provocado por la erupción submarina del volcán Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai ha causado graves daños materiales en las poblaciones la línea de playa del reino de Tonga, así como la declaración de alertas de tsunamis y fuertes oleajes por toda la región del Pacífico, sin que de momento se tenga constancia de víctimas.

Vanuatu, Fiyi, Australia o los estados norteamericanos de Samoa Occidental y Hawái emitieron algún tipo de alerta por fuerte oleaje. En este último caso, el Centro de Advertencia para Tsunamis del Pacífico ha constatado «pequeñas inundaciones» antes de añadir nuevas alertas para la costa oeste de EEUU e incluso Alaska y el oeste de Canadá.

También en las últimas horas la Agencia Meteorológica de Japón emitió una alerta por tsunami para las islas de Amami y Tokara, en el sur del país. El organismo nipón prevé olas de hasta 3 metros de altura en estas islas, donde ya se ha observado la llegada de la primera ola, de 1,2 metros de altura.

El resto de la costa japonesa se encuentra bajo una alerta por fuerte oleaje, de acuerdo con el comunicado recogido en la web de la agencia. «Las personas en áreas costeras bajo avisos de tsunami deben mantenerse alejadas de las playas y las desembocaduras de los ríos», alerta el comunicado, recogido por NHK.

El Servicio Meteorológico de Tonga emitió una advertencia para todo Tonga alrededor de las 15.30 (hora local) tras confirmar la aparición de un tsunami de 1,2 metros que se aproximaba a la capital, Nuku’alofa.

La ceniza expulsada por el volcán, situado a unos 30 kilómetros al sureste de la isla de Fonuafo’ou, alcanzó los 20 kilómetros de altura y la explosión, claramente visible desde el espacio, fue acompañada de un seísmo de magnitud preliminar 4,0, según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Las autoridades dieron orden de evacuación inmediata a las poblaciones de las zonas costeras antes de que la primera crecida comenzara a inundar las residencias más próximas al agua, según informa el ‘New Zealand Times’, pero la situación sobre el terreno sigue siendo incierta, porque las comunicaciones están ahora mismo cortadas.

Por su parte, el portal Island Business informó que el rey Tupou VI fue evacuado del Palacio Real antes de que la crecida llegara a la capital. El monarca fue trasladado a una villa en Mata Ki Eua mientras los residentes se dirigían a un terreno más alto.

La erupción del volcán es la segunda en las últimas horas, según informó el experto en tsunamis Andrew Gissing, responsable de Risk Frontiers, al ‘New Zealand Herald’, tras la ocurrida el viernes. Sin embargo, «ésta parece ser mucho más grande» y un nuevo despertar tras cierta actividad registrada durante los últimos días de diciembre y la primera semana de enero.

Los países de la región también están bajo estado de alarma después de que otro fuerte oleaje ha impactado en las playas de Vanualevu, en Fiyi, donde fue emitida una alerta temporal por tsunami, como también ha ocurrido en Vanuatu. El estado de Samoa Americana también emitió una alerta por oleaje, finalmente cancelada.

En Fiyi, su fiscal general, Aiyaz Sayed-Khaiyum, informó que las autoridades están supervisando la calidad del aire y ordenado la apertura de centros de evacuación. Las personas deben trasladarse a un terreno más alto si es necesario y evitar la línea de costa.

«Como medida de precaución, se recomienda a la población que cubra todos los tanques de agua que pueda tener en sus casas y se queden dentro de sus domicilios en el caso de la llegada de lluvia ácida», explicó.

Asimismo, Defensa Civil de Nueva Zelanda anticipa que «las áreas de la costa norte y este de la Isla Norte y las Islas Chatham experimenten corrientes fuertes e inusuales y oleadas impredecibles».

Mientras tanto, el Gobierno federal australiano ha comunicado un aviso parcial de tsunami para las costas de Nueva Gales del Sur y Queensland, así como para partes de Victoria, Tasmania y la isla de Norfolk, y está «supervisando la situación y «listo para brindar apoyo a Tonga si así lo solicita», de acuerdo con un comunicado.

«Tonga es parte de nuestra familia del Pacífico y nuestros pensamientos están con toda la comunidad que se enfrenta al impacto de la erupción volcánica y el tsunami», según portavoz del Departamento de Relaciones Exteriores y Comercio de Australia.

«Las evaluaciones iniciales todavía están en marcha y estamos trabajando para garantizar que los australianos en Tonga estén seguros y contabilizados», añade la nota, recogida por la cadena australiana ABC.

CAE LA NOCHE EN TONGA

El líder de la comunidad tongana en la ciudad neozelandesa de Auckland, Melino Maka, lleva horas intentando comunicarse con la isla, sin suerte. «Es un momento bastante ansioso para nosotros. Me quedaré despierto y seguiré intentándolo. Todas las redes están caídas», ha explicado al ‘Herald’ sobre la situación actual en la isla, ahora mismo de madrugada.

Maka ha avisado que «esta noche sería una noche difícil para los que están en el terreno, así como para las familias en Nueva Zelanda y en todo el mundo que esperan la luz del día para ver cuál es el daño». «Las familias están esperando a ver qué sucederá. Eso es lo más desesperado: no saber», ha añadido.

«Después de ver los videos en línea y en la televisión, sabemos que habrá daños», ha indicado.

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