Durante la pandemia, esta marca colombiana llevó a su talento y equipo a las plataformas digitales y desarrollaron una colección enfocada en la nueva realidad del mundo: quedarse en casa

Por Álvaro Rodríguez Ferrero
Cofundador de Innside y creador del podcast “Boss Tank: ser tu propio jefe”
@alvarorodriguezf

En 2003 un par de estudiantes de diseño de modas decidieron realizar su primer vestido de baño con sobras de tela que tomaron de la empresa de confección de un familiar. Estos pequeños pedazos de tela se convirtieron en el tesoro más preciado para Catalina Álvarez y Mariana Sinisterra, cofundadoras de Agua Bendita. Después de vender sus primeras confecciones a su grupo de amigas y sorprenderse con la gran acogida de los diseños hechos con retazos, recorrieron grandes fábricas de confección en busca de pequeños retazos para continuar con su labor de diseñar y elaborar más trajes de baño.

Sin recursos, ni personal para trabajar, ellas mismas se hicieron cargo de la parte comercial, financiera y por supuesto del diseño y confección. Al ver que el negocio iba “viento en popa” decidieron apoyarse en mujeres campesinas de las montañas antioqueñas que tenían una gran capacidad de confección. Así pues, la manualidad en la elaboración de las prendas y ese toque artesanal fue y sigue siendo el diferenciador de esta marca colombiana.

Catalina afirma que la creatividad y los retazos fueron su único capital, pues con el dinero de las primeras ventas duplicaban la producción y así paulatinamente fueron creciendo de manera orgánica vendiendo su primera franquicia en México para después expandirse por más países del mundo.

Su carrera, como la mayoría de los emprendimientos, pasó por una coyuntura que trajo consigo gastos no presupuestados; pues en México una gran empresa plagió su marca y por lo tanto las franquicias que habían iniciado en este país se vieron afectadas e inmersas en procesos judiciales que debieron sortear por más de siete años. Afortunadamente después de un riguroso trabajo jurídico salieron victoriosas de su primer tropiezo. Por más de 15 años lograron posicionar su marca a través de grandes plataformas de moda y así, apalancándose en el éxito y reconocimiento de Agua Bendita, nació en 2018 Agua by Agua Bendita. Una marca creada bajo los más altos estándares de calidad y diseño con el fin de ingresar a un mercado exclusivo junto con las mejores marcas de lujo del mundo.

Sin dejar a un lado su histórico valor agregado, Agua by Agua Bendita se destaca por sus bordados manuales y artesanales. En uno de los mejores momentos para esta marca llegó el Covid-19, sorprendiendo a este par de empresarias colombianas quienes le dieron prioridad al bienestar de los empleados que forman parte de su equipo. Sin realizar despidos de personal empezaron una nueva colección enfocada en la nueva realidad del mundo: quedarse en casa.

Con la resiliencia, que siempre las ha caracterizado reubicaron el personal de las tiendas físicas en la esfera digital y de redes sociales; los capacitaron en servicio al cliente y otras destrezas de mercadeo online apalancando la nueva colección de complementos y ropa para estar en la casa con un fuerte trabajo virtual que hizo que Agua Bendita, a pesar de ser una marca asociada a los viajes y el turismo, continuara con sus ventas de manera normal abriendo mercados en nuevos países gracias a la robustez de su plataforma digital.

“La pandemia del Covid-19 fue un momento para creer en el talento de mi equipo, nos lanzamos a innovar y hoy nos sentimos satisfechos pues superamos las ventas que teníamos presupuestadas y cerraremos el año con un crecimiento del 30 % como lo veníamos haciendo en años anteriores”, afirma Álvarez. Después de pasar por varias pruebas y estudios, Agua Bendita hace parte del grupo Endeavor, una organización mundial que impulsa la economía local al seleccionar, asesorar y potenciar emprendimientos que se transforman en empresas de alto impacto fomentando de manera contundente el desarrollo del país.

El mensaje que envía Catalina Álvarez a los emprendedores que están afectados por esta pandemia es que no dejen de soñar, que sigan creando y que mantengan la esperanza en la vida, pues cada prueba es una enseñanza que siempre estará asociada a un crecimiento y a un aprendizaje.

Agua Bendita tiene más de 17 años dedicada a la creación de trajes de baño y exporta sus prendas a más de 60 países alrededor del mundo.