Con una acción colectiva, los bonaverenses optaron por una ciudad limpia, bonita y sin bloqueos. La empresa privada apoyó la iniciativa para sembrar civismo en el puerto.

Después de los días de paro que le hicieron pasar un mal rato a la gente de Buenaventura, había que recuperar el ánimo, cambiarle la cara al puerto, limpiar todo, ponerle color. Y eso fue lo que hizo un grupo de ciudadanos que entendieron que protesta no puede ser sinónimo de destrucción, que bloquear no es manifestarse pacíficamente. Ese razonamiento se tradujo en una jornada de limpieza y embellecimiento de la avenida Simón Bolívar, la principal de la ciudad. “Sin chocar con nadie, mandamos un mensaje: si la ciudad está limpia, con la protesta la podemos ensuciar”, dice Wilmar Valencia, de la Fundación PSP y uno de los líderes de la iniciativa Sacúdete Buenaventura. 

Se adelantaron tareas de embellecimiento a lo largo de 10 kilómetros. Grupos empresariales y fundaciones como Ventura Group, OPPGraneles, Etikaverde, Grupo Portuario, Celpa y Compas se unieron para aportar los materiales de limpieza y pintura, y Agroví contribuyó con el hidrolavado de los puentes. “Todos vieron el valor de trabajar en comunidad. Si así como nos preocupamos por limpiar nuestros hogares, nos preocupáramos también por el frente de nuestra casa, Buenaventura, permanecería limpia”, expresa Tania Caicedo, directora regional de la Fundación Etikaverde. “Esto no debe ser solo una jornada, sino un hábito”.