Por Álvaro Rodríguez Ferrero
Cofundador de Innside y creador del podcast “Boos Tank: ser tu propio jefe”
Crear empresa no es tarea fácil, es una dura misión diseñada para los más perseverantes y persistentes. De acuerdo con cifras de Innpulsa en 2019 se movieron más de $150.000 millones en capital para ayudar a 27.000 emprendedores
Los términos emprendimiento o innovación se escuchan hoy en día con mucha frecuencia, estas palabras se han vuelto trending topic en redes sociales donde muchos expresan abiertamente sus deseos de ser sus propios jefes, de iniciar su propio negocio y manejar su tiempo, pero muchas veces resulta que en ocasiones las intenciones de estas personas reúnen muy poco del concepto real de emprendimiento.

1. Motivaciones para emprender

La mayoría arranca por necesidad, por el deseo de tener negocio propio, algunas personas porque se vieron en una situación difícil o decidieron que para salir adelante tenían que ponerse a hacer algo. Más allá de las razones de cada quien hay que entender el valor del emprendimiento.

Por medio de las Mipymes (micros, pequeñas y medianas) se genera el 85 % del empleo en América Latina y aporta casi el 35 % del PIB de los países de la región. De ahí parte la responsabilidad de emprender y aplicarlo como una herramienta poderosa para generar bienestar, tranquilidad, riqueza y empleo, sobretodo en estos momentos de tanta coyuntura social.

2. Características de un emprendedor exitoso

Quizás las principales son la persistencia y perseverancia. Lo que nunca le dicen cuándo se va iniciar un negocio son todas las dificultades a las que se va enfrentar y la frustración que viene incorporada al deseo de sacar un proyecto adelante.

La única manera de superar esa frustración es por medio de la perseverancia, entender que el emprendimiento va a estar lleno de dificultades y de fracasos. Al ser uno perseverante se entiende el fracaso como una parte esencial del éxito, no como algo que define a una persona sino simplemente es un error que se comete en el camino y una enseñanza que se tiene que aplicar para apalancarse y empezar hacer las cosas de manera distinta.

3. Camino para ser emprendedor

No existe un paso a paso o una ruta preestablecida que garantice el éxito, de lo contrario la probabilidad de triunfar sería muy alta y en los negocios no existe una forma garantizada. Hay unos mecanismos que minimizan el riesgo de fracaso y lo único aplicable en dicho sentido es el método del ensayo y el error.

La metodología conocida como lean startup plantea que hay que comprobar si el producto o servicio tiene algún potencial y para ello se recomienda sacar un prototipo lo más rápido posible y al menor costo, de esta manera se puede comprobar si realmente se necesita y si la gente está dispuesta a pagar por ello.

En caso de que los resultados sean positivos hay que plantear hipótesis de valor de ¿cómo se puede mejorar?, ¿cómo se puede ampliar? y ¿cuáles son los canales a utilizar?, pero si por el contrario la idea no resulta tan atractiva, no hay que desistir y de inmediato volver a intentarlo con otro producto.

4. Razones del fracaso

Existe la tendencia de creer que la falta de recursos es la principal causa de que los emprendimientos no prosperen, pero de acuerdo con varios estudios realizados resulta que no es la de mayor relevancia, inclusive de los tres grupos focales escogidos en el análisis, la financiera reportaba apenas un 18 % de la totalidad de los casos en Latinoamérica.

Una de las principales razones obedece a la falta de herramientas de gestión y de capacidades del emprendedor para ejecutar ciertas áreas del negocio, el objetivo no es que se vuelvan expertos en todas las áreas pero si pueden rodearse de personas que se complementen entre si y que ayuden a sacar un proyecto adelante. Otra de las causas es la falta de planeación o visión estratégica a largo plazo, por lo general la gente cuando se plantea un objetivo lo que hacen es determinar los pasos que les permitirán cumplirlo de atrás hacia adelante pero según los expertos, el camino es más efectivo y queda más claro cuando se plantean al contrario.

5. Ideas exitosas

La ejecución es clave en el emprendimiento, una idea puede ser el inicio de un camino pero de ella no depende el éxito, la clave está en cómo se convierte en negocio. Se puede tener una buena idea pero si no se actúa frente a ella no es nada. Hay quienes se abstienen de compartir o comentar su proyecto con otras personas por temor a que se lo roben. Lo que hay que hacer es ponerlas en acción y una forma de hacerlo es buscando aliados y redes de apoyo que crean y estén dispuestos a trabajar por esa iniciativa de lo contrario va a ser un sueño que se quedó sin cumplir y se van quedar con la duda si realmente era buena o no.

6. Las sociedades como alternativa

Aunque tener socios o ir solo, no garantiza el éxito, las sociedades van muy de la mano con la posibilidad de rodearse de personas que ayudan en las áreas en las que no se es tan fuerte y de paso minimizan un poco los riesgos de fracasar. Pueden ayudar a potencializar las habilidades de los emprendedores o apoyarse ya sea desde el punto de vista financiero o de gestión del negocio. Puede tratarse de socios capitalistas que ayudan en la consecución de recursos o aquellos que son muy buenos en la parte operativa.

7. ¿Cuándo se generan utilidades?

El tiempo es muy relativo, hay unos negocios que son más lentos que otros y no existe un periodo establecido en que se determine el futuro de un emprendimiento. Algunos indicadores sugieren que un nuevo negocio supera su barrera de crecimiento, cuando los recursos que produce alcanzan para pagar los honorarios de sus colaboradores durante seis meses consecutivos. El carácter de los nuevos negocios por lo general no da al comienzo lo suficiente para pagar un salario base, de ahí la importancia de contar desde el principio con una buena planeación.