Por Alejandra Meléndez
Periodista
@alemelendezg

Con un nuevo concepto de dinner and dancing, este restaurante quiere revolucionar la forma de cenar en la capital colombiana

Un diseño moderno que fusiona lo tropical de Colombia y la elegancia de las urbes europeas, sumado a una carta mediterránea, música en vivo y diversos planes culturales definen a La Pinta. Un emprendimiento español que llegó hace un año a Bogotá y que además de ofrecer una experiencia gastronómica es una Casa Cultural donde es posible cenar, bailar después de la medianoche y hasta comprar obras de artistas nacionales. 

Está ubicado en el corazón de la capital y tiene el sello del madrileño Grupo Lalala, un equipo liderado por jóvenes emprendedores, socios y amigos que desde 2015 se han dedicado a abrir restaurantes en la capital española con una propuesta de cervecería moderna, buena comida y buenas copas. Su primer local fue La Lianta, hoy ya tienen 18 en Madrid y ahora Bogotá se suma a la lista con La Pinta, el primero en América Latina.

la pinta, el anclaje del grupo lalala en colombiaLas responsables del desembarco en Bogotá son dos jóvenes de 26 y 27 años; María Camila de Francisco y Verónica Ossa, abogadas de profesión, pero con la vena de emprendedoras. “La idea surgió en una charla entre amigos cuando vimos la transición que tienen los restaurantes en Madrid después de cenar y nos pareció interesante traer ese concepto a Bogotá”, dice María Camila.

El primer contacto con el grupo madrileño se dio hace un par de años y desde entonces, ha sido un trabajo en equipo para lograr la alianza gastronómica, captar la inversión de socios y abrir un restaurante de Lalala al otro lado del Atlántico. “Los convencimos para que conocieran Colombia y les encantó, se enamoraron de la cultura, vieron que había competencia, un mercado interesante y además el país es un hotspot para los españoles”, cuenta de Francisco. 

Al respecto, Miguel Nicolás, CEO del grupo Lalala en Madrid, resalta que “no somos ni franquicia, ni cadena, somos un grupo de hostelería. Queremos que el cliente se sienta parte de una familia en nuestros restaurantes, que pueda contar su experiencia y que regresen”.

El sitio no tiene un letrero, a simple vista parece una casa más del tradicional barrio Chapinero. Para entrar se debe tocar la puerta, como cuando se llega la casa de un amigo o de un familiar. 

En sus paredes se pueden ver –y comprar– pinturas y obras de fotógrafos como Pedro Santos o Lucas Villamizar. La programación cultural es diversa y combina fiestas nacionales e internacionales. En ciertas fechas del año hay noches de son cubano, brasileras, catas de vino, noches de sake y domingos de brunch. “No solo nos enfocamos en la cultura mediterránea, queremos espacios que resalten la multiculturalidad y un poco de los dos mundos”, dice Verónica Ossa.

La mezcla de España y Colombia se refleja en la carta y en el diseño del restaurante, aunque priman los ingredientes locales y la fusión para mantener la esencia colombiana en los platos. Por ejemplo las típicas patatas bravas aquí se sirven con papa criolla y es uno de sus platos estrella, así como el fideuá de remolacha y la hamburguesa de cochinillo.la pinta, el anclaje del grupo lalala en colombia

Además de los planes culturales, La Pinta ha querido impulsar el emprendimiento de jóvenes colombianos, como en las noches de cócteles de autor donde se sirve Ron Hechicera, el ron premium que se destila en Barranquilla y es iniciativa de dos hermanos emprendedores. “Desde los arquitectos, los diseñadores, cada persona que ha formado parte de este proyecto son emprendimientos”, agrega María Camila.

La Pinta es el primero en Colombia, pero ya está en marcha la apertura de dos más. “Aún estamos definiendo los lugares y también contemplando la posibilidad de abrir un restaurante en Medellín”, sostiene Nicolás. Es evidente que el trabajo de emprendimiento es cada vez más fuerte en Colombia. Se buscan pares en el mundo para impulsar y consolidar proyectos y esta casa cultural es una muestra de ello.

Y la idea es que como dicen sus fundadoras, sea un lugar para diferentes ocasiones, para un almuerzo de trabajo, un cumpleaños, un domingo de brunch extendido o una noche de dinner and dancing un jueves por la noche.

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