Por Álvaro Rodríguez Ferrero / Cofundador de Innside y creador del podcast “Boss Tank: ser tu propio jefe”/ @alvarorodriguezf

Después de iniciar varias profesiones, Tomás Vera, cofundador de Verdi, tomó la pasión de su padre como idea principal para su proyecto de negocio creando una exitosa empresa textil que hoy es reconocida en diferentes países del mundo. Verdi, celebra la tradición de crear artículos de hogar, moda y arte únicos al entrelazar fibras naturales con materiales contemporáneos. Sus mochilas y tapetes tejidos en cobre conquistan el mercado de lujo a nivel global. 

La historia de este emprendimiento nació en las montañas colombianas en 1995 con Carlos Vera Dieppa, —padre de Tomás—, un pionero en el diseño textil latinoamericano que tuvo siempre la idea de crear tapetes novedosos. De la mano de tejedores de costales de café, plasmó en su mente una inusual técnica que más adelante su hijo, convertiría en realidad y en el punto de partida para el éxito de Verdi, esta reconocida empresa colombiana que lleva como nombre las iniciales de los apellidos del mentor de las creaciones.

Tomás, enamorado de las ideas de su padre, decidió iniciar sus estudios en Administración de Empresas en una reconocida universidad de Bogotá donde solo estudió tres semestres, pues su falta de constancia hizo que reprobara materias clave en repetidas ocasiones. Como muchos jóvenes en el mundo, Tomás vivió un tiempo en el que no tenía definido el rumbo de su vida, estaba confundido y sin un foco específico para continuar su camino.

En este punto y en medio de su frustración y tristeza emprendió un viaje a Europa con muy poco dinero. En el Viejo Continente tuvo que sortear algunas dificultades y trabajar en un sinnúmero de empleos informales para, después de varios años de esfuerzos, lograr finalizar su carrera y entender en qué quería enfocar su futuro: crear, por medio de los nuevos conocimientos adquiridos, una empresa textil basándose en las ideas novedosas de su papá.

El fallecimiento de su padre, que era su héroe, le dio la fuerza adicional que necesitaba para continuar con el sueño de construir una empresa que fuera referente de innovación, creatividad, autenticidad, diseño y calidad. 

Financiándose con los anticipos de los clientes, que eran sus familiares y amigos, logró un crecimiento orgánico en casi cuatro años donde pudo darle dinamismo económico a su negocio fundando su primer taller y contratando algunos artesanos que históricamente habían tenido contacto con su papá. 

Los recursos que iban a utilizar en ferias internacionales en 2020 se usaron para darle sustento a sus empleados, en nuevas estrategias digitales, e-commerce nacional e internacional y en la adecuación de talleres en la casa de algunos colaboradores”.

Entre 2014 y 2017 un gran amigo le brindó su apoyo ofreciéndole a bajo precio, un local comercial en un reconocido sector de Bogotá donde este joven empresario pudo expandir su negocio, posicionarse en el mercado y aumentar la planta laboral.

En 2019, Verdi recibió la invitación exclusiva para asistir al Salone del Mobile en Milán, una famosa feria textil a la que ninguna empresa colombiana había sido invitada. Debido a la nueva pandemia del coronavirus no pudieron asistir, así que tomaron los recursos que pensaban invertir en esta feria para el bienestar económico de sus colaboradores y el de sus familias.

El Covid-19 llevó a Tomás y a su equipo directivo a reinventarse, a tener más tiempo para crear nuevos conceptos de diseño, a enfocarse en sus empleados y en estrategias de innovación para no frenar las ventas y las entregas programadas. 

Así pues, gracias a la organización y a la ejecución detallada de sus planes de acción, el mes de mayo de 2020 fue el mejor mes en la historia de Verdi. Esto debido a que lograron ejecutar trabajos internacionales que venían programados desde el 2019 y a la continuidad de su operación desde las instalaciones de la empresa, que debido al coronavirus, fueron adecuadas como el hogar de algunos de sus empleados y artesanos.

Los recursos que iban a utilizar en ferias internacionales en 2020 se usaron para darle sustento a sus empleados, en nuevas estrategias digitales, e-commerce nacional e internacional y en la adecuación de talleres en la casa de algunos colaboradores.

“Ante las dificultades es necesario detenerse, descansar y volver a arrancar, pues las adversidades sirven para tomarse un respiro, volver a la calma y repensar nuevas oportunidades y estrategias de negocio”, señala Tomás Vera.