Por FANNY KERTZMAN 

La obsesión de Donald Trump y de muchos economistas en nuestro país es reducir los déficit externos, tanto en bienes como en servicios. La balanza comercial es la diferencia entre exportaciones e importaciones de bienes. Esta es negativa en 6.077 millones de dólares (septiembre 2019) en nuestro país, resultado de importar más bienes de los que se exportan.

Si se agregan los servicios como entradas por turismo, remesas de colombianos que viven en el exterior a sus familias, entrada de capitales extranjeros para inversión y salidas como el servicio de la deuda o inversiones externas de colombianos, el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos subió a 10.386 millones de dólares a septiembre 2019, 4.4 % como proporción del PIB. Estas cifras son superiores a las registradas en 2018, y, al contrario de lo que muchos piensan, son una buena señal para la economía.

El fondo del asunto es que Colombia está gastando más de lo que produce y este déficit debe ser financiado con ahorro interno, que es insuficiente, por lo que se hace necesario recurrir al ahorro externo, tanto bajo la forma de inversión extranjera, ahorro de los colombianos en el exterior y aumento en la deuda (cartera) de los importadores nacionales.

Estados Unidos también presenta déficit en la cuenta corriente y Trump lo está combatiendo con medidas administrativas como aumento de aranceles a productos y países específicos: incrementó los aranceles al acero y a muchas de las importaciones de China. Pero en lugar de disminuir, el déficit aumentó porque no está atacando las verdaderas causas del déficit.

En primer lugar, la economía americana está en un boom, lo que aumenta la demanda por productos importados, llevando a un mayor déficit comercial. Por otro lado, no ha disminuido el gasto público, por lo que el ahorro doméstico se va a financiar este mayor gasto y requiere de ahorro externo para financiar el déficit creciente. La manera de disminuir el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos es llevar la economía a una recesión, con lo que bajaría la demanda por importaciones, y disminuyendo el déficit fiscal, lo cual también es una medida recesiva. ¿Quién quiere llevar al país a una recesión? Nadie en sus cabales.

¿Cuáles son los países que presentan superávit en la cuenta corriente? Alemania, Japón y China. Estos países están exportando sus ahorros para financiar a otros países como es el caso de Alemania que está precisamente en una recesión. No hay suficiente inversión en el país.

La economía colombiana está creciendo, lo que conlleva un aumento de las importaciones. Al mismo tiempo el diferencial en tasas de interés, positivo para Colombia, sigue atrayendo capitales extranjeros. Pero la principal fuente de financiación para el déficit en nuestro país fueron las remesas de colombianos en el exterior que ascendieron a 6.324 millones de dólares, mientras que la balanza de servicios fue negativa un -9.886 millones de dólares.

Otro factor positivo de las importaciones es que permiten que los colombianos se beneficien de menores precios y tengan mayores opciones de consumo. En conclusión, el déficit en cuenta corriente de balanza de pagos es un signo de buena salud de la economía colombiana, no un problema como dice la concepción popular.

Recibe nuestro newsletter

Regístrate, y recibe las últimas noticias.

Te has registrado correctamente