Autopista Norte: 7:00 pm

Todos los días, de lunes a viernes, Adriana empieza su recorrido a las 5:30 de la mañana con la esperanza de llegar a tiempo a su trabajo, en una empresa de productos de consumo ubicada en la zona industrial en los límites que separa el final de la calle 80 y el nacimiento de la Autopista Medellín. Son 2 horas y 45 minutos que gasta cada mañana para cumplir con el inicio del horario de trabajo y lograr salir por el occidente de la ciudad.

Juliana tiene tan solo 12 años y es estudiante de uno de los colegios ubicados cerca de los cementerios del norte de la ciudad. Desde que regresaron las clases presenciales, el recorrido escolar de cada mañana por la Autopista Norte es un verdadero suplicio que se prolonga a veces por hora y media entre su casa y el colegio.

Álvaro es zootecnista, vive en el centro de la ciudad y cada dos veces a la semana tiene que desplazarse al municipio de Mosquera. Ha probado todas las rutas y atajos posibles para lograr atravesar la frontera de la capital por la salida de la calle 13. Sabe que por bien que le vaya cada mañana le esperan entre dos horas y media y tres para llegar finalmente a su destino.

La misma pesadilla vive Carlos Andrés, quien trabaja como mesero en el norte de la ciudad y vive en las afueras de Soacha. El promedio de viaje diario por trayecto oscila en hora y 45 minutos. Si hay lluvia, el tiempo pasa a las 2 horas y 20 minutos en promedio.

El Concejo de Bogotá acaba de aprobar un endeudamiento millonario a la administración de Claudia López: 11.7 billones de pesos. De esos dineros, según la alcaldesa, 2,81 billones se destinarán a proyectos de movilidad

Los capitalinos que los fines de semana o en puentes festivos que quieren salir de la ciudad por el norte, el sur, el occidente, saben que los espera un caos vehicular de dos a tres horas, antes de poder dejar atrás la ciudad y ni qué decir del regreso un domingo al final de la tarde o un lunes festivo. Un solo ejemplo: Isabel con dos niños de 6 y 8 años cuenta que cada domingo que visita a su madre en Chía, inicia su regreso a casa a las 5 de la tarde para llegar después de la nueve de la noche.

La movilidad en Bogotá continúa siendo un caos. El pico y placa extendido -de seis de la mañana a nueve de la noche- no ha sido una solución ni a corto ni a mediano plazo que permita un desplazamiento más rápido en la ciudad y muchísimo menos para salir de la capital sitiada por los trancones.

El Concejo de Bogotá acaba de aprobar un endeudamiento millonario a la administración de Claudia López: 11.7 billones de pesos. De esos dineros, según la alcaldesa, 2,81 billones se destinarán a proyectos de movilidad, entre ellos la cofinanciación de la línea dos del Metro de Bogotá que cubrirá la ruta Suba a Engativá. Ojalá sobre estos recursos estén todos los ojos vigilantes para que las obras se ejecuten y se realicen en los plazos establecidos.

El reportero gráfico de Alternativa dedicó varios días a recorrer cada una de las salidas de la ciudad y en diferentes horas. El resultado es contundente: la ciudad está sitiada por el caos vehicular.

Calle 13 – vía Fontibón: 10:00 am

Salida por la calle 80: 7:00 am

Salida Soacha: 9:00 am

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