Sequías, inundaciones, llamas y drásticos cambios en la temperatura, son las palabras que reflejan lo que está pasando con el clima en el mundo. En los últimos meses hemos sido testigos de incendios de gran magnitud en diferentes partes del mundo, entre ellos el Amazonas, considerado el pulmón del planeta.

El calentamiento global, dice María Alejandra González, especialista en mitigación sectorial al cambio climático en WWF Colombia, hace que los bosques se conviertan en bolas de fuego en tiempos de sequía. A eso se suma las quemas indiscriminadas que surten el efecto invernadero que ayuda a que la temperatura en las ciudades sea cada vez más alta.

Para el 2030, en una década, se prevé que el calentamiento global afecte una buena porción de las tierras para cultivar así como las fuentes de agua dulce. Aumentarán las plagas y la fertilidad de los suelos comenzará a desaparecer.

Varias de las intensificaciones que se han visto en recientes eventos como inundaciones, huracanes o el descongelamiento de los glaciares, la ciencia las relaciona con el cambio climático y por las actividades antropogénicas, es decir por la mano del hombre.

Desde de la Revolución Industrial, la temperatura de la Tierra ha aumentado en 1,1º C y no ha dejado de subir. Uno de los principales efectos, se ha sentido en los mares, donde el comportamiento de los animales ha cambiado dramáticamente y la desaparición de especies, por el efecto del calentamiento global, comienza a pasar cuenta de cobro.

Incendios en Australia

Como un auténtico infierno, han sido calificados los incendios forestales provocados por las altas temperaturas del verano austral que se inició desde noviembre del año pasado. Más de 10 millones de hectáreas de bosque fueron consumidas por las llamas. Mil millones de animales fueron afectados por los voraces incendios, entre ellos el koala. Las nubes tóxicas pusieron en peligro la salud de millones de personas que habitan en las principales ciudades de Australia.

Deshielo de los glaciares

Existen miles de glaciares que alimentan los mares. Son parte del equilibrio de la vida marina, pero ahora están sufriendo las consecuencias del calentamiento global. Un 30 % de la capa de hielo que cubre los glaciares tiene efectos directos sobre el aumento del nivel del mar. El agua proveniente del deshielo de los glaciares también afecta las corrientes marítimas que tienen la función de equilibrar el clima de los mares.

Las investigaciones señalan que el deshielo del Ártico y la desaparición de la capa de nieve que los cubre, significará el aumento de siete metros en los niveles de los mares. Las predicciones más apocalípticas señalan que las ciudades se ahogarán en aguas provenientes de los mares.

La deforestación de la Amazonía

Por siglos se le ha relacionado con el pulmón verde más importante del planeta. En el 2019 se presentaron 72.800 incendios forestales en la zona de Brasil, la mayoría de ellos provocados por el hombre para despejar tierras para el pastoreo de ganado. Es el santuario de vida del 10 % de las especies animales que hay sobre la Tierra y sus bosques representan el 30 % de los que existen en el planeta.

La devastación por las llamas ha sido tan monumental, que la NASA reportó fácilmente que desde el espacio se podía observar la mancha de humo que cubría a Brasil, Perú, Paraguay y Bolivia. Los investigadores han señalado que los incendios presentados en el 2019 tendrán graves repercusiones climáticas