Por Alejandra Meléndez / Cultura & nuevas tendencias

@alemelendezg

Una encuesta realizada en 33 países, a 2444 personas en Colombia, es la primera gran radiografía de cómo se han afectado las relaciones y la sexualidad tras un año de pandemia.

Las medidas de aislamiento y las cuarentenas que se han extendido en el mundo para controlar la pandemia del coronavirus han impactado en varios aspectos de la vida. Han dejado resultados nefastos en el número de vidas perdidas, en la economía, en la manera de socializar, en la salud mental y también en los vínculos. 

La satisfacción sexual ha disminuido, se redujo el uso del condón, se intensificó la violencia dentro de la convivencia en pareja y mermó el acceso a servicios esenciales de salud sexual. Estas son algunas de las conclusiones de la encuesta presentada por Profamilia, I-Share, un trabajo colaborativo internacional que busca aportar conocimiento sobre el estado de la salud sexual y reproductiva de la población en tiempos de la covid-19 que fue realizado simultáneamente en 33 países del mundo. En Colombia participaron 2444 personas de 5 regiones del país. 

El estudio, dirigido por la Universidad de Gante (Bélgica) y el London School of Hygiene & Tropical Medicine (Reino Unido), muestra los efectos de la actual pandemia, en particular en temas de relaciones afectivas y sexualidad. Entre los resultados más destacados se encontró que el 92% de los encuestados sufrió cambios en su salud mental, el 25% afirmó que disminuyó la frecuencia de la actividad sexual y la cantidad de personas poco satisfechas con su vida íntima se duplicó, al pasar del 22 al 43%. 

También se halló que, en nuestro país, la pandemia ha afectado más a los grupos más pobres y a los jóvenes. La American Academy of Pediatrics ya lo ha advertido en diversas publicaciones: el de los adolescentes es el sector más afectado por la pandemia, después de los profesionales de la salud y los adultos mayores.

“Debido a las restricciones de la cuarentena no se podía hacer encuestas de gran formato ni puerta a puerta en hogares, para garantizar la seguridad, por lo que se recurrió a indagaciones en línea y por redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp. Las personas que las contestaron tienen un perfil muy específico: tienen acceso a Internet y redes sociales, un nivel educativo alto y cierta condición de empleo”, señala Rocío Murad, coordinadora de Investigación Sociodemográfica, de Profamilia. 

Las preguntas se diseñaron a lo largo de 2020 y fueron respondidas entre diciembre de 2020 y enero de 2021 por 1500 mujeres y 944 hombres; el 54% tenía de 18 a 29 años y el 36%, de 34 a 49 años. De acuerdo con Murad, Colombia fue uno de los países con mayor respuesta y gran receptividad, comparado con otros países. “La sexualidad es un tema que forma parte de la vida y del cual no se habla tanto; entonces, también es muy importante ponerla en una dimensión prioritaria”, sostiene la investigadora.

Otras cifras relevantes que ha dejado la investigación

El sondeo también permitió identificar cambios en la frecuencia de prácticas como la actividad sexual con la pareja, la masturbación, el sexo ocasional, el consumo de pornografía, el sexteo y el cibersexo.

Se encontró que, durante las restricciones para mitigar el contagio de la covid-19, entre las personas encuestadas:

  • El 18% aumentó la frecuencia de la actividad sexual con su pareja, mientras que el 30% la disminuyó. 
  • El 35% aumentó la frecuencia de la masturbación y el 32% la disminuyó.
  • El 10% aumentó la frecuencia de las relaciones ocasionales y el 8% la disminuyó.
  • El 27% aumentó la frecuencia del sexteo y el 18% la disminuyó.
  • El 27% aumentó la frecuencia con la que ve pornografía y el 35% la disminuyó.
  • El 12% aumentó la frecuencia del cibersexo y el 8% la disminuyó.

“Las definiciones de tiempo y espacio cambiaron durante la pandemia”, observa la investigadora Murad, y los resultados así lo demuestran: el 64% de quienes estaban en una relación afectiva 3 meses antes de la pandemia la terminó en medio de las medidas más estrictas de la cuarentena; de ellos, 4 de cada 10 señalaron que esta ruptura tuvo que ver con la situación de salud pública.

Otro de los resultados relevantes consiste en que el 80% de las mujeres encuestadas sexualmente activas usa un método anticonceptivo. Sin embargo, en la pandemia, el 14% de ellas tuvo impedimentos para acceder a su alternativa en anticoncepción, debido al temor al contagio por salir de su hogar, las largas filas y los tiempos de espera en centros médicos, así como la escasez del producto. Con las medidas de distanciamiento social más estrictas, el 85% de las mujeres no cambió sus decisiones reproductivas; el 10,4% prefirió posponer un embarazo y el 4,4% decidió tener un hijo pronto.

La pandemia ha alterado todos los aspectos de nuestras vidas. Luego de más de un año, los efectos en la salud mental y sexual están saliendo a flote, y conocerlos ayudará a orientar las investigaciones sobre estas temáticas para mejorar la preparación ante futuras epidemias y desastres.