El elevado gasto para atender la pandemia y una baja significativa del recaudo durante el presente año, son razones de fondo para que el Gobierno estudie la posibilidad de presentar al Congreso un proyecto que logre encontrar nuevas fuentes de recursos

Para el ministro de Hacienda, es una prioridad inaplazable. Para el presidente de la República, lo mejor es esperar un poco más, mientras hay una mayor reactivación de la economía. Los analistas están divididos: unos a favor de hacerla y otros consideran que por el momento no es necesaria. Los gremios, están expectantes y preocupados de que les toquen el bolsillo.

Lo cierto es que la tercera reforma tributaria del Gobierno del presidente Iván Duque podría llegar en el primer trimestre del 2021 a las puertas del Congreso de la República. 

El mayor gasto, originado en buena parte por la pandemia para atender los sectores más golpeados, así como el crecimiento de la deuda pública, son las principales razones que han llevado al Gobierno a pensar que se avecina una nueva reforma tributaria. 

Para el presidente, Iván Duque es importante esperar el informe que está realizando la Comisión de Estudio de Beneficios Tributarios, que ha hecho un análisis exhaustivo de la estructura impositiva en el país. Ese informe —ha señalado el presidente— será la base para la discusión con los diferentes actores y permitirá trazar la hoja de ruta.

Para el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), Mauricio Santamaría, se debe tramitar una reforma tributaria cuanto antes. Señaló que el Congreso tiene la responsabilidad de discutir una reforma de manera seria, pausada y pensando en el bien de la economía del país. 

Santamaría señaló que esa reforma tributaria debe tener cuatro ejes principales: Más personas contribuyendo con el impuesto de renta, eliminar las exenciones, reducir los parafiscales y fortalecer impuestos verdes. 

Uno de los temas que más genera polémica es el de las exenciones tributarias. Para el presidente de Anif es urgente quitar la gran mayoría de ellas, tanto en renta como en IVA y que hoy valen ocho puntos del Producto Interno Bruto (PIB).

El costo de atender la mitigación de la pandemia es la principal razón del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, para presentar una reforma. Por cuenta del Covid-19 el Gobierno no solo tuvo una reducción en los ingresos al fisco por concepto de recaudos, sino que hubo necesidad de aumentar el gasto público para lograr darle fuerza a las medidas adoptadas por la pandemia. No solo el gasto fue al fortalecimiento del sistema de salud, sino también una parte se destinó a programas como el del apoyo al empleo formal, con lo cual se logró subsidiar el pago de las nóminas de las empresas, así como las ayudas a través del Ingreso Solidario.

En plata blanca y de acuerdo con las cifras del Ministerio de Hacienda y del Centro de estudios Económicos de Anif, las medidas de mitigación fueron superiores a los 19 billones de pesos. Y la deuda bruta pasará de 50,3 % en 2019 a 66 % en 2020. Mientras que el recaudo de impuestos entre enero y noviembre, tuvo una caída del 17 %. 

También fue necesario recurrir a un crédito flexible por 17.600 millones de dólares por parte del Fondo Monetario Internacional para cubrir las necesidades de la balanza de pago, atender los requerimientos de la pandemia. De ese dinero, ya ingresaron a las arcas del Estado 5.400 millones de dólares. 

Frente a esta situación de las finanzas del país, el fuerte gasto y la baja significativa del recaudo, desde agosto pasado la Comisión de Expertos trabaja en cinco grandes temas que son revisados por 10 gurús de la economía: cinco internacionales y cinco representantes del Gobierno. Para ello se distribuyeron cinco mesas y cada una de ellas estuvo presidida por un experto internacional. Cada mes han sostenido una reunión para ir consolidando los insumos, que posteriormente serán analizados y discutidos 

con el presidente Iván Duque y su equipo económico, en cabeza del ministro Carrasquilla y así comenzar a moldear lo que será el articulado de la reforma tributaria que posteriormente será socializada con los diferentes sectores de la economía, antes de ser presentada en el Congreso.

La primera mesa de trabajo tiene a su cargo la tarea de revisar el impuesto de renta a las empresas. Uno de sus puntos álgidos es el estudio de las exenciones sectoriales. La segunda mesa tiene la misión de revisar los impuestos de renta a personas naturales y los dividendos. 

La tercera se encarga de un tema muy importante para el país: los incentivos para el campo y los ingresos no constitutivos de renta. La cuarta estudia todo lo relacionado con el IVA y los tratamientos especiales de beneficio que tiene hoy ese tributo. Y la quinta mesa está enfocada en el comercio internacional, especialmente lo que tiene que ver con el tratamiento preferencial que reciben las zonas francas. 

Todo este complejo trabajo va tener la misión de presentar un informe al Gobierno de lo que debe ser la estructura principal de la reforma tributaria. Un trabajo que está en manos de grandes expertos con una larga experiencia en este camino. El paso que deberá dar el presidente Duque y su equipo económico es qué reforma pretenden llevar al Congreso en su último año y medio de gobierno y con partidos políticos acomodándose para las próximas elecciones presidenciales. 

¿Tendrá suficiente fuerza el partido de gobierno para lograr un consenso y dedicarle el tiempo suficiente a un estudio serio y profundo sobre la reforma que requiere el país?. Ese será uno de los grandes interrogantes y principal escollo que deberá superar la nueva iniciativa de reforma tributaria.

El costo de atender la mitigación de la pandemia es la principal razón del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, para presentar una nueva reforma tributaria.