Por María Camila Díaz  / Periodista de la mesa W Radio

Edith, una colombiana con tres hijas, de 4, 7 y 10 años, vivió el horror de los bombarderos en La Victoria, Venezuela. Como ella, miles de desplazados han llegado a Arauquita, Arauca. La Defensoría del Pueblo pidió decretar calamidad pública en esta zona del país. Alternativa reconstruye los momentos de horror que vivieron los habitantes al otro lado de la frontera.

Los estruendos de los bombardeos y el estampido de las ráfagas de fusil comenzaron a escucharse cada vez más cerca de la casa de Edith Palomino, en La Victoria, Venezuela. Allí, hasta hace unos días, vivía con sus tres hijas, su hermana y un sobrino de 9 meses de nacido. Era el domingo 21 de marzo y en el cielo planeaban tres aviones de guerra y un helicóptero. Resultó aterrador —recuerda— ver cómo el humo de las bombas inundó cada calle de su barrio y se metía, denso y oscuro, por las puertas y ventanas. 

Esa noche, Edith y sus niñas, de 10, 7 y 4 años, durmieron en el suelo. Las pequeñas estaban muy nerviosas y querían irse para donde la abuela. Empujada por su instinto de madre, Edith intentó calmarlas, así ella misma estuviera muerta de miedo. No durmió, cuidándolas. 

Amaneció el lunes y seguían los bombardeos. A eso del mediodía, la más pequeña de las niñas estaba escondida en el baño con la hermanita más grande. La del medio, de 7 años, se había ido al lavadero. De pronto se oyeron disparos durante diez minutos ininterrumpidos. “Eso fue un trauma para las niñas, porque ahí ya se sentía todo cerca. Corrimos, cerramos la puerta y nos acostamos boca abajo, todos en el piso del cuarto”. 

Edith es colombiana y tiene 27 años. Hace casi una década tuvo que salir de su antigua casa en el departamento de Sucre, desplazada por la banda criminal Los Rastrojos, y se refugió en Venezuela, donde nunca esperó que se repitiera la pesadilla. Ella es una de las cerca de 4700 personas que, según la Defensoría del Pueblo, han tenido que abandonar sus casas por miedo a los enfrentamientos entre el Ejército de Venezuela y las disidencias de las FARC.

Alternativa: ¿qué pasó por su cabeza en ese instante? 

EP: mis hijas. Pensé mucho en ellas, que una de esas balas fuera a alcanzar a una de mis niñas o a mi sobrino de 9 meses. 

Alternativa: ¿qué pasó después?

EP: mi hermana me dijo que alistáramos tres mudas de ropa, lo que nos cupiera en dos maleticas que tenemos, y logramos irnos. Cuando salimos de la casa, a mitad de camino, sonó otro bombazo. Ahí empezaron a salir militares venezolanos a las calles. Nos dijeron: “Tienen dos horas para desocupar el pueblo o no respondemos”. 

Alternativa: ¿cómo estaban vestidos esos militares? 

EP: ellos andan vestidos de negro y hay unos que usan pasamontañas; otros, una especie de máscaras. 

Alternativa: ¿cómo lograron escapar?

EP: como eran muchos y estaban muy dispersos, algunos se fueron para la parte de El Ripial, en Apure. Se montaron en tanquetas. Eso nos dio tiempo para cruzar el río. Gracias a Dios, los canoeros estaban pendientes y nos cruzaron a Arauquita. 

 Alternativa: ¿se quedaron familiares o personas conocidas?

EP: una amiga y el papá de mi sobrino. Él es un señor ya de edad, es chavista y dice que no se va a ir de su casa.

Alternativa: ¿sabe cómo está su casa? 

EP: mi amiga me contó que la casa estaba cerrada, pero que hay militares afuera. Incluso preguntaron que cuándo llegaban las mujeres de esa casa. A mí se me hace raro que ellos sepan que ahí vivimos dos mujeres.

Alternativa: ¿había pasado algo así en La Victoria? 

EP: nunca. 

Alternativa: ¿a dónde llegaron? ¿En dónde están ahora? 

EP: estamos en uno de los refugios que adecuaron para todos los que siguen llegando a Arauquita. Nos han tratado bien, aunque solo alcanza para dos comidas. 

Alternativa: ¿les han dicho algo sobre su futuro? EP: nada. Hoy alcanzamos a oír de lejos algunas ráfagas de fusil y cada vez llega más gente.

El desplazamiento

Al cierre de esta edición, la Defensoría del Pueblo reportaba que en los diecinueve albergues que se dispusieron en Arauquita para atender a la población migrante hay 4741 personas, que forman parte de 1427 familias. De ellas, 1441 son mujeres (119 lactantes y 17 gestantes), 1787 son niños y 213 son adultos mayores. Además, 2797 son venezolanas, 540 son colombianas y 1404 estaban aún sin caracterizar. 

La Defensoría solicitó agilizar la declaratoria de calamidad pública en el departamento para que haya una mejor coordinación y apoyo de otras entidades, sobre todo para reforzar el personal que está trabajando en los albergues. Los pocos que se ocupan de esas labores ya muestran agotamiento.

El reporte oficial de Venezuela 

El reporte oficial de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) sostiene que esta es una operación en contra de grupos armados irregulares colombianos, por instrucciones directas del presidente Nicolás Maduro. 

“Tenemos todas las cuentas de WhatsApp, las conversaciones; sabemos todas las estrategias que coordinan con el Gobierno de Colombia, lo que iban a hacer en el territorio venezolano […]. La inteligencia colombiana y su Ejército han articulado con algunos de esos grupos irregulares y les dan misiones para que vengan a traer la guerra a Venezuela”, afirmó Maduro recientemente.

Lo que dicen los organismos de inteligencia 

Cada vez se indaga más sobre qué hay detrás de los ataques en La Victoria por la FANB en contra de un campamento de la disidencia de las FARC, al mando de alias Gentil Duarte.

Según información de Inteligencia, esta disidencia y la de alias Mordisco están enfrentadas a la Segunda Marquetalia, liderada por Jesús Santrich e Iván Márquez, quienes se habrían aliado con el régimen venezolano desde hace varios meses.

Autoridades le aseguraron a Alternativa que este enfrentamiento sucedió luego de una frustrada reunión entre Iván Márquez e Iván Mordisco en territorio venezolano. Este encuentro tenía como fin reunificar a las FARC en pleno año preelectoral y enviar un mensaje de consolidación de las disidencias. Sin embargo, estas fuentes coinciden en que la reunión fracasó y no llegaron a un acuerdo sobre quién estaría al mando de esa unión y desde dónde operaría. 

Por el momento, los ataques y las operaciones en desarrollo irán hasta nuevo aviso de la FANB. Además, se dio la orden de incrementar los patrullajes en diferentes parroquias de La Victoria, con el acompañamiento del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) a las unidades operativas desplegadas, el cual debe ser permanente.

Como medidas recientes, la Alcaldía de Arauquita decretó el toque de queda de 8 p. m. a 6 a. m. en todo el municipio. Asimismo, de acuerdo con el ministro de Defensa, Diego Molano, se reforzaron los operativos de seguridad para “proteger la soberanía” y se aumentó el número de hombres de las fuerzas armadas en la zona.