No ha sido un año fácil para el presidente Iván Duque. Sobre sus espaldas ha estado el manejo de la pandemia del coronavirus que ha puesto a prueba su templanza para gobernar el país, hacerle frente a la crisis de salud, de la economía, el galopante desempleo y ahora lograr vacunar a los colombianos. 

Su trabajo en estos diez meses de pandemia, donde el país pasó por un confinamiento total, ahora a una nueva normalidad, han permitido que Colombia empiece a ver con más optimismo el 2021, donde se espera que haya una mayor reactivación económica y el país comience a transitar hacia una recuperación social.

Alternativa: La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos autorizó el uso de la vacuna Moderna; la Comisión Europea le dio el visto bueno a la vacuna de Pfizer; ¿qué noticias tiene sobre la vacuna de AstraZeneca que está en pleno proceso de desarrollo y es una de las que adquirió el Gobierno para vacunar a los colombianos? 

Presidente Iván Duque: Esto no es un proceso que se haya hecho ni a la carrera ni a la ventolera. Esto ha sido producto de un trabajo de meses. Desde el momento mismo que empezamos a enfrentar la pandemia y ante la expectativa de una eventual posibilidad de desarrollo de vacunas, nosotros construimos no solo un documento de política pública para enfrentar la pandemia, sino desde el mes de julio tenemos un comité de expertos dedicado a acompañar todo el proceso de vacunación. 

¿Qué ha hecho ese comité de expertos? Evaluar los desarrollos de las compañías farmacéuticas en todo el mundo para saber cómo era el comportamiento de investigación de las diferentes vacunas que estaban en las diferentes fases, cuáles tenían mejor historial, mejores resultados y cómo estaban avanzando la pruebas en materia de eficacia. Con ese contexto tomamos una decisión que siempre la informamos, que era entrar por un lado a la estrategia multilateral Covax donde se han adquirido más de dos mil millones de dosis de vacunas, para ser distribuidas entre los países que forman parte de esta iniciativa. 

¿Qué otra decisión tomó Colombia? Compró 20 millones de dosis, para vacunar a alrededor de 10 millones de personas. Para ello, establecimos las conversaciones de carácter bilateral y en ese momento entramos en conversaciones con Pfizer y con AstraZeneca. Con ambos se cerraron las negociaciones. 

¿Qué vieron en AstraZeneca para seleccionarlo? La evolución, la eficacia y sobre todo el proceso científico. Y eso nos dio toda la confiabilidad para suscribir ese acuerdo. Pero también mantenemos conversaciones con otras casas farmacéuticas para poder adquirir otras dosis de vacunas. La estrategia es no poner los huevos en una misma canasta, sino tener la diversificación de fuentes que es muy importante para poder desarrollar un proceso masivo de vacunación.

¿AstraZeneca en qué etapa del proceso se encuentra? Ellos ya tienen efectividad que supera el 80 %. Son una compañía muy respetada, tienen una gran fuerza científica, son una de las casas farmacéuticas más respetadas en el mundo y por eso el equipo técnico que ha hecho la valoración la recomendó y se cumplieron todas las medidas científicas para cerrar ese acuerdo. 

¿Con la dotación de dosis que hace Pfizer ustedes están tranquilos de esperar que AstraZeneca termine por cumplir sus fases de investigación y aprobación? Nos hemos propuesto una meta que es empezar el ciclo de vacunación masiva en el mes de febrero. ¿Qué significa esto? Que hemos planeado dos fases: en la primera hay tres grupos poblacionales para atender. El primer objetivo que nos hemos trazado es reducir letalidad y eso se logra vacunando al sector de la población que tiene mayor riesgo de morir. Si vacunamos a las personas mayores de 70 años, vamos a tener una reducción sustancial de la letalidad. Lo segundo, tenemos personas entre 60 y 70 años, donde está el 28 % de la letalidad, por eso también los vamos atender a ellos. También está el grupo de personas con preexistencias y debemos evitar hechos fatales. Y ahí va a existir una línea de atención. Y lógico el personal de la salud, de primera línea de atención. 

¿Cuántas personas conforman ese primer grupo que va a recibir la vacuna? 11 millones de personas aproximadamente. Aquí vamos a incluir a los maestros y a la fuerza pública. Los maestros para poder reactivar el sector educativo. Hoy tenemos garantizadas 40 millones de dosis para 20 millones de colombianos. Y hemos dicho que la población objetivo a vacunar es de alrededor de 34’300.000 personas. 

Pero la población es superior a los 50 millones… Sí, pero las personas que tienen menos de 16 años no están siendo vacunadas a nivel mundial. Por otro lado, también hemos tomado la decisión que las personas que ya han contraído el virus, que son alrededor de un millón y medio de personas, tampoco están en la línea prioritaria de vacunación. 

¿En cuánto tiempo tiene previsto el Gobierno vacunar a los 34’300.000 colombianos? La meta es que nosotros avancemos en el año 2021 vacunando a cerca de 20 millones de colombianos y ojalá podamos cumplirla, depende también de la logística. Somos un país que al año estamos vacunando de 8 a 9 millones de personas. La meta es suministrar la mayor cantidad de vacunas en el menor tiempo posible. 

¿Con cuáles otras farmacéuticas se vienen realizando negociaciones para adquirir más vacunas? Hemos firmado acuerdos de confidencialidad con otras casas farmacéuticas. Esto tenemos que manejarlo con seriedad, y los acuerdos de confidencialidad hay que respetarlos y cumplirlos. Solo se da a conocer lo que hemos logrado una vez hemos firmado las compras. 

¿El Gobierno ya tiene establecida una fecha exacta del día que se comienza a vacunar? Un día exacto, parte de dos variables: la primera, que nosotros esperamos definir lo más pronto posible es surtir el trámite de un decreto que va a sacar el Ministerio de Salud y segundo que el Invima autorice la llegada de la vacuna. Yo quisiera que las farmacéuticas nos envíen un contingente de vacunas de prueba como lo han hecho en otros países. Por ejemplo, Chile ha empezado vacunación, la han empezado con un contingente pequeño de vacunas de prueba.

¿Esas vacunas de prueba para qué sirven? No son para probar si las vacunas sirven o no. Es para probar la logística, la refrigeración, el entrenamiento de las personas que van estar a cargo. Quisiera antes de terminar el año esa posibilidad de tener en el país un contingente de vacunas. Si nos toca esperarnos más, sabemos que en febrero empezamos el ciclo de vacunación masiva.

Uno de los temas complejos con la vacuna de Pfizer es su refrigeración a 70 grados bajo cero. ¿Cómo se va hacer para garantizar la cadena de frío y que las dosis lleguen sin problema a lugares como Chocó o Guaviare? Pfizer en la negociación se ha comprometido con llevar las vacunas a los lugares donde se van a suministrar. Ellos tienen una tecnología de cajas especializadas que conservan la temperatura que requiere la vacuna. Por eso es tan importante que el programa de vacunación tenga una muy buena logística para que las personas programen su ciclo de vacunación y los cumplan. 

¿Cuánto fue la inversión que hizo el Gobierno para la compra de las vacunas? Estamos hablando de alrededor de 1,4 billones pesos. Inversión que se hizo en el programa Covax y con las dos farmacéuticas. Para un total de 40 millones de dosis. 

¿Existe la posibilidad de que las empresas le compren al Gobierno vacunas para suministrar dosis a sus empleados? No tiene sentido entrar en ese punto. Nosotros ya compramos 40 millones de dosis para 20 millones de colombianos. A través del sistema de salud van a poder pedir sus citas y ser vacunados sin ningún inconveniente. Eso se cumple con un plan muy bien organizado y respetando los grupos de población que están de mayor a menor riesgo. 

¿Se van a vacunar a los venezolanos que han llegado al país? A todos los venezolanos no se puede. Vamos a vacunar a los ciudadanos colombianos. La estrategia de vacunación se ha diseñado en función de la población colombiana. Tenemos colombianos que son hijos de venezolanos, esas personas que tienen la condición de la doble nacionalidad, claro que serán vacunados. Igual las personas que tienen legalizada su condición migratoria. Lo que no podemos decir es que a todo venezolano que aparezca en territorio colombiano lo vamos a vacunar. 

En estas fiestas de diciembre han aumentado los casos de contagio y ciudades como Cúcuta, Cali y Bogotá muestran un elevado aumento de ocupación de las UCI. ¿El Gobierno ha pensado en tomar medidas más drásticas de movilidad? Las hemos tomado y estamos en monitoreo constantemente. Se han adoptado medidas como pico y cédula, restricción de la movilidad con el toque de queda nocturno, restringir la venta de licores en restaurantes y bares después de las 10 de la noche. Lo hacemos básicamente para controlar las riñas, los accidentes de tránsito que pueden congestionar las UCI. Lo más importante, es que los ciudadanos mantengan la cultura del tapabocas, el distanciamiento social, el lavado de manos y la no aglomeración. 

¿Ha pensado quién va a ser simbólicamente la primera persona vacunada en Colombia? No. Muchas personas me preguntan que si yo voy hacer el primero. No tengo ese interés. Desde el punto de vista de ética y justicia con respecto a la distribución de la vacuna. No estoy en la población de más alto riesgo, no tengo ninguna preexistencia. Me someto a los lineamientos del Ministerio de Salud para vacunarme en el momento en que me corresponda. Pero me han dicho que si no me vacuno es que no doy un mensaje para que la gente se vacune, si eso es un mecanismo para que los colombianos no tengan miedo y se vacunen, yo lo hago feliz. 

¿Cuál va ser el aumento del salario mínimo. El 3,5 %? Aumentos desmesurados destruyen empleo. Aumentos tenues le restan poder adquisitivo a los trabajadores. El año pasado tuvimos un incremento del 2,2 % con un crecimiento que estuvo por encima del 3 %. Estaremos siempre buscando proteger el empleo y mantener el poder adquisitivo. Tengo un compromiso con los colombianos de que el salario junto con el subsidio de transporte supere el millón de pesos. 

¿Presidente, habrá reforma tributaria? Muchas personas en el año 2020 comenzaron a pedir reformas tributarias en medio de la pandemia, era muy difícil hablar. Nosotros estamos hablando de una reforma fiscal y al mismo tiempo una reforma social. En el año 2021 tenemos que dejarle al país resuelta la perspectiva fiscal. 

¿Cómo ve la propuesta del expresidente Uribe de reducir la jornada laboral? Esas son discusiones que se han tenido en varios países en momentos de bonanza económica, en medio de la pandemia se vuelve altamente inconveniente porque encarece la contratación de personal, los empleadores van a tener que pagar más por menos horas y cuando la economía se ha comenzado a recuperar, me parece que no es conveniente. 

¿En esta polarización de extrema izquierda, extrema derecha, el centro va ser el camino a seguir? Siempre me he definido de extremo centro. Le mostré al país que se podía construir una campaña presidencial sin demagogia, sin populismo y sobre todo con algo muy importante: sin agresiones. El equilibrio del extremo centro es tan importante para beneficiar en lo social. Los extremistas son los que quieren llevar el país a la confrontación. 

Pero ese centro político, lo identifican en Colombia con gente tibia, que no se define, que no son claros… Estar en el centro no quiere decir que las personas sean tibias. Estar en el centro es tener los equilibrios democráticos. Es defender la seguridad con total legalidad. Es defender el desarrollo ambiental, pero al mismo tiempo el desarrollo económico. 

Es defender el sentido empresarial de la sociedad pero también los derechos de los trabajadores. 

¿Le gusta lo que está haciendo el expresidente Uribe, una serie de reuniones para buscar un consenso para tener un candidato para las elecciones del 2022? Los expresidentes tienen ese papel, de reunirse con muchos políticos, yo a eso no le veo misterio. Y si hay personas que se acercan a hablar con Álvaro Uribe es porque también valoran su conocimiento, su entendimiento del país. Esas conversaciones hay que verlas sin misterio. Lo que me parece importante es que el futuro de Colombia esté en el centro. Que el país no se vaya a ir a los extremos. 

¿Le suena el nombre de Tomás Uribe? Me parece una persona preparada, una persona que quiere a Colombia, que tiene carisma. Creo que tiene un gran porvenir. La elección del 2022 debe tener buen debate de ideas. 

¿Le ha sacado muchas canas Claudia López en todas estas confrontaciones? Yo nunca me confronto con los alcaldes. Trabajo con todos. Afortunadamente llegué con el pelo bastante blanco, entonces ya nadie me saca canas.