Por Néstor Humberto Martínez Neira
Exfiscal General de la Nación

El pasado 26 de noviembre se programó un debate en la comisión primera del Senado sobre el caso Santrich, inspirado en unas filtraciones alineadas con su defensa. Como los dados estaban cargados, Petro, Cepeda y Sanguino, organizaron una encerrona, en la que no había lugar para la defensa de lo actuado por la Fiscalía. El presidente de la comisión no permitió semejante desafío a la dialéctica parlamentaria.

Fueron muchas las cosas que se dijeron allí y muchas las que se dejaron de decir. Pero lo más grave es que los defensores de oficio de un caso de narcotráfico real, terminaron construyendo su libreto a partir de mentiras. Aquí están, una a una.

MENTIRA 1:

La Fiscalía chuzó la paz

Unos antiguos funcionarios de la Fiscalía que se encuentran en la cárcel por haber propiciado interceptaciones ilegales desde la Fiscalía, descubiertos e imputados durante mi administración como fiscal general, hicieron llegar a la JEP una solicitud que buscaba escapar de las graves responsabilidades penales a que se expusieron, bajo la tesis de que hacían actividades de contrainsurgencia y que también participaron en chuzadas a los comisionados y negociadores de la paz, entre otras personas.

Con este embuste criminal, que se escribió y promovió por delincuentes desde la cárcel, a manera de retaliación contra el fiscal Martínez, empezó el debate el señor Gustavo Petro. Su argumento consistió en que, desde el primer momento, el suscrito fue hostil al proceso de paz, al punto que se chuzó a los negociadores y a los facilitadores del proceso con las FARC.

Tamaña mentira es insostenible. Para empezar, porque cuando asumí la dirección de la Fiscalía, los diálogos ya habían concluido. Segundo, porque como lo han sostenido una y otra vez todas las autoridades del ente acusador, después de mi retiro, el único chuzado fue Álvaro Leyva, en el año 2013, cuando yo nada tenía que ver con la entidad.

Y lo más claro es que los exfuncionaros que contribuyeron a tenderme esta emboscada, hace pocos días fueron llamados a juicio por el grave infundio que cometieron contra mi honor. Es decir, la justicia encontró que era un montaje en mi contra, pero Petro calla dolosamente que los autores del delito ya fueron acusados. La mala fe desde el comienzo del debate.

MENTIRA 2:

La Fiscalía entrampó a Santrich

Marlon Marín, el sobrino de Iván Márquez que se hizo famoso por cobrar el 5 % “para él y para su familia”, como comisión por los contratos de los proyectos productivos para los reinsertados, inicialmente intentó organizar un modelo de seguridad social para los excombatientes, a favor de unos empresarios que estaban siendo investigados por la Fiscalía por apropiarse de dineros de la salud.

Cuando se indagaba a estos agentes por un caso de corrupción de la salud, se escuchó hablar por primera vez a Marlon Marín, quien fue el protagonista de todos estos hechos que se discuten. Así que, no es cierto que la Fiscalía estuviera detrás de los excomandantes guerrilleros.
Cosa distinta es que en un momento dado, en el segundo semestre de 2017, empezara a hablar Marín de unos negocios extraños, que después se sabría correspondían a negocios de droga. Y que Marín hubiera metido en eso a Santrich. 

Esto tiene que quedarle muy claro al país. No pueden los senadores de la izquierda fungir como ilustrados juristas, repitiendo el argumento de la defensa de que a alias Santrich se le entrampó.

Para que hubiese un entrampamiento de la Fiscalía, hubiera sido necesario que apareciera en la escena un policía judicial que actuará como un agente provocador, que llevará a Santrich a dar el paso de meterse en el negocio del tráfico de drogas. La Fiscalía nunca tuvo contacto con Santrich para que le vendiera cinco kilos de coca. Fue Marlon Marín el que lo llevó al negocio. En su declaración ante la Fiscalía, dijo el sobrino de Márquez que buscó a Santrich por lo que sabía de él:

“Yo anteriormente había escuchado que él tenía conexiones con gente que producía este material [cocaína] y Santrich me dice que tiene todos los contactos para poder proveerles a estas personas” .

La peor defensa de todas ha sido la del senador Roy Barreras, quien dijo que Santrich era un diabético al que le pusieron enfrente una torta de chocolate y por eso dio el paso prohibido. ¡Qué horror!. Lo que está diciendo es que Santrich siempre estuvo en el negocio de las drogas y al ser provocado, cayó en la tentación de volver al crimen. De ser así y por algo lo dirá Barreras, el nuevo mejor amigo de Santrich, lo cierto es que nunca la Fiscalía lo indujo a comer del pastel prohibido… fue el pariente de su comandante.

MENTIRA 3:

La coca era de la Fiscalía

El artículo de El Espectador que dio origen a este embrollo, afirmó contra toda evidencia y explicación que los cinco kilos de coca del caso Santrich, los suministró la Fiscalía.

En uno de sus acostumbrados fake news y validando el artículo de prensa, Gustavo Petro no tuvo reparo en afirmar, antes del debate, que el fiscal Martínez había capturado a Santrich con coca de la Fiscalía.

A los defensores de oficio de alias Santrich les interesa construir, por cualquier medio y a cualquier costo, la teoría de que la coca no venía del sector de los excombatientes que ellos representaban. Solo así pueden afianzar la tesis del entrampamiento.

Pero no les funcionó la coartada de citar fuera de contexto un acta de la fiscal que llevó a cabo la “entrega controlada” de los cinco kilos de cocaína, para enredar a la Fiscalía. Porque las “entregas controladas” se hacen para dejar evidencia de que la droga es de un narco. Lo que, en efecto aconteció, como consta en el informe de la fiscal del caso, del 31 de octubre de 2017, fue la incautación de un morral marca Totto con droga en su interior, que pertenecía al narcotraficante.

MENTIRA 4:

La coca era de la DEA

Después del debate y ante la avalancha de evidencias de que la coca no era de la Fiscalía, Petro cambió de parecer y dijo que la coca era de la DEA. ¿Al fin qué? ¿Una tesis distinta cada cuarto de hora?.

Contra las cuerdas, el senador Petro se inventó que la coca la había puesto la DEA, porque supuestamente el señor Armando Gómez —alias “El Doctor”—, quien cumplió con la entrega de los cinco kilos de coca, era un viejo agente de esa agencia americana.

A quién se le ocurre afirmar que Gómez era de la DEA, si se sabe públicamente que el señor libró una batalla en Colombia para no ser extraditado, finalmente la Corte autorizó su extradición en julio de 2019, el presidente la concedió en febrero de 2020 y desde entonces se encuentra preso en una cárcel de Estados Unidos. Sería este el primer caso en el que un agente de la DEA termina preso. 

MENTIRA 5:

Marlon Marín era agente encubierto

Como el testimonio del sobrino de Iván Márquez ha terminado siendo esencial en estas investigaciones, ahora se le quiere tachar de agente encubierto. Es decir, nunca fue el hombre de confianza del comandante de las FARC, sino funcionario de la DEA o de la CIA. 

¡Qué capacidad para el ingenio! Esto es contrario a toda realidad. Como se recordará la Fiscalía llegó a él, persiguiendo a unos delincuentes de la salud y preservando la integridad de los dineros de los excombatientes, para sus proyectos productivos. ¿A qué horas un bandido que trabajaba para quedarse con los dineros del posconflicto quedó metido de agente encubierto?. ¿O será que, también, los senadores defensores sostienen que Marín fue sembrado por el ente acusador, para hacer toda esta moñona?.

No hay una sola resolución en la que Marín haya sido designado agente encubierto de la Fiscalía, lo que descarta de plano la tesis.

Lo cierto es que ocurridos todos los hechos que se investigaron y que dieron con la captura de los miembros de la organización de narcos, estando en el búnker de la Fiscalía Marlon Marín le solicitó a la Fiscalía un principio de oportunidad para contar toda la corrupción que se urdía alrededor de los contratos del posconflicto y también pidió hablar con funcionarios del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, a quienes ofreció viajar voluntariamente a ese país, para colaborar con la justicia americana. 

MENTIRA 6:

La Fiscalía se guardó 24.000 audios para que no se conociera el entrampamiento


La difusión de los supuestos 24.000 audios que han empezado a conocerse sólo se explica porque uno de los sujetos procesales, con acceso a la investigación a Santrich en la Corte Suprema de Justicia, violó su deber de reserva y 

se los entregó a un periodista. En estas condiciones, he pedido públicamente a El Espectador que los cuelguen en la nube y que no se publiquen selectivamente. Quienes los oigan todos, podrán concluir que no había un entrampamiento de la Fiscalía a Santrich.

De hecho, nunca fue objeto de las interceptaciones el ciudadano Seuxis Hernández. Desde los teléfonos de sus escoltas mantuvo una o dos conversaciones con Marlos Marín. Pero de Santrich se empieza a saber de su involucramiento, por meras referencias de terceros. El 28 de octubre de 2017 se habla de “el ciego” y el 1º de noviembre de 2017, día de entrega de la droga, Marlon Marín pide una reunión con “Trichi”. 

No es cierto que la Fiscalía se abstuviera de remitirle a la JEP 24.000 audios de “la investigación contra Hernández Solarte”. Su queja consiste en que la Fiscalía solo entregó 12 audios “dentro de investigaciones realizadas en contra de Marlon Marín Marín, pero no de Seuxis Paucias Hernández”, a pesar de que la JEP siempre conoció que las investigaciones existentes eran contra el señor Marín (radicados 201700020; 201700088 y 201700425), como se lee en las comunicaciones que remití los días 25 de septiembre y 1º de octubre. 

Si para el año 2018 no había expediente contra Santrich, ¿por qué se empeñan en pasarle una cuenta de cobro a la Fiscalía por defectos en que no incurrió?.

MENTIRA 7:

El fiscal Martínez se abstuvo de enviar a la JEP el video de Santrich


Este señalamiento es otro embuste que se le hace a la Fiscalía. Es de conocimiento público que el video, como prueba, sin editar y con audio, lo recibió la Fiscalía en el mes de mayo de 2019, 

luego de mi retiro, por cooperación judicial de los Estados Unidos. Tanto así que la prueba del video, terminó solicitándola directamente la JEP a las autoridades americanas, como se afirma en el comunicado que expidió el presidente de esa jurisdicción.

Lo que ocurre es que después del grave error en que incurrió la Sección de Revisión de la JEP, al liberar a Santrich, ha buscado toda clase de excusas para justificar su proceder. Muy grave lo que hizo. 

No pueden insistir en la tesis de que la Fiscalía faltó a la colaboración interinstitucional. Por ello se les enviaron 12 audios tomados de los expedientes de Marlon Marín, que servían para comprobar que los hechos ocurrieron después de la firma del Acuerdo de Paz, como en su momento lo reconocieron dos magistradas de la JEP, en su salvamento de voto. 

MENTIRA 8:

Por culpa de la Fiscalía la JEP no pudo definir la fecha en que acontecieron los hechos de Santrich

Las pruebas aportadas por la Fiscalía, junto con los documentos entregados por Estados Unidos, demostraban inequívocamente que se trataba de hechos ocurridos con posterioridad al 1° de diciembre de 2016, a pesar de lo cual la JEP optó en mayo de 2019 por dejar en libertad a alias “Santrich”. 

Tanto así que en apenas unas pocas semanas, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia concluyó mediante auto del 10 de julio de 2019 que los hechos tuvieron lugar con posterioridad al 1º de diciembre de 2016.

Pero más diciente el hecho de que la misma JEP, al negarle al ciudadano Fabio Younes la garantía de no extradición, mediante auto TP-SA 273 del 28 de noviembre de 2019, afirmó que el famoso indictment aportado a la JEP por las autoridades americanas, que involucraba tanto a Younes, como a Santrich, prueba fehacientemente que los hechos ocurrieron “al menos [desde] junio de 2017, o alrededor de dicha fecha, hasta abril de 2018 inclusive”. 

MENTIRA 9:

El objetivo del entrampamiento era Iván Márquez

Si la Fiscalía no entrampó a Santrich mucho menos buscaba lo mismo con alias Iván Márquez. Es que los senadores citantes quieren hacer responsables del contenido de las conversaciones grabadas, a la propia Fiscalía.

Para que quede claro por siempre: la Fiscalía investigaba a una organización criminal, pero no había agentes suyos en esas conversaciones.

Tan es evidente que nada de eso es cierto que como fiscal, luego de hablar con el presidente Santos, expresé públicamente que Márquez no tenía en ese momento investigaciones en la Fiscalía, lo cual era cierto. 

MENTIRA 10:

Se buscaba hacer daño al general Naranjo

En la publicación de El espectador se mencionan dos audios que hablan de naranjas podridas o medias naranjas. Y los periodistas concluyen que los diálogos se dirigían a menoscabar la integridad del general Naranjo.

Afirmar que la Fiscalía buscaba dañar reputacionalmente a un hombre público que le ha servido a la Patria, no solo es un delito, sino una canallada. De hecho, cuando supe que se pretendía hacerle daño periodístico con esas grabaciones, verifiqué con autoridades americanas que no hubiera nada en su contra y di cuenta que en la época de la Fiscalía no se relacionó el nombre de Naranjo con el caso de Santrich.

“Después del debate y ante la avalancha de evidencias de que la coca no era de la Fiscalía, Petro cambió de parecer y dijo que la coca era de la DEA. ¿Al fin qué? ¿Una tesis distinta cada cuarto de hora?”

“No pueden insistir en la tesis de que la Fiscalía faltó a la colaboración interinstitucional. Por ello se les enviaron 12 audios tomados de los expedientes de Marlon Marín, que servían para comprobar que los hechos ocurrieron después de la firma del Acuerdo de Paz, como en su momento lo reconocieron dos magistradas de la JEP, en su salvamento de voto”.