Julián Domínguez es el presidente del Consejo Gremial. También ocupa ese cargo en Confecámaras, uno de los gremios más fuertes del país y que reúne la espina dorsal del empresariado colombiano. A lo largo de esta pandemia los empresarios han trabajado en lograr una apertura económica con el compromiso de cumplir todas las normas de bioseguridad. 250.000 empresas aplican a rajatabla los protocolos y tienen claro que es la única manera de que la economía despegue, pero que no hay que ponerle el freno de mano, porque cada detención genera pérdidas de empleo y cierre de empresas. El Consejo Gremial respalda el Plan Nacional de Vacunación diseñado por el Gobierno y ha ofrecido ayuda con logística e impulsar una campaña masiva para que los colombianos acudan a vacunarse a partir del próximo 20 de febrero. Domínguez, enfatiza que no se puede seguir gestionando esta pandemia cómo se hizo en la época medieval, encerrados en intramuros, ya que la tecnología permite hoy en siglo XXI monitorear el virus en tiempo real. Y agrega que en la responsabilidad del uso de tapabocas, el distanciamiento social y el lavado de manos, está la suerte de la economía en este año en que se aspira a crecer un 5 %.

Alternativa: El Dane dio a conocer la tasa de desempleo de diciembre pasado que se ubicó en el 13.4 %. ¿Se comienza ya a notar signos de recuperación?

Julián Domínguez: En abril y mayo del año pasado estábamos en una tasa del 20 % de desempleo. Ahora, las cifras oficiales son del 13.4 %. Menos empleos que diciembre del año 2019, pero de todas maneras muchos más empleos que los que había en mayo pasado en plena pandemia. 

¿Se ve entonces una tendencia de crecimiento? Sí. Por eso a nivel empresarial lo que hemos planteando es que hay que mantener abierta la economía. Mantener la actividad empresarial en marcha. Si no gestionamos bien este segundo pico de la pandemia y volvemos a los escenarios de abril y mayo, donde estuvimos prácticamente parados, volver a arrancar es muy complicado. 


En otras palabras, ¿se necesita una economía en plena marcha? La economía y las empresas son como una locomotora. La locomotora uno la frena rápido con el freno de emergencia. Pero arrancarla de nuevo es un lío. Tiene que ir tomando impulso poco a poco hasta que llega a su plena marcha, a velocidad de crucero. Entonces, lo que nosotros hemos venido tratando de poner es la economía en velocidad de crucero y es lo que hemos venido logrando. Fedesarrollo dice que a diciembre del año pasado el 93.3 % de las empresas ya estaban operando. Estas tendencias y dinámicas son las que hay que preservar. Hay que ser conscientes que muchas empresas se están quedando en el camino, que están teniendo dificultades, pero hay que reforzar lo que está operando bien. Un espiral en caída nos va hacer mucho daño.

¿En otras palabras, las cuarentenas, los toques de queda, los cierres parciales de ciudades se deben reevaluar y buscar una mejor salida? Los cierres intempestivos hacen mucho daño. Tenemos que aprender de lo aprendido. El año pasado logramos en más de 250.000 empresas que tuvieran protocolos de bioseguridad. Hoy todas las actividades económicas tienen sus protocolos sanitarios. Ninguna empresa hoy día puede funcionar sin sus protocolos de bioseguridad. Entonces, lo que estamos diciendo es que esa misma actitud que hemos tenido desde el sector empresarial, que ha invertido más de un 20 % de los gastos usuales para atender esos gastos de protocolos, que eso se replique al resto de la sociedad. Y que efectivamente haya el control de las aglomeraciones, de los lugares de encuentro, porque creemos que aun en los espacios públicos es posible protegerse. De esa manera vamos a poder preservar empleos y empresas. Esto no puede ser tan sencillo como prender y apagar la luz. 

El Gobierno en su hoja de ruta para los próximos dieciocho meses ha señalado que la reactivación es fundamental para recuperar la economía. ¿Ese impulso puede estar en el tema de infraestructura como un gran generador del empleo? Hay dos instrumentos de reactivación que son fundamentales. Por un lado, la infraestructura donde efectivamente hay proyectos aprobados y otros en fase tres que permiten arrancar muy rápidamente a generar empleo. Algunos de estos proyectos se van a tardar varios años, pero hay que comenzar de una vez. Hay un trabajo muy bien hecho por parte del Gobierno de estructurar proyectos de vías troncales para el país. Por otro lado, también esta la vivienda que encadena muchos otros sectores. Hay un sector muy importante que es el de turismo. Ahí observamos que también se están cumpliendo estrictamente los protocolos en aviones, hoteles, restaurantes. El turismo implica también inversiones a largo plazo que generan empleo. 

Esta pandemia ha dejado muchas enseñanzas y una de ellas es que el país requiere de un compromiso serio de ponerse al día en tecnología, en Internet, en digitalización. ¿Cómo ayudaría este sector a la reactivación? Es necesario mejorar la conectividad del país, mejorar los instrumentos de comercio electrónico, mejorar las plataformas digitales para permitir el intercambio de productos y servicios. 

¿Cómo ve el sector empresarial que se adelante una reforma tributaria como se ha pedido por varios sectores del país? Es indispensable en este momento proteger la actividad productiva. El sector productivo tradicional y formal no resiste más cargas. Pero hay una gran oportunidad de poder incorporar a tributar muchas personas que teniendo capacidad para hacerlo no lo están haciendo. Hay que atacar la evasión y formalizar esa economía que no tributa. Tenemos que esperar que propone la Comisión de Sabios que están trabajando en recomendaciones para la reforma tributaria; para saber qué tratamiento le van a dar al IVA. Estamos esperando qué propuestas se hacen sin lastimar nuevamente el aparato productivo que está en tratamientos especiales. 

¿Cómo ve la posibilidad de que el empresariado comience a comprar vacunas y ayude al proceso de inoculación. O considera que debe ser un tema exclusivo del Gobierno? Tuvimos una muy buena reunión con el Gobierno donde nos presentaron todo el programa de vacunación con las cinco etapas iniciales y la verdad es que es un plan muy coherente, un plan muy objetivo, basado en conocimiento científico que existe en el mundo y que se ha logrado incorporar a Colombia. Es un plan que el Consejo Gremial decidió acompañar y apoyar. Se planteó la posibilidad que el sector empresarial ayudara comprando vacunas pero hacerlo en una mesa de cooperantes, donde muchas entidades van a contribuir, pero en el plan del Gobierno. Es decir, que no es para que cada empresario compre vacunas para sus propios empleados sino para vincularse al plan de Gobierno. 

¿Qué otra oferta le hicieron al Gobierno para el plan de vacunación? Acompañar los procesos de logística. El sector empresarial tiene mucha experiencia en buenas prácticas de logística en temas como el transporte, en el almacenamiento, incluso en el manejo de las cadenas de frío. Aprovechar todo ese conocimiento para ayudarle al Gobierno a transferir la eficiencia logística y poder ayudar en el plan de vacunación. También vamos ayudar en la divulgación. En generar un ambiente propicio a la vacunación. Hay muchas voces en contra de vacunarse y lo que está claro es que esto requiere una masa crítica para que cada vez haya más gente que se inocule y evitar el índice de contagio. Es muy importante que se logre vacunar al mayor número de personas y nos preocupa una encuesta del Dane que muestra que más o menos la mitad de la gente lo quiere hacer y la otra mitad no. 

¿Cómo ve el empresariado colombiano el nuevo Gobierno de Joe Biden? Hay una relación bipartidista con Estados Unidos y es una realidad. Biden es un progresista de larga data, que conoce a Colombia, porque fue uno de los impulsores del Plan Colombia. Por lo tanto, no debería haber un cambio en la política de intercambio comercial, Estados Unidos es nuestro principal socio comercial y para Colombia es muy importante. Es un gran aliado en los temas de seguridad continental y de seguridad en América Latina, especialmente con el vecindario que tenemos y es un gran aliado en temas como los derechos humanos y ahora en los ambientales. 

El Gobierno le está apuntando a un crecimiento del 5 al 5.3 %. ¿Es factible lograrlo? Es perfectamente factible, pero es necesario corregir el rumbo de enero como lo hemos pedido para que la economía se mantenga abierta, cumpliendo con los protocolos de bioseguridad. No estamos pidiendo que se abra irresponsablemente, hemos hecho la tarea, 250.000 empresas han acreditado que están cumpliendo a cabalidad esos protocolos. No pueden ser las víctimas por cuenta de personas que no cumplieron en diciembre con las medidas de bioseguridad. 

¿Es decir, no más cuarentena? No más cuarentenas, hay que saberse cuidar. No podemos seguir gestionando la pandemia como la peste en las ciudades medievales y que la única solución era encerrarse. Hay que gestionarla con el conocimiento del siglo XXI, que nos permite mirar la trazabilidad, la incidencia de la pandemia, el índice de rotación del contagio, poder manejar con mecanismos inteligentes la gestión de una crisis. No puede ser simplemente encerrarnos a intramuros, porque esa no es la solución en un país que necesita de su aparato productivo.

“El plan de vacunación del Gobierno es muy coherente, objetivo y basado en conocimiento científico. Es un plan que el Consejo Gremial decidió acompañar y apoyar”.