El presidente Gustavo Petro anunció profundas reformas en lo público

Por: Jorge Hernán Cárdenas S.

Como todo gobierno que empieza, una de las primeras preguntas es qué tan preparado está el gobierno colombiano para adelantar la agenda que propone el nuevo presidente y avizorar desde una mirada externa, algunas de las prioridades que seguramente tendrá esta administración. Para iniciar es bueno recoger algunas de las propuestas que se han hecho en los documentos oficiales del nuevo gobierno de Gustavo Petro, entre estos su Programa de Gobierno 2022-2026 conocido antes de la elección.

Una de las propuestas más importantes que se formularon con toda claridad en la campaña es la creación del Ministerio de la Igualdad, para avanzar hacia una sociedad sin brechas entre hombres y mujeres. Este ministerio tendría la tarea de articular todas las políticas para el empoderamiento integral de las mujeres, y reconocer la diversidad de género, reconociendo también la pluralidad étnica de Colombia. También se ha dicho que este ministerio desarrollará el sistema nacional de cuidado. Esta es una propuesta que parte de la premisa de valorar y reconocer el trabajo de las mujeres, darles todo su valor económico, y contribuir a que la sociedad avance en esa tarea.

Otra propuesta que está también en el Programa de Gobierno, y que coincide con lo planteado en la reciente Asamblea de la ANDI, es la creación del Ministerio de Industria. Se espera que este ministerio sea primordialmente para diseñar e implementar políticas para mantener, incrementar y mejorar la producción en la economía. En este aspecto bien sabemos que ya existe el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que podría llenar las expectativas en esta materia. Sin embargo, en cualquier escenario, seguramente el componente industrial, de creación de mayor producción y competitividad industrial, será un tema que reclamará mayores resultados en este gobierno.

Otros comentaristas han afirmado que existe la posibilidad del Ministerio de la Paz que fue recomendado por la Comisión de la Verdad. Asimismo, se ha hablado de un Ministerio de la Convivencia y Seguridad Ciudadana, o con el nombre que se defina donde eventualmente estaría la Policía Nacional. Para recordar que el nuevo ministro de Defensa anunció que la salida de la Policía del MDN era una “decisión tomada”.

Pero estas son propuestas sobre las cuales no existe todavía mayor claridad, incluso en algunas de las manifestaciones presidenciales se ha dicho que la Cancillería tengan las funciones de paz. De manera que no es muy claro el panorama en esta materia. En cualquier escenario se requeriría una ley para la creación de estos nuevos ministerios y su debate tomará un tiempo, en un contexto de restricción fiscal.

El Congreso será clave en las reformas

Otras reformas anunciadas

El gobierno Petro ha planteado un conjunto amplio de reformas en muchos campos, que se expresan en el Programa de Gobierno presentado a los ciudadanos meses atrás. Entre estas reformas cabe mencionar algunas: la reforma al código de minas y el concomitante ajuste institucional; la profundización de la transición energética; la reforma agraria y acuaria para transformar el campo y potenciando también un fondo de tierras; se plantea igualmente una reforma estructural para enfrentar la lucha contra el cambio climático, siendo este un aspecto fundamental, donde se plantea que Colombia sea país líder en la lucha contra el cambio climático; la reforma pensional en particular para dar acceso a quienes no pudieron construir las garantías de una pensión segura y a quienes se ofrece un bono pensional; también se anuncia en los documentos: “la reforma progresiva de las FF.AA. debe orientarse a poner en el centro el bienestar y la educación”; también aparece la propuesta de una reforma a la justicia y a organismos de control.

“Promoveremos una reforma a la justicia que tenga como pilares: la independencia judicial, la meritocracia, autonomía administrativa y presupuestal”. Lo mismo que se afirma con claridad, “Propondremos una reforma a la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República”, donde se buscará eliminar la duplicidad de funciones, sin perder los pesos y contrapesos que ofrecen. También se anuncia que se impulsará la reforma de la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral. Además, los documentos son muy explícitos con el cumplimiento de los Acuerdos del Estado colombiano con los firmantes de la paz, y entre muchos otros temas igualmente se menciona la reforma al Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente para ampliar su cobertura, oportunidad y pertinencia. En fin, es una larga lista de propuestas de reforma ya anunciadas y que reclaman cambios institucionales.

La perspectiva de otros gobiernos

Cada gobierno trae su ritmo y sus prioridades únicas y propias. Pero es bueno ver que ha pasado en otros casos recientes. Se debe anotar que ha sido una constante que los presidentes de la República soliciten facultades extraordinarias para sus programas de modernización de la administración pública. Tal es el caso de la Ley 790 de 2002 que permitió avanzar en la reforma administrativa. Posteriormente se dio la Ley 1444 de 2011 que dio amplias facultades al Gobierno Nacional para adelantar la tarea de adecuación de la administración pública.

La facultad más amplia, sin lugar a dudas, la tuvo el propio presidente Juan Manuel Santos, quien con la Ley 1444, que le dio a su gobierno facultades para crear, suprimir, fusionar y restructurar entidades de la Rama Ejecutiva del poder público en Colombia.

Estas facultades del Congreso al Gobierno fueron muy amplias y permitieron acomodar una amplia reforma administrativa de esa administración. Como se sabe solo un Congreso puede crear un ministerio o una nueva entidad, a menos que se le den facultades al legislativo.

“Muchas de las instituciones no tienen los recursos o tienen poca capacidad para hacer esa capilaridad final”

La vicepresidenta Francia Márquez estará al frente del Ministerio de la Igualdad

¿Cómo se garantiza la equidad en las tareas de gobierno?

Uno de los aspectos en los que seguramente va a haber un énfasis en el gobierno es en la búsqueda de la equidad en la acción pública. Esa búsqueda, más que crear instituciones, tiene ante todo que ver con el diseño de programas apropiados y efectivos, y con la focalización del gasto. La equidad reclama la capacidad de tener una capilaridad para llegar al territorio y a los sitios más distantes, esto también reclama atención. Más que reformas institucionales son reformas en la operación en la gestión de programas. Requieren flexibilidad en las plantas públicas, requieren la capacidad de llegar a las veredas, los barrios y las comunas.

Muchas de las instituciones no tienen los recursos o tienen poca capacidad para hacer esa capilaridad fina. Una de las grandes dificultades del Estado es poder atender en los sitios más distantes. Se requiere para esto formas innovadoras buscando concurrencia con actores públicos y privados, que puedan prestar el servicio, y cofinanciación con entidades territoriales y que se enfoquen en el cumplimiento metas de equidad. Asimismo, el uso de los últimos avances del SISBEN, son importantes en ese empeño. Por fortuna todos estos avances institucionales y del propio programa Ingreso Solidario han logrado avances importantes en identificación de beneficiarios, que pueden ser retomados por esta administración. Pero sin duda en la operación aparecen igualmente grandes retos.

¿Se puede cumplir esta ambiciosa agenda?

Las recomendaciones para avanzar frente a tantos retos, es conseguir una ley habilitante que permita hacer las reformas institucionales del ejecutivo y definir cuanto antes una instancia coordinadora de las reformas en el DNP o la Presidencia. Esa es una posibilidad real que seguramente se aprovechará en los próximos meses, sin dejar de mencionar que el presidente tiene en virtud del artículo 186, facultades permanentes para adelantar algunas de las reformas y reestructuraciones. Adicionalmente a esto una recomendación es no concentrar tanto esfuerzo en creación de nuevas entidades o ministerios, que seguramente contribuyen a dispensar recursos escasos, a generar expectativas difíciles de llenar en el corto plazo, y sí contribuyen a distraer la atención institucional. En lo posible es más fácil ampliar el mandato de instituciones existentes, para atender las nuevas prioridades, que podrían hacerse por decreto con una ley habilitante para esto.

Otra recomendación elemental es mantener cierta fortaleza desde la Presidencia, como centro de gobierno y como instancia coordinadora por excelencia, que contribuye a elevar el ritmo de toda la administración. El desmonte de todas las capacidades desde la Presidencia no es un buen consejo, sin dejar de mencionar que sí es necesario reducir gastos redundantes o superfluos.

Pero la experiencia indica que no toda la persona que está con funciones de contratista necesariamente debe prescindirse. Muchas veces su servicio es crítico. Las próximas semanas se aclarará el panorama de que tanto de lo planteado realmente se cumplirá.

El mejor consejo es tener algo de autocrítica en cada propuesta y no necesariamente asumir que se tiene la verdad revelada en cada frente. Asimismo tener presente algunos de los logros que se han construido, para no tener que reinventar la rueda en cada sector y en cada institución. Pero las expectativas de cambio son grandes. Veremos que tanto se logra avanzar.

La reforma agraria es uno de los compromisos del nuevo gobierno

Compartir

Relacionados

'Mi gobierno perjudicará el bolsillo'
El cerebro embustero