Un respiro para el planeta

Con el mundo en cuarentena el medio ambiente se ha visto beneficiado, estas son algunas de las ciudades que han mejorado su calidad del aire y reducido la contaminación

Desde el momento en que se declaró la emergencia sanitaria del Coronavirus, como una pandemia, el mundo se vio obligado a detenerse para contener la propagación del Covid-19. Desde China a Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, la población en general entró en confinamiento. Los aviones dejaron de volar, los carros ya no inundaban las vías, las fábricas limitaron sus actividades, el transporte público se redujo a menos de la mitad. La economía se congeló. En medio de esta difícil situación la naturaleza ha sido quizás la más beneficiada.

Según estudios de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD, (por sus siglas en inglés), los niveles de calidad del aire mejoraron drásticamente en las principales ciudades del mundo entre marzo y abril. Hubo una reducción en las emisiones de dióxido de carbono (CO2), óxidos de nitrógeno (NOx), la formación de ozono (O3) y el material particulado (PM) en las fábricas y el tráfico en carreteras.

Durante el mismo período, el tráfico aéreo mundial se redujo en un 60 %. Estas disminuciones han llevado a una caída temporal en las emisiones de CO2 de sus niveles previos a la crisis sanitaria, alentando a algunos a esperar que el mundo pueda reducir las emisiones de gases de efecto invernadero sustancialmente a largo plazo para mitigar el inminente cambio climático. Aunque advierten que será un efecto temporal, ya que las emisiones probablemente aumentarán cuando el mundo retome su ritmo habitual. Pero por lo menos, en esta pandemia ha habido un respiro para la Tierra.

Un respiro para el planeta

1. Bogotá

En la capital colombiana la calidad del aire mejoró en un 81 %, al punto que la Alcaldía de Bogotá, decidió levantar la alerta amarilla por contaminación que había emitido en marzo. La mejora se atribuye, además de la cuarentena, a las lluvias de la Orinoquía y el cambio en la dirección de los vientos que despejaron las partículas contaminantes de los incendios forestales que se concentraban en la ciudad.

Un respiro para el planeta

2. China

Los satélites de monitoreo de contaminación de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) detectaron disminuciones significativas en el dióxido de nitrógeno (NO2) sobre China. Aseguran que el cambio está relacionado, al menos en parte, con la desaceleración económica que siguió al brote de Coronavirus. Los mapas muestran concentraciones de dióxido de nitrógeno, un gas nocivo emitido por vehículos automotores, plantas de energía e instalaciones industriales y se comparan los valores de NO2 en China del 1 al 20 de enero de 2020 (antes de la cuarentena) y del 10 al 25 de febrero (durante la cuarentena).

Un respiro para el planeta

3. España

Según datos del Ayuntamiento de Madrid, los niveles de contaminación atmosférica se han reducido en las últimas semanas de manera significativa. Los datos ofrecidos por el Sistema de Vigilancia de Calidad del aire señalan que durante los primeros días de confinamiento, los cinco distritos de la ciudad contaron con medidas catalogadas dentro de la categoría “muy bueno” del índice de calidad del aire. En Barcelona los datos de la Generalitat demuestran que las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) se redujeron a la mitad tras solo tres días de confinamiento.

Un respiro para el planeta

4. Italia

Los datos del satélite Copernicus Sentinel-5P revelaron que las emisiones de dióxido de nitrógeno (NO2) disminuyeron en un 10 % por semana en Italia, especialmente en el norte del país. En Venecia, un destino que recibe 30 millones de turistas al año, la mejora más visible ha sido en la calidad del agua de sus canales. En más de dos meses no ha habido turismo y las góndolas permanecen aparcadas. Los peces y las algas marinas han asomado de nuevo en aguas cristalinas, como pocas veces se ha visto.

Un respiro para el planeta

5. Japón

Nara es conocida como la ciudad de los ciervos y los templos. Estos lugares centenarios que son Patrimonio Mundial de la Unesco son habitualmente visitados por millones de personas, pero ahora, con la pandemia del Covid-19 permanecen cerrados. Ya no hay turistas ni tours. No hay gente, en los parques ni en las calles, lo que ha llevado a que los ciervos tomen estos espacios como suyos.