Alejandro Gaviria tiene 55 años.

Este viernes Alejandro Gaviria oficializó su renuncia al cargo de rector de la Universidad de los Andes para lanzarse como aspirante presidencial en la campaña del 2022.

Después de generar expectativas sobre su postulación durante varios meses, el exministro de Salud, a quien el expresidente César Gaviria había lanzado como la mejor carta liberal para la Presidencia, finalmente decidió poner su nombre en la contienda, pero lo hará como candidato por firmas.

Una vez le comunicó este viernes su decisión a la directiva de la universidad, de la cual fue decano de Economía y a la cual volvió como rector hace menos de dos años para un periodo de cuatro, Gaviria hizo oficial su aspiración.

Lo hizo a través de un video en el que explicó que tomó la decisión porque considera que los problemas del país y su visión de vida podrían conjugarse. “Pueden ayudar a buscar caminos de reconciliación, a juntar a quienes piensan distinto, a darle a nuestra sociedad un poco de esperanza. Un poco de inspiración. Liderar pasa necesariamente por cambiar los modos de pensamiento, por crear un sentido de propósito colectivo”.

Según el nuevo aspirante presidencial, Colombia podría entrar en un tercer pico de violencia, después de la violencia política de mitad del siglo XX y el periodo crítico de los años 70 a 90, generado por las guerrillas, los paramilitares y los narcotraficantes.

“En esta coyuntura crítica, en medio de una pandemia y una gran devastación social, tenemos que generar oportunidades para millones de jóvenes, enfrentar la crisis climática y evitar la violencia. He trabajado en estos temas por muchos años”, dijo.

Dos mensajes que muestran líneas de su campaña es el de que se debe dejar atrás la idea de que Colombia es un fracaso sin atenuantes y el de que su propósito no será impedir la llegada al poder de alguno de los otros candidatos. Esto se puede interpretar como que su aspiración no busca que la izquierda radical acceda por primera vez al poder. 

Gaviria estableció que su visión de la política está dividida en tres partes: el respeto como principio, el empoderamiento de la gente y la lucha contra la acumulación de poder. “Si la conquista del poder implica agredir a quienes piensan distinto, el poder ya conquistado será estéril. Terminará agotándose en sus propias contradicciones”, afirmó.

Dijo que cree en la cultura como vehículo de transformación; señaló, además, que su objetivo es liderar la construcción de un país más justo, decente, digno y sostenible, y concluyó diciendo: “Colombia tiene futuro. Colombia tiene que tener futuro”.

Un grupo de estudiantes de la Universidad de los Andes y de otras instituciones del país, parte de ellos ligados con las juventudes del Partido Liberal, ha impulsado la candidatura de Gaviria a través de las redes sociales e incluso con vallas en varios lugares.

Alejandro Gaviria tiene 55 años. Nació en Santiago de Chile, cuando su padre, el exministro Juan Felipe Gaviria (ya fallecido), estudiaba allí. Estudió Ingeniería Civil en la Escuela de Ingeniería de Antioquia, pero tambien tiene una maestría en Economía de la Universidad de los Andes y un doctorado en Economía en la Universidad de California.  

Tiene dos hijos y su esposa -la segunda- es Carolina Soto, quien -debido a la postulación de Gaviria- renunció este viernes al cargo de codirectora del Banco de la República.

El exministro antioqueño ha ocupado a lo largo de su carrera diferentes cargos en la academia y tecnocracia económica, pero en el Estado la posición que le dio un real reconocimiento nacional fue la de Ministro de Salud del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, durante el cual, por cierto, pasó por una de sus experiencias personales más fuertes: sobrevivir a un cáncer.

Gaviria representa a una generación de profesionales colombianos no ligados estrechamente a la actividad política, pero con sólida formación para la tecnocracia y partidarios de poner en práctica soluciones realistas para los problemas del país.

Sin embargo, su camino hacia la Presidencia no será fácil porque tendrá que superar rápidamente la barrera del desconocimiento y se enfrentará a rivales más jugados en el ámbito político.

Una incognita grande es si Gaviria entrará en la baraja de Sergio Fajardo, Juan Manuel Galán, Juan Fernado Cristo, Humberto de la Calle y otros, que buscan poner, a través de la Coalición de la Esperanza, la carta del centro en la próxima elección presidencial; o seguirá de manera independiente pero con el respaldo de fuerzas como el Nuevo Liberalismo y el Partido Liberal.