La madrugada de este viernes fue el día escogido por nuestro satélite para ofrecernos un espectáculo único de casi tres horas.

Pudimos presenciar en el firmamento como la Luna iba dejando lentamente de ser una esfera plateada brillante para convertirse un círculo de color rojo óxido, conocido también como “Luna de Sangre”.

Este fenómeno es considerado el de más larga duración dentro de los eventos celestes del siglo XXI. Hace casi 600 años fue la última vez que la humanidad pudo presenciar una conjunción de este tipo, una bella danza entre el astro rey, nuestro planeta azul y la eterna acompañante de nuestros cielos, la Luna. 

Según cálculos de expertos, este fenómeno podrá verse nuevamente en el año 2600, aproximadamente, lo que convierte al eclipse lunar de esta madrugada en algo único e irrepetible para las generaciones que habitan hoy el planeta Tierra.

Tendrá un lugar especial en los corazones de todos los amantes del universo y sus inquietantes fenómenos y, quizás, en los de aquellos que alzan la vista de vez en cuando hacia las estrellas.