La oferta de compra hostil conmovió al mercado accionario colombiano. Las transacciones con el título del grupo de empresas de alimentos, controlado por el Grupo Empresarial Antioqueño, fueron suspendidas por la Bolsa de Valores de Colombia.

Planta de Nutresa

La Bolsa de Valores de Colombia suspendió la negociación de la acción de Nutresa, empresa de alimentos clave en el organigrama del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), luego de que fuera radicada de manera sorpresiva, en la Superintendencia Financiera, una solicitud de autorización de Oferta Pública de Adquisición (OPA) del Grupo Gilinski y la familia real de Abu Dhabi, lo cual para el caso se denomina una “compra hostil”.

La oferta de 7,71 dólares por acción, supera en 38 por ciento el valor del mercado y busca hacerse con entre el 50,1% y el 62,6% del capital social del grupo de empresas de Nutresa. Esto elevaría la operación a entre 1.777 y 2.221 millones de dólares, o sea entre 6,8 y 8,5 billones de pesos, con lo cual la valoración de Nutresa ascendería a casi 14 billones. Todo el proceso de compra podría tardar hasta 70 días en concretarse.

La propuesta hostil es de Nugil, empresa  radicada en Bogotá y Panamá, y propiedad de los banqueros Jaime y Gabriel Gilinski, que manejan el Banco GNB Sudameris, Servibanca, Lulo Bank, la productora de snacks Yupi y Publicaciones Semana, entre otras empresas.

Nutresa es en realidad un grupo de fábricas de alimentos líderes cada una en su renglón en Colombia.  Producen desde galletas y pasta hasta chocolates y cárnicos, con algunas de las marcas más populares en el país y el exterior. En total, tiene 47 plantas de producción en Colombia y otros países, con 46.000 empleados, y atiende los mercados de 14 países.

El 45 por ciento del capital de Nutresa es hoy del Grupo Sura (35,25%) y Grupo Argos (9,83%), que hacen parte del Grupo Empresarial Antioqueño, el cual tiene el control de la empresa. Nutresa, a la vez es dueña de 12,26% del Grupo Argos, cuyo negocio principal es el de los cementos, y del 13,01% del Grupo Sura, que se mueve en el sector de seguros y el bancario, concretamente con Bancolombia.

Si se da la compra, por este modelo de cruce de acciones, los Gilinski y sus socios podrían entonces entrar a tener participación en negocios del grupo como los mencionados.

La familia Gilinski fue dueña del Banco de Colombia hasta que el GEA, entonces conocido como Sindicato Antioqueño, tomó el control del mismo a través del Banco Industrial Colombiano en 1997 y le cambio el nombre por Bancolombia. Los Gilinski mantuvieron una participación minoritaria y luego, en 1999, iniciaron un pleito contra el GEA, alegando una desvalorización de sus acciones por manejo del mismo socio mayoritario y reclamando una indemnización de 100 millones de dólares de entonces. El conflicto se movió entre abogados y jueces durante 11 años antes que las partes llegaran a un acuerdo para desistir de todo proceso.

Ahora se espera la respuesta del GEA a la oferta hostil, que podría incluso una nueva OPA, para evitar el ingreso de los Gilinski en sus terrenos.

Con información de Europa Press