Juvenel Moise era presidente de Haití desde febrero de 2017.

El presidente de Haití, Jovenel Moise, fue asesinado en un ataque perpetrado este miércoles de madrugada contra su residencia privada y en el cual también resultó herida de bala la primera dama, según un comunicado del primer ministro interino, Claude Joseph.

El ataque se produjo en torno a la 1.00 (hora local), cuando «un grupo de individuos no identificados», entre ellos «varios que hablaban español», asaltó la vivienda, según el comunicado recogido por medios locales como la emisora Juno7 y ‘Gazette Haiti’.

Joseph condenó este acto «odioso, inhumano y bárbaro» y llamó a la población «a la calma». «La situación de seguridad del país está bajo control de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas», dijo el primer ministro interino, que confía en que «la democracia y la República vencerán» esta escalada de tensiones.

El asesinato de Moise lleva al límite la grave crisis de seguridad que atraviesa Haití y que amenaza con provocar un vacío de poder, habida cuenta de que el presidente ya llevaba más de un año gobernando por decreto por la ausencia de un parlamento electo.

Moise había dibujado un calendario electoral que había ido variando sobre la marcha, con el empeoramiento de la situación del país más pobre del hemisferio occidental. Inicialmente, se había convocado en abril un referéndum para reformar la Constitución, pero la incertidumbre derivó en un primer aplazamiento a junio y, después, hasta el 26 de septiembre, coincidiendo con la primera vuelta de los comicios legislativos y presidenciales.

La incertidumbre se ha extendido también al Gobierno, cuyas riendas asumió Joseph de forma interna el pasado mes de abril. Esta misma semana, el presidente había designado como nuevo primer ministro a Ariel Henry, un antiguo responsable del Ministerio del Interior al que encargó, entre otras tareas, «solucionar el flagrante problema de la inseguridad y apoyar al Consejo Electoral para la realización de las elecciones generales y el referéndum».

La crisis política y de seguridad ha derivado también en un empeoramiento de la situación humanitaria, especialmente en la zona de Puerto Príncipe, donde unas 18.100 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares por el repunte de la violencia, 14.700 de ellas en el último mes, según la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas.

La ONU ha advertido también de que la violencia complica el reparto de la ayuda y ha dejado con poca o ninguna asistencia a miles de personas, a pesar de que estima que en total 1,1 millones necesitan algún tipo de auxilio para cubrir necesidades o servicios básicos.

El presidente Iván Duque lamentó el asesinato de Moise a quien definió «un amigo del país, un defensor de la libertad, una persona que aportó en muchísimas formas al restablecimiento de la democracia en Venezuela, que hizo grandes llamados a la movilización de la cooperación internacional para la distribución equitativa de vacunas”

“Me solidarizo con afecto con todo el pueblo haitiano”, declaró Duque, quien también informó que tuvo una conversación con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro. “Estamos dispuestos a acompañar, no solamente la convocatoria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, sino cualquier misión que se decida hacer para garantizar la estabilidad democrática e institucional de Haití, expresando nuestra solidaridad”, le manifestó Duque a Almagro.

Con información de Europa Press