A diferencia de la primera, la mayoría del recorrido de esta será subterráneo. Ligará a las localidades de Chapinero, Barrios Unidos, Engativá y Suba. Costo al día de hoy: 13 billones de pesos.

El presidente Duque habla durante la presentación del proyecto. A la derecha, la alcaldesa López.

Uno de caballos de batalla de Claudia López para ganar la Alcaldía de Bogotá fue la promesa de hacer un segundo tramo del metro que había dejado definido el alcalde Enrique Peñalosa. “No nos podemos quedar con un metro mocho. Tenemos que llegar hasta Suba”, repitió una y otra vez.

Un año y medio después de llegar al Palacio de Liévano, la alcaldesa puede decir que tiene cumplido su compromiso, al menos en el papel. Todo un récord, dado que la primera línea tardó por lo menos 60 años en definirse.  

López y el Gobierno Nacional, representado por el presidente Iván Duque, se comprometieron ete martes con dejar estructurada y financiada la que será la segunda línea del sistema. Tendría una longitud de 15,8 k.m, y operaría en las localidades de Chapinero, Barrios Unidos, Engativá y Suba, a partir del 2030. La primera estación, sobre la calle 72 con avenida Caracas, estaría conectada de manera subterránea con la terminal de la primera línea.

Una gran novedad es que, a diferencia de la primera línea, la mayoría del recorrido de la segunda -12,3 de los 15,8 km- serán subterráneos. En la línea uno, que irá desde Kennedy a Chapinero, se decidió hacer una estructura elevada por razones técnicas relacionadas con la calidad de los suelos y por lo costos. En este nuevo tramo esas razones, aparentemente, no pesaron.

Mientras la alcaldesa se declaró feliz de poder ver cumplida su promesa, el presidente Duque destacó la visión de futuro que encierra el hecho. “Es la demostración de lo que debe ser la política: hay que pensar en la próxima generación y no en las próximas elecciones”, afirmó.

La alcaldesa tenía dejar definida esta segunda línea como promesa de campaña.

A continuación, las cifras claves de la obra:

12,3 k.m serán subterráneos bitubo, 2,8 km subterráneos en trinchera y 700 metros elevados.

3 tramos. 1.) Carrera 11- av Ciudad de Cali con calle 128, los trenes irán por un túnel bitubo (uno en cada sentido) y habrá nueve estaciones. 2) Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), entre la calle 128 y la av. Suba. 3) Avenida Suba entre calles 136 y 145. Tramo elevado a unos nueve metros de altura. Al final estará el patio taller en el sector de Fontanar del Río, donde este martes se hizo el anuncio.

23 trenes entrarían a operar en el 2032 y para el 2050 la línea tendría 26.

45.000 pasajeros se movilizarán cada hora y en cada sentido. Cada tren podrá transportar a 1.800 pasajeros.

2,5 millones de ciudadanos se beneficiarían con la obra.

5.000 empleos directos, por lo menos, generaría la segunda línea durante construcción.

8 metros cuadrados de espacio público por habitante pasará a tener Suba con la construcción, como complemento del metro, de una ciudadela educativa y del cuidado. Hoy la localidad tiene 1,8 metros de espacio público por habitante. En 27 hectáreas se desarrollarán colegios, parques, jardines infantiles y viviendas de interés social.

11 estaciones tendrá en total la línea. Ocho de ellas bajo tierra, ubicadas, las primeras cinco, sobre la calle 72: con carrera 11, NQS, avenida 68, avenida Boyacá y avenida Ciudad de Cali. Tres estaciones más estarán sobre la avenida Cali: con calle 80, calle 90 y carrera 93. Las estaciones 9 y 10 serán soterradas y estarán en la ALO, con las calles 130a y 143ª. La 11, la única elevada de este tramo, quedará en la avenida Suba con carrera 145A.

22 minutos tardará el recorrido desde la estación final en Suba hasta Chapinero. Y 44 minutos hasta el centro histórico y haciendo la conexión con la primera línea.

30 minutos, un 42% en los tiempos de viaje de los habitantes de Suba, será el ahorro en tiempo para mejorar la calidad de vida.