Sucedió lo inesperado: el astro argentino, el mejor futbolista del mundo, no continuará con el Barcelona, club en el cual dio forma su talento y obtuvo lo mayores triunfos de su carrera. Su futuro ahora, con 34 años y aún con mucho en las piernas, es un enigma.

Lionel Messi llegó siendo un niño al Barça. Foto Europa Press

BARCELONA-EUROPA PRESS

Lionel Messi no seguirá en el FC Barcelona y se quedará a las puertas de ser un brillante ‘one club man’, pues el jugador argentino podrá seguir jugando al máximo nivel en otro lugar tras finalizar contrato con el Barça y no ser posible, en principio por problemas económicos y de límite salarial, dar luz verde a un acuerdo para prolongar su relación con un Barça en el que creció y ha ganado de todo, hasta consagrarse entre los mejores de la historia del fútbol.

Messi, nacido en Rosario (Argentina) el 24 de junio de 1987, no podrá retirarse en el club en el que debutó. No podrá intentar cerrar la ‘era Messi’, porque sí, él es quien más peso ha tenido en el mejor Barça de la historia junto a Pep Guardiola, con otro título más. No habrá podido despedirse de una afición que lo idolatra en el Camp Nou, el estadio del Barcelona, por una pandemia mundial. El adiós de Leo, sin tener siquiera contrato en vigor, es duro y no es el final soñado. Para nada.

Y, a falta de conocer las impresiones y motivos de su mano, lo que sabemos de parte del club es que había acuerdo entre ambas partes para seguir. Había acuerdo para sellar mínimo una o dos temporadas más de magia en el Camp Nou. Pero, por problemas económicos y administrativos, por un tope salarial de LaLiga y enormes problemas económicos en la entidad fruto de la gestión en los últimos años, Leo Messi no podrá seguir siendo el ’10’, el capitán, del Barça.

Sin él, empieza una nueva era, un nuevo fútbol, un nuevo esperar a un faro que intente brillar una mínima parte de lo que brilló el astro argentino. El Camp Nou y su gente quedan huérfanos del mejor fútbol nunca antes visto, mejorando al querido Johan Cruyff, al mejor Ronaldinho o incluso al propio Guardiola y sus sucesores; Xavi Hernández y Andrés Iniesta. Messi es, simplemente, el mejor. Diferente, sí, pero mejor.

Los inicios del argentino no fueron nada sencillos, con un problema hormonal que afectó a su crecimiento y a punto estuvo de truncar su brillante carrera futbolística. Pese a debutar en las inferiores de Newell’s, en su Rosario natal, fue el FC Barcelona quien vio en él un gran futuro y apostó por aquel ‘loco bajito’, ‘La Pulga’ como le puso su primer entrenador en el Potrero, que ha venido brillando con más quilates que nadie en el fútbol actual.

El tratamiento recibido en la capital catalana anuló el problema de aquel niño que no se arrugaba ante chicos mayores y que, con la formación en La Masía del club blaugrana, primero, y la experiencia adquirida en todas las categorías del club hasta debutar con el primer equipo, después, hicieron de Messi un jugador ‘de oro’. Con hasta seis Balones de Oro, de hecho.

Aúna velocidad, desequilibrio y gol, sus características más fuertes y que en muchas ocasiones pone en juego a la vez para lograr goles estratosféricos, como el conseguido ante el Getafe, en Copa del Rey (2007), en el que emuló a su ídolo, ya fallecido, Diego Armando Maradona y su gol ante Inglaterra.

Pero su rapidez y fortaleza, pese a los 169 centímetros de estatura, hacen que sea muy complicado derribarlo una vez inicia la carrera. Y, con el paso del tiempo y con su madurez futbolística, ha ido tapando un físico no tan explosivo, aunque envidiado todavía por muchos, con una mejora constante en visión del juego, en creación. El Messi actual sigue disfrutando marcando goles, pero también sonríe y corre a celebrar los goles que da con sus pases. Escuadra y cartabón para milimetrar sus envíos a compañeros.

Su evolución ha sido constante. Por su crecimiento personal, por las derrotas de las que ha tenido que aprender, que algún punto negro tiene. También creció gracias a entrenadores como Pep Guardiola, que le sacó del extremo derecho para crear un ‘falso 9’ imparable, desatado hacia conquistar, por ejemplo, el triplete de Liga, Copa y ‘Champions’ de 2009, hasta sellar el ‘sextete’ poco después. O repetir triplete, ya con Luis Enrique Martínez, en 2015 con un fútbol más directo y arropado por Luis Suárez y Neymar, en un tridente inigualable.

Su primer gol como blaugrana llegó en 2005, el 1 de mayo y contra el Albacete, cuando se convirtió en el jugador más joven de la historia del Barcelona en marcar en un encuentro de Liga. En cuanto a su debut, fue ni más ni menos que en un derbi catalán contra el Espanyol, el 16 de octubre de 2004, que acabó con victoria blaugrana. La temporada 2005-06 fue la de su explosión como jugador del primer equipo, después de un gran debut en el trofeo Joan Gamper contra la Juventus.

Esos fueron sus inicios, y hasta llegar a la actualidad, al día en que se confirma que no seguirá de blaugrana, pasó por lesiones o decepciones, como ver que el mejor Barça de la historia se desinflaba y dejaba escapar ‘Champions’ tras ‘Champions’, pese a tenerlo. Sentimiento compartido por muchos, y agraviado y visto con mayor lucidez cuando ni las ligas o las copas intentaban tapar el hueco que dejaba vacío la mejor competición continental, que Messi no gana desde 2015.

Pese a esa decepción, esa ‘espina clavada’ europea, Leo Messi se ha ido siendo historia blaugrana. El 1 de febrero de 2009 fue el autor del gol número 5.000 en Liga para el FC Barcelona, tanto anotado con su pierna menos buena (la derecha) en El Sardinero frente al Racing de Santander. Es el máximo anotador histórico del club con 678 goles, quien más partidos oficiales ha jugado con 778, y quien más títulos ha ganado, hasta 35.

Además, este mismo verano, Messi llevó a Argentina a ser campeona de la Copa América, su gran reto pendiente junto a un Mundial que todavía no tiene, y que quiere poner junto a la medalla de oro olímpica de Pekín 2008. Pero es con el FC Barcelona donde su palmarés a nivel colectivo e individual es superlativo, pese a ir a menos.

A sus 34 años, suma en su vitrina particular los títulos de Liga (10), Supercopa de España (8), Copa del Rey (7), Liga de Campeones (4), Supercopa de Europa (3) y Mundial de Clubes (3). Y, a nivel individual, suma Balones de Oro (6), Botas de Oro (6) al ser FIFA World Player en 2009 u ocho veces ‘Pichichi’ de LaLiga, entre otras distinciones.

Leo Messi y el FC Barcelona separan sus caminos, pero podrían poner punto y seguido. Quizá vuelva cuando se retire, que era el plan a largo plazo. O quizá no. Lo cierto es que se va el mejor jugador blaugrana de la historia, el que ha marcado una época con goles y asistencias de todos los colores, levantando títulos como si nada y llevando al club, al que apostó por él, al máximo peldaño. Ahora falta por saber su futuro, en qué estadio se vivirá y cantará su magia. Messi, gracias por todo.