Este domingo, muy temprano, la mujer de 51 años y paciente de esclerosis lateral amiotrófica, debía recibir el procedimiento médico para una muerte digna, pero el comité científico de la entidad médica encargada, Incodol, revisó el caso y negó el servicio.

Martha Sepúlveda y su hijo, Federico Redondo. Tomado de Twitter

La eutanasia fue despenalizada en 1997 en Colombia, pero solo en 2015 se expidió la ley que reglamentó su aplicación. Desde esa año, se han realizado 157 procedimientos, pero el de este domingo de Martha Sepúlveda iba a ser el primero que se le haría a una persona sin una enfermedad terminal.

Martha, paisa de 51 años, fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica a finales del 2018. La enfermedad desmejoró su calidad de vida y, pese a considerarse una mujer católica, pidió autorización para tener una muerte dgna porque, dice, tiene seguro que Dios no la quiere ver sufrir.

Desde el 2018, Martha requiere asistencia para todo: desde comer hasta bañarse. Además, pasa la mayor parte de su tiempo postrada en una cama, algo que le causa mucho dolor.

Su hijo, Federico Redondo, dice que la posibilidad de tener una muerte digna que la Corte Constitucional le autorizó en junio, paradójicamente, le devolvió la vida. “Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno”, le dijo eta semana a BBC Mundo.

La iglesia católica colombiana no está de acuerdo con la decisión de la Corte ni con el deseo de Martha. Monseñor Francisco Ceballos Escobar, presidente de la Comisión Episcopal de Promoción y Defensa de la Vida, le envió un mensaje, luego de que el canal Caracol presentó una crónica sobre el caso.

“Martha, la invito a reflexionar (…) la muerte no puede ser la respuesta al dolor y al sufrimiento en ningún caso. La muerte propiciada mediante suicidio asistido o la eutanasia no resulta compatible con nuestra interpretación de la dignidad de la vida humana, como sí lo es la utilización de los cuidados paliativos”, fueron sus palabras.

Sin embargo, Martha Liria Sepulveda, quien escogió morir temprano este domingo para que sus exequias puedan realizarse a lo largo del día, no cambió de idea.

Pero si lo hizo el Instituto Colombiano del Dolor (Incodol), entidad encargada del procedimiento. En un comunicado, la IPS dijo este sábado que su comité científico interdisciplinario para el derecho a morir con dignidad a través de eutanasia se habia reunido este viernes y, amparado por la facultad que le da la ley, había procedido a revisar y analizar de nuevo y de forma amplia la solicitud de la señora Sepúlveda. Y finalmente, por unanimidad, había decidido cancelar la muerte asistida programada para este domingo en Medellín.

La razón es que, al contar con un concepto actualizado del estado de salud de la paciente, los expertos observaron que «no se cumple con el criterio de terminalidad, como se había considerado en el primer comité».