El político antioqueño fue sentenciado a 95 meses de cárcel en un caso de parapolítica. Aún queda otra instancia.

Foto: Colprensa

Hechos ocurridos entre el 2000 y el 2007,  que relacionaron a Ramos con líderes del paramilitarismo, terminaron llevando a la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia a condenarlo a 7 años y 11 meses de cárcel y a imponerle el pago de 7.749 salarios mínimos vigentes , equivalentes hoy a cerca de 7.000 millones de pesos.

Según la  Corte,  Ramos ayudó a la operación en Antioquia de los grupos paramilitares luego de haber hecho pactos con Carlos y Vicente Castaño Gil. Esta última acusación fue la que dio paso a la sentencia. 

Los Castaño le habrían entregado dinero a sus campañas, al igual del narcotraficante Juan Carlos ‘El Tuso’ Sierra, para cuando aspiró al Senado en el año 2000, y de Miguel Arroyave, comandante del Bloque Centauros de las Auc.

La Corte manifestó este viernes que pudo comprobar la relación de Ramos con los bloques Centauros y Metro de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Primero Ramos fue acusado de tener nexos con el exjefe paramilitar Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez. Concretamente el caso se originó en la presencia del político en una reunión en la finca ‘Bellanita’ de Bello, de propiedad de Hugo Albeiro Quintero, conocido como ‘El Patrón de Bello’. Esta se efectuó en el 2005 y a ella asistieron Báez y los jefes paramilitares Rodrigo Pérez Alzate, alias Julián Bolívar; y Pablo Hernán Sierra García, alias Alberto Guerrero.

En el 2013, Ramos fue enviado a la cárcel. Sin embargo, cuatro años más tarde quedó en libertad.

La Sala Especial de Primera Instancia recordó que del partido  Alas Equipo Colombia, al cual perteneció Ramos, dos congresistas fueron condenados por nexos con el paramilitarismo: Óscar Suárez Mira y Álvaro Araújo Castro, elegidos en el Congreso en 2002.

Ramos puede acudir a la Sala Penal de la Corte para que revise la sentencia.