En caso de ser condenado, el empresario colombiano no recibiría más de 20 años de prisión por el proceso en su contra en Miami.

El empresario colombiano Alex Saab, presunto testaferro de Nicolás Maduro. Foto: Departamento de Justicia de EE.UU.

Cuando Cabo Verde extraditó al empresario colombiano Álex Saab a Estados Unidos, lo hizo sobre la base de un compromiso de la justicia estadounidense de no condenarlo, en caso de que pudiera probar su culpabilidad, a más años que la máxima pena posible en el archipiélago africano, la cual es de 40 años.

Eso llevó a que la Fiscalía estadounidense pidiera al juez de la causa en Miami desestimar siete de los ocho cargos que pesaban contra Saab, considerado por Estados Unidos testaferro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en múltiples negocios oscuros. Los cargos desechados tienen que ver con lavado de dinero.

El juez Robert Scola, efectivamente, levantó los cargos, pero Saab sigue acusado de conspiración para blanquear dinero, delito por el cual podría ser condenado a un máximo de 20 años de prisión. Al tiempo, el togado aplazó la audiencia prevista para este lunes porque el abogado de Saab no ha podido tener contacto con su cliente, quien está en cuarentena por covid-19, tras su traslado desde África.

Según los fiscales estadounidenses, Saab desvió a través del sistema financiero de Estados Unidos alrededor de US$350 millones de Venezuela, producto de una trama de sobornos.

Saab, aprovechando un derecho dado por las leyes estadounidenses, renunció a asistir a su próxima audiencia en persona o por videoconferencia.