«Nunca me he querido ir y nunca fue un tema de dinero, era de años porque quería tranquilidad y continuidad», dijo. El futbolista aseguró que aún no tiene nuevo equipo.

Sergio Ramos obtuvo 22 títulos como jugador del Real Madrid. Foto: Europa Press

EUROPA PRESS – MADRID

El defensa Sergio Ramos confesó que nadie está preparado para «decir adiós» al Real Madrid y que «tarde o temprano» volverá a un club en el que quería quedarse, pero que le dijo que su oferta de renovación por un año y reducción de sueldo había «caducado» cuando decidió aceptarla, lo cual le sorprendió, pero que no hace que se marche «con ningún tipo de rencor ni de enfrentamiento».

«Uno nunca está preparado para decir adiós al Real Madrid. He logrado 22 títulos con mucho esfuerzo y profesionalidad. Se cierra una etapa maravillosa, única, y nada volverá a ser como lo que he vivido, pero se abre un futuro en el que ojalá pueda añadir algún título a mi palmarés. Esto no es un hasta siempre, es un hasta luego porque, tarde o temprano, volveré», dijo Ramos este jueves en el acto institucional de su despedida del Real Madrid.

En dicho acto, Sergio Ramos estuvo acompañado por su familia, por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, quien le impuso la insignia de oro y brillantes del club blanco, y por los 22 trofeos que conquistó en sus 16 temporadas en la entidad desde que llegó en 2005 procedente del Sevilla.

«Llegué de la mano de mis padres, de mis hermanos, con 19 años, era solo un niño. Afortunadamente llegué muy unido con esa familia y me voy muy unido con esa familia que siempre ha estado conmigo. Quiero agradecer a mi familia por aguantarme, por respetarme y vivir la carrera conmigo», señaló visiblemente emocionado.

También dio las gracias a sus compañeros, entrenadores, presidente y empleados, a los que considero su «familia». «Y a la afición, que me llevó en volandas en los buenos y en los malos momentos. Me hubiese gustado despedirme en nuestro estadio con la afición. Gracias al Real Madrid. Os llevaré en mi corazón», sentenció.

Posteriormente, en rueda de prensa, Ramos profundizó en aspectos de la negociación de estos últimos meses y admitió que el problema era la duración y no el dinero. «Lo primero que me gustaría aclarar es que nunca me he querido ir», aseveró.

«Me remonto a la Liga del confinamiento y a raíz de ahí se me ofreció ampliar el contrato, pero por las razones del covid se fue aplazando y en los últimos meses el club me hace una oferta de un año con bajada de salario. El dinero nunca fue un problema y el presidente lo sabía, era un tema de años, yo quería dos para tener tranquilidad y continuidad», detalló.

Sin embargo, tras unas «últimas conversaciones» decidió aceptar la oferta y entonces se encontró con la negativa del club. «Se me dice que ya no hay oferta, que tenía fecha de caducidad y no me había enterado. Esa es la verdad y la tengo que aceptar», remarcó el defensa andaluz.

«No hay enfrentamiento»

Este reiteró que «nunca» se le comunicó esa caducidad y que entendía que estaban dentro de una negociación «como tantas otras en 16 años». «Se me dice que ha caducado cuando todavía tengo contrato, es respetable, pero me sorprendió», indicó.

El central desconoce las razones de que se retirara la oferta o de que tuviese una fecha límite «sin haberlo comunicado». «Quizá no entendí bien. Se me comunicó hace una semana, pero nunca me dieron un ultimátum», se sinceró.

Pese a ello, tiene claro que no guarda «ningún tipo de rencor ni de enfrentamiento» con Florentino Pérez, con el que mantuvo conversaciones para aclarar sus dudas, pero que quedan «en un ámbito privado». «Le dije todo lo que tenía que decir. Florentino me trajo y me hizo ganar, me quiero quedar con ese cariño», resaltó.

El capitán del equipo calificó su relación con el presidente como «extraordinaria». «No de amor y odio, de padre e hijo a nivel deportivo, y me quedo con el último abrazo que me ha dado. Los malos entendidos se quedan en pasado, no hay ningún enfrentamiento, pero me gusta contar la verdad», zanjó.

«Chapó por parte del club y del presidente por mi despedida, que no ha podido ser mejor. Me había gustado sentirme arropado por la afición por el vínculo de muchos años que nada ni nadie podrá borrar. El covid restringe un poco, pero me siento un privilegiado por tanto por lo que he ganado como por el cariño recibido en un evento tan especial», prosiguió.

En este sentido, tampoco sabe si no ha sido «una prioridad para el club». «Pero ningún jugador está por encima del club. Cuando dije que planificasen sin mí era porque nadie está por encima del club. Lo mío era una negociación independiente que no creo que sea determinante para un no rotundo», manifestó el futbolista.

El defensa andaluz quiere seguir demostrando su «mejor nivel durante muchos años». «Se cierra una etapa y se abre otra. Siempre he dicho en mi entorno más cercano que este era un matrimonio perfecto, pero ahora tengo que buscar la felicidad, otro equipo e intentar rendir al máximo nivel para intentar añadir más títulos a mi palmarés», comentó de cara al futuro.

El central desconoce si volverá a España a jugar y confirmó que no han pensado «en ningún momento en un equipo», aunque a partir de enero, cuando ya era libre para negociar, hubo «alguna que otra llamada» a su agente. «Pero no teníamos en mente salir», insistió. «Lo importante no es el sitio, es con quien y mi felicidad depende de toda mi familia», puntualizó el futbolista, que a partir de ahora buscará «una buena opción» que no serán el Sevilla ni un FC Barcelona al que dio un «no rotundo». «Es imposible ver a Ramos con su camiseta», agregó con una sonrisa.