Los isleños siguen esperando un trabajo más acelerado por parte del Gobierno Nacional, para recuperarse económica y socialmente.

Los estragos que deja el huracán ETA en San Andrés
Estragos del huracán Iota en San Andrés en el 2020. Foto: Tomada de @emesal25

Cuando el huracán, que empezó en categoría dos y ascendió rápidamente a la quinta, dejó un enorme desastre en el archipiélago el 16 de noviembre del 2020, el presidente Iván Duque prometió una reconstrucción rápida.

“Nosotros hemos venido hablando de un plan de 100 días de reconstrucción. Tal vez nos va a tomar un poco más de tiempo, pero lo importante es que en los primeros 100 días de intervención nosotros tengamos la atención en materia humanitaria y entrega de soluciones para las familias más afectadas”, dijo Duque, cuando hizo presencia en la zona en los días posteriores.

Pero ni en 100 días ni en un año se pudo superar el mal momento. Y muchos isleños , especialmente en Providencia, siguen viviendo en casas improvisadas en carpas y contenedores, sin atención en salud y sin servicios públicos, acosados por el virus del Covid 19 y sin poder sacarle provecho a su actividad fundamental: el turismo.

El huracán Iota fue catalogado como la peor emergencia natural que ha sufrido el Caribe colombiano, debido a la intensidad de los vientos, que a su vez incrementó el tamaño de las olas del mar hasta los seis metros de altura.

Gran parte de las islas quedó destruida: casas sin techos, carros volcados, árboles caídos. Providencia se llevó la peor parte: más de seis mil habitantes fueron afectados y solo el 2 % de la infraestructura quedó úti