El ex ministro de Salud aparece en el fondo de la tabla de la intención de voto de los colombianos, por ello ha optado por dar declaraciones y propuestas populistas.

Apoyado por universitarios Alejandro Gaviria arranca su precandidatura a la  presidencia
Alejandro Gaviria, candidato presidencial de 55 años. Foto: Asuntos Legales

La relación del ex rector de la Universidad de los Andes con su coalición Centro Esperanza no pasa por buenos momentos. Hace dos semanas, Íngrid Betancourt dio un paso al costado del movimiento porque consideró que Gaviria estaba recibiendo apoyos políticos de maquinarias, algo que iba en contra de lo pactado al formar la coalición.

Los apoyos de miembros de Cambio Radical y del Partido Liberal fueron, para ella, casi como decir que la única manera de ganar era uniéndose a los partidos tradicionales, traicionando lo acordado con los demás miembros de Centro Esperanza.

Recientemente, en una entrevista con María Isabel Rueda para El Tiempo, Gaviria se despachó contra su compañero Sergio Fajardo, cuando la periodista le preguntó “¿por qué votar por usted y no por Fajardo?”.

Gaviria, quien respaldó su aspiración presidencial independiente presentando 1,2 millones de firmas, no con una razón sino con cuatro desglosó su respuesta.

Primero, dijo, “yo no soy tibio. Siempre he tenido posiciones. Mi país conoce muy bien lo que yo pienso, y lo que creo se debe hacer. A Sergio le ha faltado tomar posiciones claras sobre algunos temas claves del país”.

Luego dijo que él sí tenía conocimiento sobre el Estado colombiano y las instituciones educativas, de salud, de desarrollo sostenible, seguridad y economía, argumentando que la visión de Fajardo es netamente regional.

Además, dijo que Fajardo no tiene la capacidad de unir y congregar diferentes fuerzas políticas a diferencia de él, y que no tiene el liderazgo suficiente en el Congreso para hacer las reformas que Colombia necesita.

Fajardo le respondió desde Santa Marta, en donde junto a Jorge Robledo, Carlos Amaya y Juan Manuel Galán y sin Gaviria, todos de Centro Esperanza, socializarán su proyecto político.

“Hay gente que se desespera por las encuestas, porque no le va bien y entonces hace algunas cosas para que los noten «y hay una forma de hacerse notar, atacando a los amigos en lugar de hacerse notar luchando contra la corrupción y el clientelismo», dijo el ex alcalde de Medellín.

Por último, su última propuesta, bastante populista, fue la de regular precios a los insumos agrícolas para contener la inflación, y sentenció que era el único que sabe cómo hacerlo. Andrés Moreno Jaramillo, economista del Rosario, le pidió que no mintiera como Petro.