Víctor Escobar y Martha Sepúlveda lograron cumplir su deseo de dejar de vivir tras una batalla jurídica intensa en ambos casos.

Martha Sepúlveda, paciente de esclerosis lateral amiotrófica.

“No les digo adiós sino hasta luego”, les dijo Escobar a su allegados antes de ingresar al centro médico donde en la noche del viernes se convirtió en el primer colombiano no enfermo terminal en recibir el beneficio de la eutanasia tras la decisión de la Corte Constitucional, tomada en junio pasado, de extender ese derecho a enfermos no terminales que quieran acabar con su sufrimiento.

Un  comité científico de la EPS Coomeva avaló el procedimiento para Escobar, luego de que la justicia diera el último sí a su petición, que varias veces rechazada antes.

Víctor padecía una Epoc (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) que no le daba tregua.

En un video difundido por redes sociales, Escobar agradeció a quienes apoyaron sus causa. “Ellos fueron parte de esta lucha, con Luis Giraldo (su abogado) a la cabeza, (para que) se lograra el objetivo que a pacientes como yo, no terminales sino pacientes degenerativos, llegáramos a ganar esta batalla. Una batalla que abre las puertas para los pacientes que venían atrás de mí y que en estos momentos desean una muerte digna”.

Escobar sufría una epoc

Un  comité científico de la EPS Coomeva avaló el procedimiento para Escobar, luego de que la justicia diera el último sí a su petición, que varias veces rechazada antes.

Víctor padecía una Epoc (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) que no le daba tregua.

En un video difundido por redes sociales, Escobar agradeció a quienes apoyaron sus causa. “Ellos fueron parte de esta lucha, con Luis Giraldo (su abogado) a la cabeza, (para que) se lograra el objetivo que a pacientes como yo, no terminales sino pacientes degenerativos, llegáramos a ganar esta batalla. Una batalla que abre las puertas para los pacientes que venían atrás de mí y que en estos momentos desean una muerte digna”.

Y este sábado, en la mañana, Martha Sepúlveda, quien hacer tres meses iba a ser la primera en recibir la eutanasia sin ser enferma terminal, fue sometida finalmente al procedimiento. La antioqueña, de 51 años,  padecía esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad del sistema nervioso que debilita los músculos y progresivamente va paralizando a quien la sufre.

Incodol, la misma institución prestadora de salud que en octubre le había negado el procedimiento a última hora, tras conocerse un reportaje de TV en que Sepúlveda dejó la imagen de no estar tan deteriorada, aplicó la eutanasia.

Sepúlveda interpuso nuevos recursos legales y finalmente, un juez reiteró el fallo de la Corte Constitucional a favor suyo. Esto le permitió morir acompañada de su hijo, Federico Redondo, y otros familiares.

“Le agradezco al señor juez por haber administrado justicia en forma diligente y por haber protegido mis derechos fundamentales vulnerados por la IPS Incodol. La reafirmación de mis derechos en este momento tan complejo de mi vida me llena de alegría y reafirma mi confianza en la justicia y los funcionarios que la hacen real y viva de cara a los ciudadanos”, expresó Sepúlveda en una carta, luego conocer la decisión a su favor.