Con medidas estrictas de bioseguridad, cuatro horarios de trabajo diferentes, transporte público con una ocupación máxima del 35% y el uso obligatorio de tapabocas, los sectores de la construcción y de manufactura regresan a sus labores después de casi dos meses a causa de la pandemia del Coronavirus

Cincuenta y dos días después, las puertas de una parte de la economía se abren de nuevo. Tres millones de trabajadores -la mayoría de ellos de los sectores de construcción y manufactura-, volverán a trabajar. El confinamiento por la pandemia del COVID-19, que empezó como un simulacro el viernes 19 de marzo y que pocos días después se volvió obligatorio, tiene paralizada buena parte de la economía mundial. Colombia no ha sido la excepción y ante la incertidumbre de lo que pueda pasar, hoy una parte de la población retoma sus labores.

Nada será igual que antes. Las ciudades del país han establecido una serie de medidas de bioseguridad para proteger la vida de quienes regresan a sus puestos de trabajo. Como lo señaló la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, los gremios económicos hicieron el solemne juramento que cumplirán estrictamente las normas para garantizar que los trabajadores estén totalmente protegidos y evitar un contagio masivo que pondría en jaque el sistema de salud.

En el caso de Bogotá, donde empezará de nuevo a trabajar cerca de dos millones de personas, la vida laboral dejará de ser como en el pasado. En materia de movilidad, el sistema de transporte masivo solo podrá ofrecer una capacidad que no supere el 35% de su ocupación. En los articulados cada pasajero mantendrá una distancia de dos metros de espacio de seguridad. Se ampliaron 800 kilómetros de ciclovía que serán permanentes el resto del año. La velocidad para motos y carros particulares también se reglamentó. Podrán circular máximo a 50 kilómetros por hora.

La ciudad tendrá cuatro horarios diferentes de trabajo: entre las seis y nueve de la mañana. Podrán movilizarse quienes trabajen en el sector salud, empleados públicos, miembros de las fuerzas militares y vigilancia. El sector de la construcción entrará a laborar entre las 10 de la mañana y las siete de la noche, mientras que el de manufacturas los horarios permitidos serán entre las 10 de la mañana y las cinco de la tarde. El sector de comercio, que fue autorizado por el presidente Iván Duque, una vez cumpla con todos los protocolos de bioseguridad, tendrá el horario entre las 12 del día y las 12 de la noche.

Otra de las medidas que tendrá la ciudad es que a partir de este lunes 11 de mayo se acaba el “pico y placa” de género. Las restricciones se centran en que solo podrán estar en la calle las personas que laboran en los sectores autorizados por el Gobierno nacional.

El uso del tapabocas será la norma sin excepción para todos los ciudadanos que salgan a la calle. Incluso, su recomendación es el uso al interior de las viviendas. Habrá fuertes sanciones económicas para quienes incumplan esta norma. López ha señalado que el uso o no del tapabocas es escoger entre la vida y la muerte.

En los lugares de trabajo es indispensable el lavado de manos cada dos horas, mantener los dos metros de distancia entre trabajador y trabajador y la limpieza continua de las superficies.

El retorno al trabajo, de un sector de la economía, se recibe con gran expectativa en el país. De llegarse a presentar un aumento fuerte en el número de casos de contagio que pongan en riesgo las Unidades de Cuidados Intensivos, los mandatarios regionales tienen la potestad de suspender las labores y regresar de nuevo al confinamiento obligatorio.

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