El mejor tenista del mundo tiene el permiso del gobierno local y de la organización del torneo para competir sin inmunizarse por estar en contra de las vacunas. Sin embargo, el gobierno australiano dijo que hará cumplir las reglas del ingreso al país y lo interroga.

El tenista serbio, número uno del mundo, declaró en abril pasado: “Personalmente, me opongo a las vacunas y no me gustaría que nadie me forzara a vacunarme para poder viajar”. Y desde entonces ha sostenido esa condición en todas sus actuaciones.

La excepción otorgada, que deja ver la brecha entre los famosos y las personas comunes, ha sido fuertemente criticada por los ciudadanos australianos, quienes están preocupados por el aumento de casos positivos en el país.

“Si bien el gobierno regional de Victoria y Tenis Australia pueden permitir que un jugador no vacunado compita en el Abierto de Australia, es el Gobierno de Australia el que hará cumplir nuestros requisitos en la frontera australiana”, advirtió la ministra del Interior australiana, Karen Andrews.

Incluso Scott Morrison, primer ministro del país, dijo que si no tenía suficientes evidencias de sus razones para no vacunarse, sería puesto “en el siguiente avión a casa”.

De hecho, al llegar al aeropuerto Tullamarine de Melbourne, con su familia y su grupo de asistentess, el deportista fue retenido y al cierre de esta nota no había superado el proceso de Inmigración y estaba siendo interrogado por funcionarios estatales en una oficina.

El director del Abierto, Craig Tiley, explicó que en total fueron 26 deportistas los que solicitaron esta excepción y solo un “puñado” de ellos fue habilitado bajo directrices marcadas por reguladores federales.

«Lo pusimos extremadamente difícil para los solicitantes, para garantizar que el proceso era el correcto y asegurar que los expertos médicos lidiaban con ello de forma independiente», le dijo Tiley a la cadena australiana Channel 9 este miércoles.

Sin embargo, según la ministra Andrews, cualquier persona que quiera entrar a Australia debe cumplir con los estrictos requerimientos fronterizos, y si es el caso, demostrar las razones médicas para no recibir ningún inmunizante contra el covid 19.

Las críticas se incrementaron porque varios tenistas que habían hecho la solicitud a las autoridades dijeron que no fueron habilitados por no tener el mismo reconocimiento del serbio. “Al final suele ser costumbre que, en estos casos, los mejores jugadores suelan tener algunas ventajillas”, dijo el tenista español Pablo Carreño.

A la rusa Natalia Vikhlyantseva se le negó la participación por estar vacunada con Sputnik V, la cual no es reconocida por el gobierno australiano, y al indio Aman Dahiya se le negó la exención por no estar vacunado, pero porque en su país no ha comenzado la vacunación a menores de edad.

El torneo empezará el 17 de enero en Melbourne. Resta esperar si la estrella de la ATP de verdad podrá vencer a las autoridades australianas en el primer partido, en Imigración.