El candidato presidencial por el Centro Democrático agradeció las cartas de Federico Gutiérrez, David Barguil y Aydeé Lizarazo, pero ratificó que seguirá su camino en solitario.

La novela de la vinculación de Zuluaga a Equipo por Colombia tuvo un nuevo capítulo el día de ayer, cuando los precandidatos Gutiérrez y Barguil, y Lizarazo, representante del partido cristiano MIRA, volvieron a abrirle las puertas de la coalición al Centro Democrático, argumentando que la única opción para vencer a la amenaza que enfrenta el país -la izquierda radical- es juntando fuerzas.

Este jueves, el candidato del uribismo volvió a darles una respuesta negativa a través de una carta en redes sociales, nuevamente justificada en las “descalificaciones inaceptables por parte de algunos miembros de Equipo por Colombia”.

“El Centro Democrático representa a un grupo importante de ciudadanos que merecen respeto y cuyas convicciones tengo yo la responsabilidad y el honor de representar y defender”, sentenció.

Zuluaga, además, recordó que siempre tuvo la voluntad de hacer campaña con ellos. “En conversaciones sostenidas con ustedes y otros miembros del Equipo Colombia, expresé reiteradamente nuestra intención de sumarnos, sin demoras ni vacilaciones, en caso de que yo resultara elegido como candidato del Centro Democrático”.

Por otro lado, luego de recordar que es una persona paciente, que tiene un liderazgo para construir consensos en medio de las diferencias y que está comprometido con las necesidades de la sociedad, se despachó en contra de Equipo por Colombia.

“Colombia necesita señales de determinación y claridad, no de vacilación e incertidumbre. En consecuencia, mi partido y yo hemos decidido no hacer parte de una coalición que opera desde los vetos, que son la antítesis de la unidad y el consenso, y que no toma decisiones asertivas y oportunas”, dijo.

Por último, les deseó éxitos en sus campañas electorales, y les hizo una invitación para vencer a la izquierda populista que amenaza la democracia del país: “hacer propuestas, no agresiones; soluciones posibles, no falsas promesas”.