El pasado 18 de enero confesó que había asesinado a su hermano, el estilista Mauricio Leal, y su madre, Marleny Hernández. Ahora, en comunicación con sus familiares, les asegura que él no lo hizo.

Leal vuelve a su versión en la audiencia del 17 de enero, cuando rechazó los cargos, y agregó: “Jamás hubiese sido capaz de poner una mano encima de mi madre y de mi hermano”.

Un día después, ante el juez del caso, aceptó su culpabilidad en la muerte de sus familiares antes de empezar la audiencia de medida de aseguramiento. “Tuve la oportunidad de hablar con mi abogado y luego de quedar debidamente asesorado, he tomado una decisión súper importante y muy personal: de manera libre y voluntaria de aceptar los cargos a través de un acuerdo con la Fiscalía”, fueron sus palabras.

Ahora, Leal está pidiéndole a sus tías María Diner y María Nely, hermanas de Marleny, que retiren el poder de su abogado Élmer Montaña, argumentando que se está atravesando en la negociación que lleva con la Fiscalía por delito de homicidio agravado y manipulación de elemento material probatorio.

“Con el visto bueno de la Fiscalía General de la Nación, el señor Jhonier Leal ha llamado a sus familiares, entre ellos a las hermanas de la señora Marleny Hernández (sus tías), con el fin de solicitarles que me revoquen el poder que me otorgaron para que las represente como víctimas”, explicó Montaña.

Paola Medina Hernández, prima de Leal, confirmó en Blu Radio que el presunto asesino se comunicó con sus tías para decirles que “más adelante se sabrá toda la verdad sobre el crimen” y reiterar su inocencia.

El abogado de las víctimas denunció la semana pasada que Leal estaba haciendo llamadas desde su lugar de reclusión, y cuestionó a la Fiscalía porque las personas privadas de su libertad tienen prohibido comunicarse con el exterior.

Según Montaña, las llamadas han tenido el visto bueno del ente investigador y se debieron a que él solicitó agregar el delito de tortura agravada, lo que implicaría un aumento en la pena para Leal. Por ello, Leal estaría tratando de convencer a sus tías de cambiar de apoderado o retirar al apoderado.