Detectada en el sur de África, la nueva cepa hizo que varios países de Europa cerraran sus fronteras para extranjeros de dicho continente.

La OMS teme que la nueva cepa sea «un 70% más contagiosa»

La Organización Mundial de la Salud reunió de inmediato a sus expertos para identificar si la variante debía ser tenida en cuenta como de interés o como preocupante. El estudio del tema, sin embargo, podría tomar varias semanas antes de identificar realmente su impacto y propagación.

Al respecto, Maria van Kerkhove, epidemióloga y directora técnica de la OMS, dijo: “Es impredecible, todavía no sabemos mucho. Lo que sí sabemos es que esta variante tiene un gran número de mutaciones. Y la preocupación es que, cuando hay tantas mutaciones, puede tener un impacto en el comportamiento del virus”.

Christian Lindmeier, representante de la OMS, dijo que la variante, que específicamente fue detectada en Sudáfrica, fue denominada B.1.1.529. Se han notificado más de cien casos y detectado grandes cantidades de mutaciones.

En el país de origen van registrados 22 casos, especialmente en jóvenes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles. Además, en Botsuana, Hong Kong e Israel fueron detectados otros casos.

Ante la alerta de la OMS, varios países del continente europeo actuaron de inmediato, debido a que hace algunas semanas vienen reportando grandes incrementos de contagios en sus naciones.

El gobierno de Países Bajos, por ejemplo, cerrará desde este viernes bares y restaurantes desde las cinco de la tarde, algo que ha caído mal en los ciudadanos, quienes han hecho manifestaciones sociales en Róterdam y La Haya.

En Bélgica el aumento de la hospitalización de personas contagiadas ha hecho que el primer ministro Alexander De Croo convoque a una reunión de urgencia para decidir cómo volver a afrontar el virus.

En informes de la OMS se registran cinco millones de muertos desde el inicio de la pandemia en el 2019, sin embargo, dicen que la cifra puede ser superior.