El pasado domingo Nicolás Maduro, además de tildar de títere y ladrón al líder opositor, lo amenazó con llevarlo a la cárcel.

El presidente venezolano se fue lanza en ristre contra Guaidó el domingo en un discurso en el Palacio de Miraflores, en Caracas, por un nuevo aniversario de la caída del dictador Marco Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958.

Maduro aseguró que Guaidó es manejado por la Casa Blanca, en un plan para imponerle a Venezuela un presidente. Además, recordó que “ya van para tres años de agresiones imperialistas y de daño para el pueblo”. 

“Se han fortalecido los valores patrióticos de resistencia y lucha (…) la justicia justa y constitucional a veces tarda, pero de qué va a llegar, llegará. Tenga la seguridad, el pueblo de Venezuela, de que aquí va a haber justicia”, señaló.

Estados Unidos reconoce a Guaidó como el legítimo presidente de Venezuela, a diferencia de Rusia que apoya a la izquierda radical en la región.

Guaidó le respondió a Maduro a través de un video en sus redes sociales, recordándole la investigación que tiene abierta por violación de derechos humanos.

“Hoy nuevamente recibí amenazas del dictador y también de la Asamblea Nacional, probablemente desde Cuba o Rusia (…) de eso habla la dictadura un 23 de enero, no de democracia, de manipulación de la noticia cuando están investigados por la Corte Penal Internacional”, expresó.

Y le recordó a Maduro que es él quién está señalado por crímenes de lesa humanidad, además de estar solicitado por narcotráfico y terrorismo con orden de captura y recompensa. “Eres minoría y secuestras el poder, por eso cobardemente mataste la posibilidad de firma en 2016 y ahora evades la elección presidencial”.

Guaidó le recordó a Maduro que “tiene fecha de vencimiento y que su soberbia causó la destrucción del país”.

Ya se viene hablando de la necesidad de 4.2 millones de firmas para que se convoque un referendo revocatorio del mandato de Maduro, algo así como el 20 % de las firmas de los 23 estados del país.

El cruce entre ambos se da en un momento en que el proceso de diálogo coordinado por Noruega, con el objetivo de conseguir una salida negociada a la crisis política del país, está suspendido.

Dichas conversaciones se detuvieron luego de la extradición de Alex Saab de Cabo Verde a Estados Unidos, que lo acusa de ser testaferro de Maduro. El presidente de la Asamblea Nacional, el chavista Jorge Rodríguez, condicionó la presencia del oficialismo en las mesas de diálogo a que Saab estuviera presente allí.