FOTO: EFE/GUILLAUME HORCAJUELO.

EFE. El Gobierno de Emmanuel Macron se muestra cerrado a modificar los dos elementos que constituyen el eje de su reforma de pensiones, retrasar la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años, y acelerar el paso a los 43 años como periodo de cotización completo, y eso pese a la masiva movilización sindical del jueves.

El ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, se esforzó este viernes en desplazar hacia el Parlamento la atención de las huelgas y manifestaciones, que según la policía sacaron a la calle a 1,1 millones de personas y, según el sindicato Confederación General del Trabajo (CGT), a más de dos millones.

En una entrevista con el canal BFM Business, Le Maire dijo que «ahora viene el tiempo del Parlamento», que ahí «puede haber discusiones» para «mejorar» el proyecto y que «el único límite es el equilibrio financiero en 2030».

Preguntado sobre si ese equilibrio financiero se podría conseguir renunciando al retraso de la jubilación a 64 años o a los 43 años como periodo de cotización para tener una pensión completa, su respuesta fue que «esos son los pilares esenciales» y «los que garantizan el equilibrio financiero».

El principal argumento para lanzar la reforma es el déficit que está previsto en el régimen de pensiones si se mantuviera sin cambios, y que sería de entre 10.000 y 15.000 millones de euros anuales en el horizonte de 2030.

El ministro recordó que Macron se había presentado a las elecciones presidenciales de primavera anunciando que reformaría las pensiones con una subida de la edad mínima de jubilación a los 65 años y las ganó.

Un bombero enciende una bengala roja durante una huelga nacional liderada por los sindicatos franceses contra la reforma gubernamental del sistema de pensiones, en Toulouse, este jueves.

EFE/EPA/YOAN VALAT.

También que luego atendió a las preocupaciones que se manifestaron sobre esos 65 años y el proyecto final se ha quedado en 64 años.

Repitió que «hay que dejar al Parlamento la posibilidad de mejorar» el texto.

Desde Barcelona, donde participaba en la cumbre francoespañola, Macron también hizo hincapié en que su reforma «se presentó de forma democrática» y tendrá un debate en el Parlamento «que permitirá que todos los partidos se expresen».

Aunque no tiene mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, la formación del presidente de la República espera que también voten su texto, que será adoptado el próximo lunes en el Consejo de Ministros antes de iniciar la tramitación parlamentaria la semana siguiente, los diputados de la formación conservadora Los Republicanos.

El ministro de Hacienda, Gabriel Attal, reconoció este viernes en otra entrevista con la emisora France Inter que ayer hubo «una movilización importante y una movilización responsable» y que en ese contexto la responsabilidad del Gobierno es «convencer a los manifestantes».

«Nunca es demasiado tarde -indicó Attal- para hablar, (…) para tratar de avanzar juntos».

Precisó que «hay temas en los que se puede continuar progresando» y citó en particular los dispositivos para que puedan jubilarse anticipadamente (antes de los 64 años) los que hayan empezado a trabajar jóvenes y hayan cubierto el periodo completo de cotización.

Los sindicatos, que están unidos contra la reforma, se reunieron este jueves una vez que dispusieron de las cifras de participación en su convocatoria de huelgas y manifestaciones y decidieron lanzar una nueva jornada de movilizaciones el 31 de enero.

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