En lo que va corrido del año, ya son 222 tiroteos masivos los que se han registrado en Estados Unidos. Este martes, la matanza en una escuela de la localidad de Uvalde en el estado de Texas ha conmocionado al mundo. Salvador Ramos, de 18 años, se atrincheró en un aula de clase del Robb Elementary School y mató con un rifle a 19 niños -alumnos de 2°, 3° y 4° grado con edades comprendidas entre 7 y 10 años- y dos profesoras, antes de ser abatido por la Policía.

Ramos era estudiante del mismo colegio al que atentó, trabajaba en Wendy’s, un restaurante de comida rápida de la localidad, cinco días a la semana, en un turno de 11:00 hasta las 16 o 17 horas. El gerente del local declaró que Salvador era «un tipo tranquilo, que no dice mucho. No socializaba con los otros empleados».

Las redes sociales de Ramos estaban llenas de fotos de armas y le envió un mensaje a una extraña en Instagram, etiquetándola en una foto de las armas: “Tengo un pequeño secreto. Quiero decírtelo”, decía un mensaje. “Agradece que te etiquete”, escribió.

Según la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos (ATF), organización encargada de controlar la venta de armas en Estados Unidos, Salvador Ramos que había cumplido 18 años recientemente, compró legalmente dos rifles AR en una armería federal en dos fechas distintas: el 17 y 20 de mayo de 2022. Además, el 18 de mayo de 2022 el tirador compró, supuestamente, 375 cartuchos de munición 5.56. La ley estatal de armas establece que los habitantes de Texas deben tener 21 años para portar armas, pero a los jóvenes de 18 a 20 años se les permite usarlas si están protegidos por ciertas órdenes de protección.

El ataque

El asaltante, vestido con un chaleco antibalas, salió del vehículo accidentado portando un rifle que luego disparó a fuego abierto contra el edificio, según dijo a la cadena CNN el sargento Erick Estrada, del Departamento de Seguridad Pública de Texas. Los investigadores dicen que el sujeto estaba armado con una pistola de mano, un rifle semiautomático AR-15 y cargadores de alta capacidad.

Salvador Ramos también había subido fotos de sus rifles a su cuenta de Instagram @salv8dor_, que fue cerrada minutos después de que se diera a conocer su identidad.

Su vida personal

Las autoridades de Texas han informado de que Ramos había enviado una serie de mensajes privados a través de Facebook a una adolescente de 15 años alemana a la que había informado, tan solo media hora antes del ataque, de que «masacraría una escuela».

La joven ha señalado que había conocido al tirador unas dos semanas antes a través de ‘Yubo’, una aplicación de telefonía móvil utilizada generalmente por adolescentes para hacer amigos, según informaciones del diario ‘The New York Times’.

Asimismo, Ramos, habría realizado una videollamada con la misma menor, a la que le habría enseñado su nuevo rifle AR-15. Posteriormente, hizo alusión a «utilizar el arma para algo» y le mandó fotografías en las que supuestamente se veía la munición que acababa de comprar a través de Internet.

El martes por la mañana, ambos mantuvieron otra videollamada en la que se veía al joven vestido completamente de negro, si bien Ramos aseguró que «no podía revelarle su secreto hasta que su abuelo abandonara la casa». Sobre las 11.00 horas escribió que «estaba esperando por su abuela» y, poco después, le envió varios mensajes en los que aseguraba que había «disparado a su abuela en la cabeza» e iba a «abrir fuego en una escuela».

La joven ha alegado que hasta que no vio las noticias en la televisión no pidió contactar con las autoridades estadounidenses. «Quizá podría haber cambiado algo. Simplemente no pensé que fuera a hacerlo de verdad».

No obstante, los informes preliminares apuntan a que varias personas instaron a la Policía a entrar en el edificio para detener el ataque, si bien los agentes no lo hicieron. Las autoridades estiman que Ramos estuvo 40 minutos en el interior del edificio antes de ser abatido.

El gobernador del estado, Greg Abbott, explicó el miércoles que Ramos había disparado a su abuela en la cara antes de conducir hasta la escuela. La abuela del tirador –que continúa hospitalizada– llamó a la Policía antes de que este llegara al colegio y abriera fuego contra los alumnos.

Un joven tímido y solitario

Varios medios estadounidenses han ido revelando detalles sobre la vida y la personalidad del atacante, definido por algunos de sus compañeros como un joven solitario que sufría acoso escolar. Un estudiante que había sido amigo de Ramos en octavo grado explicó al Washington Post que era un adolescente tímido al que sus compañeros sometían a un constante acoso porque tartamudeaba y ceceaba, entre otros motivos.

Relató que el joven, con el que solía jugar a videojuegos como Fortnite y Call of Duty, mostró cambios extraños en su personalidad y comenzó a tener comportamientos inusuales, como hacerse cortes en la cara. También aseguró que el que fue su amigo comenzó a vestir completamente de negro y con botas militares y a ausentarse de la escuela por largas temporadas, por lo que no parecía que fuera a graduarse.

También advirtió que desde los 14 o 15 años su comportamiento había cambiado, era difícil mantener una conversación con él y parecía haberse convertido en «un marginado en la escuela»

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