Crédito: Archivo particular.

Por Myriam Carolina Martínez Cárdenas

Exdirectora de la Agencia Nacional de Tierras 

El actual Gobierno ha establecido un acuerdo muy relevante con la Federación Colombiana de Ganaderos – Fedegan-, en el cual se genera el compromiso de comprar 3 millones de hectáreas de tierra que son de propiedad de diferentes ganaderos del país. Revisando el acuerdo con Fedegan, se parte del supuesto que el fondo de tierras, establecido en el acuerdo de paz, no se ha construido y que los sistemas silvopastoriles serían la mejor opción para explotar productivamente esas tierras. Así mismo manifiesta este acuerdo que solo se comprarán tierras que cumplan con los términos de ley. 

En términos generales es un acuerdo simple que no generaría mayores inquietudes, sin embargo, al analizar a profundidad, se encuentra que no se consideran las realidades del campo colombiano ni de la evolución histórica de la propiedad en Colombia.

El Acuerdo de Paz establece dentro del punto de reforma integral dos metas que corresponden en gran medida al saneamiento de la deuda histórica en el campo colombiano. Metas que corresponden a conformar un fondo de tierras de tres millones de hectáreas y consolidar una formalización de tierras rurales por 7 millones de hectáreas.

No debemos olvidar que, en el estudio de Misión Rural realizado por el doctor José Antonio Ocampo, se establece en su capítulo 16 un completo análisis de la informalidad de la tierra, así como la constante inseguridad jurídica que se presenta en el campo, ante un catastro que no está completamente actualizado y unas cifras de informalidad que pueden ser superiores al 70%.

En Colombia gran parte de los campesinos y algunos grupos étnicos se encuentran ocupando tierras baldías, a las cuales los campesinos, en la mayoría de las ocasiones llegaron por motivo de los desplazamientos, que fueron originados por el conflicto armado o por los fenómenos de colonización promovidos por el mismo Estado en los años 80. 

Esto ha dado como consecuencia que haya un rezago histórico en materia de acceso a la tierra, que viene acompañada de un rezago frente a la formalización de la propiedad, generando inseguridad jurídica por décadas. Uno de los propósitos del Acuerdo de Paz, era abordar la deuda histórica en el campo, la cual se concentra en ese rezago de más de cuatro décadas. Por este motivo, las fuentes del fondo no se concentraban únicamente en la adquisición de tierras, también en la identificación de los bienes baldíos, los cuales podrían ser adjudicados a beneficiarios de los programas de ordenamiento social de la propiedad, o de reforma agraria, para una mejor comprensión. 

Actualmente en el fondo de tierras hay más de dos millones de hectáreas, de las cuales se han entregado más de 700 mil hectáreas entre grupos étnicos y campesinos. Iniciar el Acuerdo del actual Gobierno con Fedegan, suponiendo que no hay fondo de tierras, no solo es desconocer la labor realizada en gobiernos anteriores, sino también desinformar a la ciudadanía. Observo que este Acuerdo con Fedegan parte del supuesto, completamente falso, de que en gobiernos anteriores no se trabajó por el Acuerdo de Paz y que no se cuenta con el fondo de tierras.

¿Cuál es el plan del actual Gobierno con las hectáreas que hay en el fondo, las cuales contribuyen a cerrar el rezago? No es claro. En el Gobierno anterior se dejó escrito un documento denominado “Plan Nacional de Formalización Masiva de la Propiedad Rural”, documento en donde están establecidas las rutas para formalizar de manera más eficiente la tierra al campesino y a los grupos étnicos. ¿Este documento se ha tenido en cuenta?

Por otro lado, se habla de adquirir tierra que sea legal, este punto es muy importante, ya que la tierra se compra con recursos del Estado. La tierra debe estar por completo saneada. De conformidad con datos de la Superintendencia de Notariado y Registro en Colombia puede haber más de 800 mil predios en falsa tradición. Es decir, predios que aparentemente aparecen como privados pueden ser baldíos. ¿Cuántas de esas tres millones de hectáreas ofrecidas estarán en esa situación? Esto podrá generar falsas expectativas sobre la compra, ya que lo que conllevaría es a una recuperación de bienes baldíos. Y no a la compra de los predios.

Para concluir, el actual Gobierno, debe dejar de buscar noticias para salir en medios como si estuvieran inventándose la rueda, así como dejar de adjudicarse trabajo que no ha realizado como propio, mintiéndole a los ciudadanos. La atención de los problemas del campo no debe obedecer a temas políticos ni mediáticos. Se debe aprovechar lo avanzado y seguir al mismo ritmo. De lo contrario, las tres millones de hectáreas quedarán en un bonito acuerdo, que no generará mayores cambios en el campo colombiano. 

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