
La salida del ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, a quien Gustavo Petro le pidió la renuncia, pero antecedida de un mensaje de respaldo y dejando en el ambiente supuestos intentos de debilitar su gobierno, continúa generando reacciones.
Desde los sectores afines al mandatario respaldan su decisión. “Respaldo la decisión del presidente Gustavo Petro en torno al ministro de Hacienda, que, como dice él, está sometido al escarnio público con una arremetida inmisericorde contra este gobierno”, expresó el representante a la Cámara, Alejandro Toro del Pacto Histórico.
Pero el congresista no solo apoya la determinación, sino que se una a la versión de interés en afectar al Ejecutivo. “No era una paranoia el golpe blando, todos los días se fortalece”, afirmó.
Toro participó en el Parlamento Latinoamericano y Caribeño, donde denunció la que considera es “persecución contra un gobierno respaldado popularmente por más de 11 millones de votos”.
La posición opuesta
Desde la oposición diversas voces se han referido al cambio en el Ministerio de Hacienda. El senador Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical, dijo que la decisión de pedirle la renuncia a Bonilla fue tardía.
“Ya habíamos advertido en Cambio Radical que el ministro debía renunciar no solamente por el escándalo en la Unidad de Gestión del Riesgo, sino por las malas decisiones en materia económica”.
Motoa criticó que haya sido Bonilla quien sugirió la reforma tributaria que, según su versión, solo afectaría a los 4.000 más ricos del país. También pidió sacar del gobierno a otros funcionarios. “Está el escándalo del presidente de Ecopetrol (Ricardo Roa), hay problemas en otras carteras (…) este gobierno solo se destaca por superarse en escándalos, cada semana uno mayor”.