«Llegó el momento no de una paz a medias, no una paz 3/4, es el momento de ponerle punto final a todas las formas de violencia»

Por: Hassan Nassar

Director Revista Alternativa

@HassanNassar

Iván Cepeda Castro (60 años) durante décadas ha sido una voz fuerte de la izquierda colombiana, un crucial protagonista en el Congreso de la República desde su llegada en 2010 y uno de los más reconocidos miembros de la llamada oposición. Sin embargo, desde el pasado 7 de agosto, Cepeda cambió de bando. Ya no es de la oposición, ahora es gobierno y desde allí está empezando a hablar duro y a tomar aún más visibilidad liderando proyectos claves y polémicos del gobierno Petro entre ellos la llamada “paz total” y la reforma agraria.

Cepeda Castro habló con Hassan Nassar, director de Alternativa.

Alternativa: senador Cepeda durante décadas usted ha estado en la oposición, pero ahora la película es distinta, está con el gobierno de turno. ¿Cómo ha sido el proceso?

Iván Cepeda: el proceso ha sido fascinante, es una lógica completamente distinta, ser oposición es tener la mirada hacia lo que no está bien pero no hacia resolver o solucionar y buscar equilibrios.

¿Entonces, es más fácil hacer oposición?

Tengo una larga historia en la oposición, he ejercido el debate de control político a veces de manera despiadada, radical y ahora estoy aprendiendo, estoy en una fase de aprendizaje y espero estar haciéndolo bien, claro que hay errores, hay primiparadas, pero ahí vamos. A este gobierno se le podrán hacer muchos reproches, pero no decir que no está actuando.

¿Cómo siente usted este barrido de los primeros 100 días del gobierno Petro cuando se habla de incertidumbre, turbulencia?

Tenemos un gobierno que está poniendo las bases de una transformación que, aunque suene grandilocuente si es histórica, las está poniendo de una manera sólida. Porque se pueden hacer muchas críticas como se las hacen todos los días y que son bienvenidas. Pero decir que este gobierno no sabe qué quiere hacer, que no tiene claridad en sus planteamientos o que hace planteamientos confusos yo no coincido con eso. Tenemos un derrotero muy claro y podemos esbozarlos. Tenemos un léxico propio que todos los días está en los medios, paz total, diálogos vinculantes, pacto histórico.

¿Se imaginó terminar construyendo una agenda legislativa con los conservadores, por ejemplo?

Hemos construido un gobierno pluralista contrario a lo que fue el debate electoral donde se decía que íbamos a ser una dictadura castro -chavista que iba a ser un gobierno del socialismo del siglo XXI y no. En el gobierno hay una clara presencia del liberalismo, ministros que vienen del conservatismo, jóvenes, hay paridad de género y por supuesto tenemos una alianza política bastante amplia en el Congreso incluidos partidos con los cuales antes teníamos álgidas discusiones.

El tema paz total que usted abandera no ha sido ajeno a críticas de varios sectores que dicen que fue una componenda hecha con criminales en las cárceles para lograr apoyo político, para dar indulto a miembros de la Primera Línea y bandas criminales. ¿Qué dice usted al respecto?

Hay críticas que a mi modo de ver son inadmisibles y otras que son constructivas y que nos llaman a la reflexión. Frente a las primeras le digo llevamos 60 años de guerra y de violencia en Colombia que cuando uno lo dice debiera avergonzarse, de los 50 millones de habitantes que tenemos, 10 de ellos han sido víctimas directas de cualquier forma de violencia. Entonces la pregunta es hasta cuándo vamos a seguir en esto otros 10 años, ¿20?, ¿30? No podemos seguir siendo una de las sociedades en el mundo contemporáneo que lleva semejante fardo en sus espaldas, no podemos seguir en esa espiral eterna de la violencia. Quienes quieren justificar que es posible continuar en esa lógica ahí tenemos una discusión de fondo, nuestro planteamiento es radical: llegó el momento no de una paz a medias, no una paz 3/4, es el momento de ponerle punto final a todas las formas de violencia.

«Hay que implementar el Acuerdo de Paz que que se firmó en el 2016 y principalmente hacer una reforma rural»

Al expresidente Santos le tomó dos gobiernos sacar el proceso de paz con las Farc ¿los tiempos dan cuando se tienen solo cuatro años para una agenda tan ambiciosa y donde algunos dicen se tiene un gran componente de impunidad?

Uno tiene que asumir esta tarea sin sacar ese tipo de cálculos sino es imposible. Si uno piensa que no es viable el diálogo con tal o cual actor del conflicto armado, si no hace nada termina uno diciendo mejor dejemos las cosas como están. Hay que plantearse la tarea como un imperativo categórico lo que uno hace lo debe hacer independientemente del resultado, por supuesto los resultados son importantes nadie dice que no, si vamos a tratar y estamos echando a andar una serie de procesos con los que queremos se avance al máximo. Tenemos la ambición de que lo que comencemos lo logremos, si en cuatro años no somos de nuevo gobierno pues ojalá lo continúe quien esté.

La paz debe dejar de ser un tema de partido político que ha sido la gran discusión que hemos tenido los últimos 15 o 20 años en Colombia. Es decir, quienes están con la paz y quienes no están con la paz. Es un tema de Estado importante como cualquier tema esencial en una república democrática.

Pero usted sabe que la distinción entre amigos y enemigos de la paz que generó tanta polarización vino de un gobierno, fue una de sus banderas.

De un gobierno y una oposición y luego de un gobierno y otra oposición, pero en aras de no poner ese espejo retrovisor más bien pensémoslo de otra manera, por qué no intentamos que ande, no repetir los errores que han cometido y planteamos el asunto de una manera distinta y planificar una estrategia por el bien del país y podemos discutir es con impunidad o sin impunidad. Creemos que debe haber unos beneficios, unas flexibilizaciones de la ley penal.

 ¿Sería con justicia transicional como la concebida para el Acuerdo de Paz?

Lo primero es la distinción para dos tipos de procesos, regularmente se nos acusa que no tenemos claridad en este planteamiento y que todo está en la misma bolsa y que le damos a todos los grupos el mismo tratamiento y no es cierto. Lo hemos dicho hasta la saciedad, pero nuestros contradictores se empeñan en endilgarnos algo que no estamos diciendo. Unos son los procesos de índole política que deben terminar en unos acuerdos que van a tener muy probablemente participación política y ya hay uno que está en curso y es el reinicio de las conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional – Eln que esperamos en los próximos días o semanas vuelva a tomar fuerza. Porque ya hay un acuerdo entre este gobierno y el Eln de reiniciar la mesa desde un punto al que se llegó. Hay otras discusiones sobre las llamadas disidencias que tienen dos vertientes claramente definidas, unos grupos que no entraron al proceso de paz que se dio en La Habana y otros que estuvieron, firmaron y se salieron del acuerdo, ahí creemos también hay una discusión política.

Usted diferencia los diferentes actores y las dinámicas, pero si uno tuviera que explicarle a un ciudadano los tres o cinco factores determinantes de la paz total. ¿Cuáles serían?

En primer lugar, hay que implementar el Acuerdo de Paz que ya está hecho que se firmó en 2016 y principalmente hacer una reforma rural que este gobierno ha emprendido entre otros elementos con un acuerdo que se ha firmado con Fedegán para comprar 3 millones de hectáreas, hay que producir una revolución en el campo para debilitar el narcotráfico y también para superar la pobreza y la desigualdad.

En segundo lugar, hay que hacer unas negociaciones con distintos actores políticos, ya mencioné al Eln y las disidencias de las Farc.

Tercero, unos procesos de sometimiento a la justicia y unos cambios sociales en los territorios donde están esos grupos ligados fuertemente a economías ilegales y entre ellos por ejemplo está el Clan del Golfo, las llamadas AGC, las estructuras del narcotráfico en grandes ciudades del país y otras organizaciones que existen.

Senador Cepeda el punto de la compra de tierras que menciona producto del acuerdo con Fedegán. ¿Fue usted el arquitecto real que estructuró todo esto como algunas voces mencionan?

Aquí el arquitecto fue el presidente de la República Gustavo Petro, que ha dado instrucciones muy claras como también lo ha hecho la ministra Cecilia López. Algunos hemos contribuido en distintos momentos a distintas dimensiones de esto que está en marcha, lo que hay que decir es que este gobierno tiene un plan muy serio de reforma rural integral que tiene múltiples elementos, se va a revisar todo lo que tiene que ver con la extinción de dominio o con recuperar los baldíos de la nación, o también en la restitución de tierras y en la formalización de títulos. Pero un capítulo fundamental es este acuerdo que se firmó el 8 de octubre, que implica una tarea colosal, un reto enorme, no solo por el costo que tiene sino por lo que implica que cientos de miles de personas que han vivido en la pobreza, campesinos, indígenas, puedan acceder a la tierra y volver esos predios productivos, refundar una economía.

El panorama económico, una reforma tributaria que se debate en el Congreso atravesada por declaraciones muy polémicas como las que ha hecho la ministra de Minas. ¿Cómo ve esto?

Son dos temas distintos, el tema tributario y el tema de minas a pesar de que puedan tener similitudes…

 Abordemos las dos discusiones por separado.

Yo creo que esta reforma es sin lugar a duda, una reforma novedosa. Se trata de ponerle impuestos tal vez por primera vez y de tal dimensión a ciertos sectores que, de manera muy cómoda, debo yo decirlo, no tributaban y eso no esperamos suscite una ovación, eso va a generar molestias, polémicas e incluso campañas. Aquí se han exagerado enormemente una serie de mitos que se han puesto a circular.

¿Cómo cuál por ejemplo?

El ministro Ocampo hace días desmentía uno de esos, que se están fugando los capitales, que hay una especie de cola o fila en el aeropuerto El Dorado de personas que están saliendo a otros países a buscar un horizonte de vida distinto y no hay tal cosa. El ministro lo ha dicho en medio de una crisis que estamos viviendo en Colombia y en el planeta sí hay que decirlo hay personas que están decidiendo trasladar sus fortunas o sus capitales a otros países, pero no en la dimensión que se está queriendo presentar.

Pero se están parando procesos de inversión, hay empresas quedándose quietas.

La pregunta aquí es hasta dónde esto es resultado de la reforma tributaria y no de la situación recesiva mundial que estamos viviendo, intentar echarle la culpa de esto a la reforma tributaria, a declaraciones que hacen ministros o trinos que hace el presidente creo yo, en sana lógica, es una exageración por decirlo de la manera menos dura y drástica.

Estamos ante una situación crítica en el mundo que tiene que ver con una serie de explicaciones como la pandemia, una crisis económica que no es nueva, los ciclos recesivos del sistema mundial, en fin, podemos discutir que es lo que está haciendo el ministro Ocampo y nuestra bancada en el Congreso hasta dónde ir porque en esto somos conscientes, los cambios deben tener gradualidad.

¿Qué siente en ese sentido mirando una reflexión a lo que es la oposición y lo que es el gobierno?

Hay que ser responsables en esto, yo soy de la línea que hay que ser responsables.

Senador yo recuerdo a usted ser muy crítico en otras instancias por supuesto siendo oposición, diciendo que el contexto internacional no es tan relevante y son más las decisiones del gobierno. Hoy en día es gobierno y todo cambia.

Yo no soy de aquellos que piensan que siempre ha tenido la razón en todo y en toda circunstancia, es posible que hayamos exagerado en alguna cosa, pero, en las discusiones esenciales en el fondo, a mi modo de ver el país, sí requiere una reforma de esta naturaleza. Por primera vez que no sean las capas medias, no sean los sectores populares, que son los económicamente más vulnerables, los que lleven la carga de la crisis económica.

¿Usted cree que los están saboteando?

Creo que hay sectores de la élite de este país y del establecimiento que entienden eso y que han reaccionado de una manera más flexible de lo que hubiéramos esperado y es necesario que avancemos en esta discusión. Por eso decía que debemos ser responsables también nosotros podemos avanzar hasta un punto, no todo lo que quisiéramos por supuesto. Algunos colegas me están diciendo que estamos cediendo demasiado en el Congreso.

El ministro Ocampo se ha convertido en un pararrayos, todo el tiempo tratando de calmar los mercados, inversionistas y gremios. ¿Estará hasta que apruebe la reforma y se va?

Algunos lo quisieran sobre todo desde las orillas adversarias, yo espero que el ministro Ocampo esté largo tiempo sino todo el periodo, sería mi deseo. Por supuesto él es un académico muy solicitado y tiene compromisos internacionales que deberá atenderlos y creo que ha hecho un papel muy destacado y creo que lo está haciendo muy bien, podemos tener diferencias sobre un impuesto u otro, pero, lo está haciendo de una manera excelente.

«Se va a revisar todo lo que tiene que ver con la extinción de dominio y también en la restitución de tierras»

¿Cree que es injusto que estén golpeando al gobierno con el tema del dólar?

Sobre todo, a mi modo de ver creando fábulas porque sabemos que hay una crisis monetaria mundial, hace días se señalaba como cayeron en picada no solo monedas como la nuestra sino otras que tienen una gran solidez en Europa, en Reino Unido, Japón. Lo malo de esa fábula es que, por querer hacer un trabajo de presión sobre una ley, que es la reforma tributaria, se puede estar cayendo en el espejismo de que esto no es un asunto mucho más profundo y grave, una recesión mundial. Si los sectores que son responsables de la economía en este país no asumen esto de otra manera, que no se trata de ahorrar unos pesos en una reforma, sino que tenemos que prepararnos como nación para afrontar una crisis mundial es posible que esto genere grandísimas pérdidas y no por los trinos del presidente sino porque no hemos asumido seriamente esto.

La transición energética ya se está haciendo en Colombia. ¿Ya tiene una hoja de ruta?

El mundo sabe que, si en 30 años no cambia, no hace una transición hacia otras fuentes energéticas sencillamente el cambio climático terminará destruyendo la vida en el planeta, así de sencillo. Algunos intentan aquí decir con un falso optimismo que no estamos entre los países que producimos mayores emisiones de carbono, pero es que estamos en un mundo global. A todos nos va a tocar la misma suerte.

Pero senador Cepeda Colombia tiene grandes avances en materia de política energética.

Ahí no estamos de acuerdo, tenemos mucho por hacer, pero al mismo tiempo, quiero conceder, que no podemos de un buen momento a otro, es decir en cuatro años o mañana o el año entrante decir se acabó la exploración petrolera y no se explota más determinados recursos naturales, porque eso es imposible.

“Yo creo que esta reforma es sin lugar a dudas una reforma novedosa”

Pero si se ha dicho que no se harán más contratos de exploración.

Entonces la pregunta que yo haría es esta y estoy siendo fiel a lo que piensa el gobierno, ¿por qué no logramos un acuerdo, un pacto ya que pusimos de moda la palabra pacto? por qué no hacemos un pacto histórico y entonces las empresas, las compañías que se encargan de la exploración de esos recursos se comprometen a respetar ciertas normas, espacios y procedimientos. Por ejemplo, el fracking es una discusión que ya está clara, así algunos pretendan seguir diciendo que el fracking es un método que deja en mejores condiciones ambientales los territorios y no, es un método terriblemente nocivo basta saber en qué consiste.

Interesante discusión, pero viendo el concierto internacional con lo que sucede ahora mismo donde países europeos buscan volver a utilizar las técnicas de fracking para no depender energéticamente de otro que puede el día de mañana cerrar el chorro.

Eso es terriblemente irresponsable porque la fracturación hidráulica de los suelos los convierte en desiertos, esto está hiper comprobado. entonces para volver al asunto entre extremos que no se pueda hacer exploración y el de hagámosla a cualquier precio y a cualquier forma, debe haber un punto medio, es decir hagámosla en determinado sitio, con determinados métodos y vayamos pensando cómo hacemos la transición y no solo pensando sino haciendo cosas para hacerla. Ese justo medio es a donde yo creo apunta este debate que hay, porque el debate no es el gobierno no se va a plegar eso si quiere decirlo claramente, que vamos a seguir en lo mismo, no.

¿Eso ya está claro?, ¿es una decisión del gobierno?

No es un problema del gobierno es un problema del planeta. Hoy quienes explotan el petróleo, el carbón, el gas tienen que saber que deben ir transitando a otro tipo de economía, ahora el problema es cómo lo hacemos y en eso podremos encontrar acuerdos, hagámoslo en tantos años, eso no es de mañana, además porque si lo hacemos mañana también es un despropósito quebrar la economía, somos responsables, no podemos prescindir de las regalías, no podemos prescindir de tener reservas de petróleo, no podemos prescindir en este momento de determinados tipo de recursos porque sencillamente lo que queremos es mejorar la calidad de la gente, ese el propósito de este gobierno, sencillamente terminaría en lo contrario y es llevarnos a la pobreza y la destrucción de los recursos que hay y eso no es lo que busca el gobierno.

«No podemos de un momento a otro, es decir en 4 años, mañana o el año entrante, decir que se acabó la exploración petrolera»

¿Les gusta la gestión que adelanta el embajador Benedetti en Venezuela con la apertura de frontera y restablecimiento completo en el tema comercial y demás?

Es inmensamente benéfico y creo que se está viviendo así en la frontera, allí hasta donde entiendo se está produciendo un renacimiento de muchos negocios, de muchas posibilidades de inversión que estaban totalmente muertas con la situación anterior.

“Quienes explotan el petróleo, el carbono, el gas, tienen que saber que deben ir transitando a otro tipo de economía”

¿No es esto darle oxígeno a Nicolás Maduro?

No, allá hay un gobierno que tiene una historia y esa historia no depende de una frontera y esos son problemas internos en Venezuela que tienen una dinámica, cómo se evalúan podemos discutirlo, pero para nosotros lo que sería ideal es que se resuelvan de la mejor forma, es decir que haya una salida democrática en Venezuela y podamos tener relaciones armónicas, constructivas.

¿Senador Cepeda, son suficientes cuatro años para hacer las grandes transformaciones ahora que están en el gobierno? es decir, muchos dicen que es un proceso muy difícil.

Hassan no me pongas en eso porque van a decir que yo estoy buscando eternizar. Yo por ahora voy en que estamos poniendo las bases de estos cambios, en dos meses hemos logrado poner el piso, la base de esa construcción y vamos a desarrollarlo con mucha eficacia. Este gobierno trabaja fuerte, aquí todos los que tenemos responsabilidades vamos hasta las 12 de la noche y a las 4 de la mañana ya estamos en circulación así que la gente puede tener la certeza de que  estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo, abiertos a las críticas, abiertos a la oposición.

«Llevamos 60 años de guerra y de violencia en Colombia que cuando uno lo dice debería avergonzarse»

Vea aquí la entrevista completa:

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