Por: Javier Gutiérrez López

Exdirector de la UIAF y experto antilavado

El éxito financiero de las grandes estructuras criminales está supeditado principalmente a la eficiencia en los procesos de lavado de activos. De ello depende que los recursos generados por el portafolio de economías ilícitas (como el narcotráfico, el contrabando, la corrupción, la explotación ilícita de yacimientos mineros y la extorsión) pueda ser invertido en bienes, reinvertido en la misma actividad criminal, utilizado para financiar el terrorismo o simplemente disfrutado por los delincuentes.

Por esa razón, la inteligencia financiera y los sistemas antilavado de activos y contra el financiamiento del terrorismo (ALA/CFT), conformados por el sector público y privado, son las armas más poderosas de los países para desmantelar las redes criminales a partir de la disrupción de sus economías ilícitas.

La capacidad tecnológica y el auge de la inteligencia artificial para los procesos de analítica y análisis en las Unidades de Inteligencia Financiera (UIF) es lo que ha marcado la diferencia entre la reconfiguración de las organizaciones criminales y el desmantelamiento de las mismas.

A la vanguardia

Al respecto, la UIF de Colombia ha sido un referente en inteligencia financiera para muchos países de la región. El diseño e implementación en los últimos años de instrumentos y mecanismos innovadores, mejoró significativamente los resultados del sistema ALA/CFT y, además, señaló el camino a seguir (el más corto y efectivo) para combatir el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y la corrupción. El mapa está trazado, la función de producción óptima se desarrolló y se conoce.

La afectación a las finanzas de las organizaciones criminales, redes complejas de actores criminales y flujos financieros ilícitos, que hemos llamado convergencia criminal y hoy algunos llaman estructuras multicrimen, se ha visto reflejada en el aumento de la tasa de interceptación, un concepto poco conocido pero de gran importancia si se quiere llegar al desmantelamiento criminal.

Aumentar la tasa de interceptación es afectar la expectativa de ganancia de las estructuras y economías ilícitas y minimizar la función de utilidad de las organizaciones criminales. Al bloquearles o quitarles los recursos obtenidos a través de sus economías ilícitas, disminuye su expectativa de ganancia y, por tanto, el incentivo a delinquir.

Si aumentan los resultados de la inteligencia financiera, del sistema antilavado, de las políticas públicas y de las acciones operativas de la fuerza pública, se incrementa la tasa de interceptación de activos ilícitos y, en consecuencia, se reduce el poder económico criminal. Es una ecuación simple que determina el éxito de los países en la lucha contra el crimen organizado nacional y transnacional. El denominador corresponde a la estimación de la expectativa de ganancia por parte de las estructuras multicrimen y el numerador a las acciones desarrolladas por el Estado para impactarlas.

Más tecnología

En los últimos años Colombia ha visto una tendencia creciente en la tasa de interceptación pasando de aproximadamente el 30% en 2015 a más del 46% en 2021. Esta tendencia positiva se debe en gran parte a la función óptima de producción del sistema antilavado alcanzada en los últimos años a partir del fortalecimiento del capital tecnológico y humano, así como de la confianza derivada de la articulación eficiente de todos los actores del sistema antilavado.

Lo anterior, a su vez, ha fortalecido considerablemente la disponibilidad, accesibilidad y calidad de la información, insumo determinante de la efectividad. Este debe ser un objetivo común a todos los países.

En la medida en que los sistemas antilavado y especialmente las UIF tengan acceso a mayor cantidad (volumen y variedad) y calidad de información se fortalece la red global ALA/CFT. Para ello, es necesario crear indicadores para evaluar la efectividad de los Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) como los diseñados en la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) de Colombia, para retroalimentar a los sujetos obligados sobre la efectividad y calidad de la información suministrada.

La función óptima de producción y la mejora en la calidad y accesibilidad de la información también se ha reflejado en los resultados de la inteligencia financiera, tanto en volumen de productos e informes de inteligencia financiera como en los montos estimados por las posibles operaciones de lavado de activos, sus delitos fuente y el financiamiento del terrorismo.

Golpes certeros

En los últimos cuatro años la UIAF logró cifras nunca antes alcanzadas de difusión, pasando de poco más de 40 productos en 2018 a más de 105 promedio año entre 2019 y 2021. Con respecto a los montos detectados en operaciones de LA/FT y activos ilícitos, se aumentó el promedio anual de poco más de $3 billones de pesos a más de $12 billones promedio año.

En 2021 esta estimación estuvo cercana a los $19 billones. La tendencia disparada de resultados contra los flujos financieros ilícitos y el lavado de activos demuestra las capacidades crecientes y ya instaladas de la inteligencia financiera y del sistema ALA/CFT de Colombia, capacidades que han derivado en la afectación a las economías ilícitas, especialmente de narcotráfico y corrupción.

La estimación total de la amenaza en Colombia se ubica en torno al 11% del PIB. Solo narcotráfico y corrupción representan en nuestro país el 8% del PIB aproximadamente, mientras que en otros países suele estar en torno al 4% y 5%.

Por esa razón es necesario seguir atacando con contundencia estos dos fenómenos como se ha hecho en los 22 años de existencia de la UIAF y muy especialmente entre 2019 y mediados de 2022 con cifras récord.

El narcotráfico es la economía ilícita que más recursos genera y la corrupción es un fenómeno con profundo impacto negativo en la inversión pública, el crecimiento y el bienestar, facilita y dinamiza otras economías ilícitas. Atacar la corrupción es afectar el escenario que permite el accionar criminal.

La corrupción es el delito fuente de lavado de activos que más informes de inteligencia generó en la UIAF desde 2018 hasta 2022 hacia las autoridades de investigación y judicialización, representando más del 35% de las difusiones en los últimos años y llegando a detecciones que superan los $5 billones de pesos.

No bajar la guardia

La clave para obtener estos resultados y para desarrollar proyectos estratégicos y transversales orientados a mejorar la efectividad del sistema, está en el enfoque hacia el desmantelamiento. Para ello, se deben diseñar e implementar instrumentos y mecanismos que han demostrado su efectividad de forma contundente en nuestro país, siempre teniendo como derrotero el aumento de la tasa de interceptación.

Como condición necesaria está el conocimiento previo de las dinámicas de la amenaza en cada país, de las vulnerabilidades y riesgos, de las necesidades de los diferentes sistemas antilavado, de las capacidades nacionales con las que se cuentan (y de las que faltan), de las debilidades de los sectores con respecto al LA/FT y, como no, del conocimiento de las mejores herramientas tecnológicas a implementar en cada fase del sistema (prevención, detección, investigación y juzgamiento).

“Solo narcotráfico y corrupción representan en nuestro país el 8% del PIB aproximadamente, mientras que en otros países suele estar en torno al 4% y 5%”

Un consejo recurrente que he dado en conferencias y capacitaciones nacionales e internacionales es que la efectividad no está atada a la implementación de tecnología desproporcionada y sin sentido, sino al diseño de herramientas que permitan identificar el nivel de efectividad en los diferentes procesos (índices, por ejemplo) y a partir de ahí desarrollar los instrumentos necesarios para mejorar las falencias identificadas y acelerar la efectividad. Detrás de esto está nuevamente el conocimiento sobre el uso de las herramientas para sacar el mayor provecho. En la actualidad mucho se habla sobre inteligencia artificial, Big Data y construcción de redes, es casi como un mantra en el sector público y privado que se asocia a efectividad; sin embargo, la verdadera efectividad se obtiene cuando se sabe lo que realmente se requiere, cómo implementarlo, usarlo y potenciarlo. Ahí está la clave. La tecnología puede ser un Ferrari que bien conducido llega a donde nadie ha llegado antes, pero se necesita un piloto experto que lo sepa manejar, de lo contrario se estrella o se subutiliza.

Enfrentar la amenaza con efectividad es evitar las distorsiones que genera el lavado de activos en la economía, los desequilibrios macroeconómicos en materia fiscal y cambiaria, la expulsión de las empresas legales, la destrucción del empleo y, en definitiva, la afectación al bienestar. No se trata solamente de combatir el crimen organizado transnacional, se trata de proteger la economía, de velar por la seguridad de los países y de defender los derechos humanos.

Cuidado con seguir comprando bicicletas, cada vez de mayor costo, si no se sabe montar bicicleta, cuidado con comprar más trajes si aún tienen muchos por estrenar. Cuidado con terminar utilizando el traje nuevo del emperador.

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